27 de septiembre de 2013

1141- GIRO A LA CAMPAÑA DE SETAS.

El cuchillo espera impaciente pero... ¡Ya no sabemos que hacer con ellos!. Hombre, sí lo sé. Guardarlos. El año es largo. Congelados, en conserva... Después de tres años cogiendo miserias, ya pensaba que esta mediocre situación era para siempre. Afortunadamente no ha sido así y este año 2.013 se han cumplido mis expectativas. ¡Y eso que las lluvias, en esta zona, han sido escasas!. Las setas, como la fruta, tiene añadas y esta era una de las mejores. En ningún sitio del Maestrazgo se registraron más de 20 litros en cada una de las tres veces que ha llovido y sin embargo todo son rovellones. Si llega a llover aceptablemente, no sé lo que hubiera pasado.


Y de los boletus, ¿qué me dicen?.¿Hay algo más bello?. Este fin de semana haremos algo diferente y por lo tanto más divertido. Una mini-salida para recoger boletos y otra para los rovellones. La de los boletus está cantado que será floja puesto que en mis lugares de búsqueda no ha llovido pero, en fin, se pateará la zona y descartaré algunas fantasmadas vistas en la red. En cuanto al rovellón... espero llenar nuevamente las cestas y cajas que lleve. Esto empieza a ser un verdadero problema. Nada, que allí se quedarán para que se pudran y garanticen millones de esporas para el año siguiente. Es que esto... ¡lo cuentas y no se lo cree nadie!. Yo, tampoco me lo creo. ¡Estaba ya acostumbrado a coger tan pocos...!. 


Tres años hacía, ya lo he contado otras veces, cuando en el mismo lugar llegamos a las ocho de la mañana y a las nueve tuvimos que marchar porque no nos cabía ni una seta más. ¡Y eso que, además de las cestas, siempre llevamos alguna caja...! Pues bien, la historia se repite. Una "herencia" que dejar a hijas y nietas... Sin embargo no es una falacia el decir que esta situación es más castigo que fiesta. Nunca hemos sido aficionados a buscar setas en cantidad y mucho menos por la tarde. Lo idílico para nosotros es, sin madrugar demasiado, llenar la cesta a lo largo de la mañana y comer en los restaurantes de la zona para, llenas las cestas y los estómagos, volver a casa a media tarde. 


Eso es, para nosotros, un día ideal. ¿Que coño haces a las nueve de la mañana si las cestas están llenas?. Porque nuestra casa está a 125 Km. del lugar... ¿Puede a alguien parecerle una fiesta hacer 250 Km. para tan solo buscar setas una hora?. ¿A que no?. Pues eso. Llenar las cestas a lo largo de la mañana es una gran fiesta, pero hacerlo en una hora... Pereza me da el pensar que el próximo domingo pueda repetirse esta situación, como ocurrirá seguramente. En fin. Unos por poco y otros por demasiado, nadie está contento con lo que tiene... De todas maneras, como no vuelva a llover, esto está secándose a la carrera. 


Hay que contar, además, que en Octubre ya salen en nuestro pueblo... La "fiesta setera del Maestrazgo" es para nosotros de finales de Agosto a primeros de Octubre. Después ¡se acabó!. Naturalmente, si hace buen tiempo, en los montes del Maestrazgo siguen saliendo setas pero ya no tiene sentido subir tan arriba a por ellas, puesto que ya las tenemos al lado de casa. La despedida siempre es triste. Sucede como en el caso de las vacaciones. Todo un año esperando y acaban enseguida. Se acabaron pues las judías con morro, las chuletas de cordero "pastoreado" y el clarete de Cariñena fresquito. Vosotros diréis: ¡en tu pueblo también puedes comer y beber esas mismas cosas!. Hombre, ¡pues claro que puedo, pero no debo...!

RAFAEL FABREGAT

2 comentarios:

  1. Hola, Rafael.
    Que envidía (sana), me daís, el otro dia estuvimos nosotros, y lo que es boletos, nada de nada, tambíen te he de decir que no sabemos mnuy bien donde buscarlos, somos un poco novatos por estos lares.
    Un saludo.
    Y continuar dandonos envidía.

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  2. Gracias por tu comentario Angels. No te preocupes, la vida te irá descubriendo lugares nuevos cada año. De todas formas el encontrar más cantidad no te dará la felicidad. El primer día de mi vida que fui a buscar boletus (no hace tanto) encontré tres cestas a tope pero se me echó la niebla encima y me perdí. Dos unidades de emergencias del 112 tuvieron que salir en mi búsqueda. Llevaba tres cestas... ¡'pero no era feliz!.
    Un abrazo y hasta siempre.

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