9 de marzo de 2014

1290- LA (DES) UNIÓN EUROPEA.

Ya sé que no voy a descubrir nada nuevo, pero alguien tiene que decirlo. Europa es un continente demasiado viejo, demasiado lleno de políticos que solo buscan su propio interés. Aquí jamás seremos como Norteamérica, donde te dan la vida o te la quitan dependiendo de tu proceder. Los europeos no somos tan listos, ni tan cabales. Lo nuestro es una especie de revuelto en el que se ponen setas, espárragos trigueros, o ambas cosas, según la temporada. Listos y tontos tienen cabida por igual, si votan lo que la cúpula ordena. Triste amalgama de idiotas donde todo vale. Los políticos europeos, ponedero que acoge más plumas que huevos, creyó y sigue creyendo que la Unión Europea podría ser ¿por qué no? algo similar e incluso superior a La Unión norteamericana. ¿Simple broma, o es que son tan imbéciles que realmente piensan que es posible?. Solo con lo "mejorcito" de cada casa puede construirse lo que allí hay... ¡Y esos son los que allí fueron...!


En Europa, como en África o Asia, todo es demasiado viejo y trasnochado. Tenemos demasiadas "enfermedades crónicas", imposibles de erradicar al ir unidas a religión e intereses. En Norteamérica todo es nuevo, virgen, de nueva creación. Todo fue creado a imagen y semejanza de las gentes que allí emigraron. Lo primero las leyes. Mientras en Europa cada cual va por el camino que le da la gana y no pasa nada, allí tienen difícil cabida los que no van por el camino marcado. Si la haces la pagas. Todavía hay Estados que mantienen la ley capital y, al amparo de la religión y el interés, se ejecuta a quienes sacan los pies del tiesto. Pero eso no es todo... Las gentes norteamericanas, sean del Estado que sean, adoran la bandera norteamericana y por ella dan, si es necesario, la vida.


Hace ya muchos años que limpiaron el país. Ya no quedan secesionistas, ni gentes del hampa y el estraperlo de drogas o alcohol. Al que no fue acribillado a balazos lo sentaron en la silla eléctrica. La "universidad de la vida" les dio el diploma a todos los que habitan tan majestuoso país. A los que aprobaron, claro. Los que suspendieron fueron lanzados al mar, o puestos de patitas en la calle. Hacia el cálido México o al fresco Canadá, a elegir. En el polo norte todavía queda hielo suficiente para otro iglú más. Claro que ahora ya todos son, o aparentan ser, americanos ejemplares. De la misma manera que en el islám todo se paraliza al escuchar al muecín, que desde el minarete llama a la oración, igual hacen los norteamericanos cuando oyen, mano en pecho, "The Star Spangled Banner". Aunque se desconoce su identidad, sin duda deben ser descendientes de aquel que posó para El Greco en su día...


Quema frente a la policía catalana. ¿Se permitiría en EEUU?
¿De verdad cree algún despistado que eso podrá verse algún día en Europa?. Pues claro que no. En Europa, al igual que sucede en el "barrio chino" de Barcelona, cada puta por su lado y a ver quien saca la mejor tajada. ¡Buenos somos nosotros!. Aquí lo de los himnos y las banderas nos lo pasamos por el forro. En primer lugar somos negados para poner letra a los himnos y en cuanto a las banderas, ¡como no sea para quemarlas...! Por lo visto, los mejores marcharon a América unos siglos atrás y los que aquí quedaron servían para poco. ¡Por lo menos aquellos son patriotas!. Nosotros, incapaces de vivir juntos en una misma nación, ¿como hemos de crear una Unión de Naciones?. ¡La Unión Europea!. Hmmm. Suena bonito, sí señor, pero ¿será algún día realidad?. ¡Pues claro que no!. Ya lo dije antes. Aquí cada puta por su lado. Nadie lucha por el interés común.


Los que no tienen nada, se unen para ver si pueden arañar algo y los que tienen, para ver si amplían mercado y ganan más... Los políticos a chupar del bote, pero no para vivir del cuento, eso ya quedó atrás. ¡Para enriquecerse y reírse a carcajadas del pueblo llano!. De los miserables imbéciles que discuten defendiendo las consignas e ideales de los listos de turno. Ante tales víboras son ya muchos los que, en día de elecciones, en lugar de acudir a votar se quedan en casa mirando un documental de TV2. Digo "la 2" porque en las demás cadenas televisivas te dan todo el día con la matraca de los sondeos, resultados previsibles y entrevistas a politiquillos de tercera fila, porque los de primera están ocupados en cosas más serias. Esos, si acaso, saldrán al final de la jornada electoral, para reírse o para llorar.


Mientras el insumiso (30/40%) mira la "tele", o se marcha a la playa o a la montaña a disfrutar del agradable día primaveral, otros hacen cola para depositar en la urna ese voto que no sirve para nada pero que, al miserable votante, le hace sentirse importante. ¡Pobre iluso...! Tras una larga campaña electoral, en la que todo el mundo le dice cuan necesario es su voto para la buena marcha del país, el votante no puede por menos que sentirse satisfecho. Si para aportar tan decisiva papeleta hay que hacer una hora de cola, se hace. Lo primero es lo primero. Después, con la satisfacción del deber cumplido, uno marcha hacia su casa a punto de levitar. Con la misma ligereza que siente tras haber confesado sus pecados, al sacerdote que esa misma noche se ha acostado con la vecina del quinto o con el dependiente del quiosco de la esquina...
 -Padre, me acuso de haber dado rienda suelta a mis bajos instintos y...
 -No pasa nada hijo, todos somos pecadores... Dios solo quiere nuestra felicidad.
 -Ufff, pues menos mal. -piensa el pecador- ¡Tenía un comezón...!

Volviendo al asunto y ya para despedir la entrada, recordar que mientras los estadounidenses se paran en mitad de la calle cuando suena el himno patrio, los europeos nos reímos del nuestro y nos burlamos incluso del ajeno. ¡Así nos va!. En Estados Unidos, si la patria les necesita, la conciencia de los jóvenes les impide escaquearse de acudir a un conflicto armado. Es más, para cumplir ese deber con la patria abandonan bienes, familia y placeres, marchando al frente con claro riesgo de su vida. ¿Sucede lo mismo en Europa?. Me abstengo de dar la respuesta, porque todos los europeos ya la conocen... ¡Y los del resto del mundo también!.

RAFAEL FABREGAT

2 comentarios:

  1. En la Unión Europea existe un error de base. Si pretendemos ir todos los países al mismo ritmo y en las mismas condiciones ¿cómo narices lo van a hacer si el punto de partida de cada país es distinto?. Por ejemplo: En una carrera de 100 metros lisos ¿quién llega antes a la meta, el atleta preparado para ello ó una persona mayor con bastón?. En la respuesta está el fallo de la ¿unión europea? jajaja.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes toda la razón amigo pero, ¿qué podemos hacer los pobres, si no patalear?. Que yo sepa solo a través de las guerras se buscaron las justicias ¡y pocas veces se encontraron!. También en la guerra esa gente tiene las mejores armas. Dice un sabio refrán que cuando no puedas vencer al enemigo, ¡únete a él! y otro añade que... ¡el que la sigue la consigue!. ¿Será verdad?.

      Eliminar