6 de febrero de 2026

3333/022- CUIDADO, ¡NOS ESTÁN VIGILANDO!.


¡Vaya hombre!, cuando no es una cosa es otra. Primero era la dictadura y sus secuaces y ahora Hacienda y los cibervigilantes. La cuestión es no dejarnos tranquilos. Más valdría que controlaran a los delincuentes y a los emigrantes que solo vienen a chuparnos la sangre. No a los que vienen a trabajar y a ganarse la vida honradamente, esos son bienvenidos, pero hay mucho listo que solo quiere vivir del cuentosudor ajeno. Bueno, a lo que íbamos.. La actual 
tecnología  permite un control exhaustivo de todos nosotros y bien que la aprovechan, ya no solo los mangantes sino también la Administración. Si vendes un repollo lo saben al segundo y te exigen que les entregues cuatro hojas para ellos. Nada que decir, es lo que toca. Pero si una multinacional vende mil repollos, ya no tiene que entregarles cuatro mil hojas, con mil es suficiente. Es la Ley que actualmente impera: El pobre más pobre y el rico más rico.

  
Cuando un ciudadano corriente tiene un despiste y deja de declarar el repollo vendido, a los ocho días le visita un inspector o directamente le llega la multa correspondiente. El Gobierno actual está regalando el dinero de todos a personas que nada han aportado a la caja común y el resultado es que les falta dinero. La solución no es otra que atacar al autónomo y a las pequeñas empresas para recaudar lo que necesitan, causando el destrozo del tejido empresarial. En este momento, con la cibernética y el aumento de inspectores en la calle, se ha creado el mayor enemigo del trabajador: la Agencia Estatal de la Administración Pública. El sistema de sanciones no está para perseguir el cumplimiento de las normas, sino para intimidar y recaudar, al tiempo que Bienestar Social regala el dinero a manos llenas a quienes defraudan no declarando beneficios mercantiles y declarándose en Exclusión Social.


Nuestra intimidad está siendo atacada. No solamente por los vigilantes de lo ajeno, sino también por quienes dicen luchar por nuestro bienestar. Si eres trabajador y un buen profesional, solo le interesas a la Hacienda Pública, que dice ser de todos, pero que te extorsionará hasta hacerte abandonar tu negocio. Por el contrario si eres un profesional a domicilio (reformas, electricista, fontanero, vendedor de mercadillo, etc.) o un profesional liberal (médico, abogado, etc.) podrás declarar lo que te dé la gana y, además, beneficiarte de todas la ayudas que corresponden a una persona en Exclusión Social, con el añadido de que tu mujer y personas mayores a tu cargo obtendrán una pensión no contributiva, al tiempo que tus hijos lo tendrán todo gratis en el colegio, incluídos libros y comedor. A todo esto se sumará una ayuda para el alquiler de la casa, el agua y la electricidad. Y lo que ganes, "a la saca".


Sabios y zoquetes los ha habido siempre pero el abaratamiento de las nuevas tecnologías ha hecho que todo el mundo pueda acceder a ellas y también conocer sobradamente lo que debe decirse o callarse si no quieres que te pillen. Todo el mundo es conocedor de que nos estan vigilando con estas tecnologías y se trata de saber qué puedes y qué no puedes hacer con ellas. Nos cuentan que vivimos en Democracia, pero jamás hemos estado tan vigilados como ahora. Antes íbamos a comprar el pan y dejábamos la puerta abierta. Ahora no marchamos sin dar dos vueltas a la llave. Esa es la Libertad que nos ha traído la Democracia: la libertad de los mangantes, porque el ciudadano de a pié está más vigilado que nunca. Ya que "hecha la ley, hecha la trampa", muy pronto nos ofrecerán artilugios para defender nuestra intimidad.


Naturalmente todo el dinero que necesita un Gobierno tan caritativo, tendrá que salir de alguna parte. Para eso están "los Vigilantes de la Playa", ojo avizor, pendientes de que, aquellos que lo declaran todo, no se dejen nada. Así funciona la España actual. Nunca antes la intimidad del ciudadano había estado tan amenazada. Cada contacto, personal o comercial  que tengamos por medio de las nuevas tecnologías puede ser rastreada por alguien. Solo quienes trabajan en "B" y en metálico tienen libertades y beneficios. Claro que habrán de tener también una caja fuerte en casa para tener el dinero a buen recaudo, además de gastarlo de la misma forma y manera. A excepción de los "liberales" citados en el apartado anterior, ya quedan pocos que trabajen al 100% en "B" y en metálico, pero los que quedan son los únicos que nadan de espaldas y riéndose de todos nosotros. ¡Buen provecho!.

Rafael Fabregat Condill

5 de febrero de 2026

3333/021- ¡MALDITAS HORMIGAS...!


A mi no me molesta ningún animalito pero, ¡caramba! que se queden en su casa... Yo no les quiero ningún mal pero ¡por favor! que corran por el campo, que es su sitio natural, y que no se les ocurra venir a mi casa. Especialmente en verano, estás comiendo en la terraza y al que te descuidas ya las tienes encima de la mesa. ¡Que no, que no, en mi casa no!. Y como no se marchen, saco el insecticida y me las cargo... ¿Será posible?. Y todo por culpa de los barcos que nos llegan de Argentina, ¡como si aquí no hubieran bastantes!. Porque aquí, aparte de algún problema agrícola, las que molestan son las que invaden las casas. Sí, sí, esas rubitas, pequeñitas, que se cuelan por cualquier rendija y se meten en tu casa sin llave, ni mando.


¡Pero bueno!. ¿De donde salen estos bichos?. Pues sí, amigos. Hasta 1890 aquí no había mas que cuatro hormigas mal contadas, pero en ese fecha llegaron a Portugal las "hormigas argentinas" y a día de hoy, nada menos que han colonizado ya cinco países del sur de Europa. Parece que no se mueven mucho pero ahí las tienes, corriendo como si no hubiera un mañana. Más de 7.000 Km2 tienen ya bajo su control, que se dice pronto. Y no solo son expertas emigrantes, sino que además expulsan a las autóctonas y ocupan su territorio. En aquellos tiempos del siglo XIX las exportaciones se llevaban a cabo sin control sanitario y estos bichos no necesitan más que una reina y un puñado de tierra donde esconderse. Si en pocos años son capaces de extenderse, imaginen lo sucedido en los 150 que ocurrió esa invasión...


Hasta en la mesa del presentador de televisión Pablo Motos han llegado. ¡No les digo más!. Es sin duda la mayor organización de seres vivos del planeta y nadie consigue acabar con ellas. La principal característica de esta especie es la enorme cantidad de indivíduos de cada colonia. A diferencia de otras especies, la "hormiga argentina" tiene cientos de reinas en cada hormiguero y no una sola, como es lo común. Imaginen la procreación de la especie y lo que necesitan para comer todo el año, ¡como solo aparecen durante los días cálidos...! Y otra cosa, para que esa excepcional fertilidad no pare nunca, cada año matan a todas las reinas viejas y generan una corte jovencita. Y hala, dale que te pego todo el santo día. ¡Así cualquiera...!  Total, que da igual que mates una como mil, ¡no hay forma de acabar con ellas!.


¡Es que todo les gusta!. Hasta los lápices de los chiquillos mordisquean... ¿Será posible?. Y la población no para de crecer. Son un bichito muy bien organizado y pueden hacer hasta seis nidos en un solo un metro cuadrado, por lo tanto si decides acabar con ellas, lo máximo que conseguirás es acabar con uno de sus nidos, pero quedan cinco más en ese metro cuadrado... Toda la costa sur europea está ya invadida de estos molestos insectos y son muchos los que estudian la forma de eliminarlos pero ya están por echar la toalla. ¡Es imposible!. Son miles de millones los que habría que combatir y están por todas partes. Creo que cuantas mas puedas matar, más deprisa se reproducen. 
Probaron a echarles comida en una zona donde había de hasta siete tipos y las argentinas la encontraron antes y echaron a las otras de la zona. 


Para colmo de males, resulta que han encontrado un aliado en los agricultores ya que, son tantos los túneles que construyen, que la tierra está más esponjosa y mantiene durante más tiempo la humedad. Esta especie de hormigas necesitan buena temperatura y humedad, con lo cual solo se instalan en provincias próximas a la costa. En verano las provincias de interior son más calurosas y secas, por lo que no son de su interés, aunque no se descarta algún hormiguero ocasional. Comen de todo y todas las zonas costeras del norte mediterráneo son sus predilectas, llegando ya hasta Grecia. La especie es tan pequeña que se introduce con mucha facilidad por cualquier resquicio, motivo por el cual están presentes en muchos hogares.
Si eres persistente lograrás expulsarlas, pero jamás podrás acabar con ellas. Al verano siguiente las tendrás nuevamente en casa, ¡y sin pagar alquiler!.

Rafael Fabregat Condill

4 de febrero de 2026

3333/020- LA GUERRA DE LOS SEXOS.


No solo los animales, que luchan por su supervivencia. También los seres humanos estamos siempre en lucha por una igualdad imposible. La mujer se queja de que su marido no le cuenta nada y el hombre de que su mujer no calla nunca. ¿En qué quedamos?. Pues nada, queda claro que, al igual que pasa con los animales, también en los humanos la diferencia de sexo es de difícil solución. Cada cual es como es y es imposible esa igualdad que algunos pretenden. A las mujeres les gusta ir de tiendas y a los hombres nos horroriza hacerlo. Nosotros, si no se trata de algo concreto y por auténtica necesidad, no queremos comprarnos nada. Ellas, incluso sin hacerles falta nada, son capaces de recorrer comercios durante horas porque les resulta entretenido. Se ve que son hiperactivas y claro, en algo han de pasar el tiempo.


Incluso las que trabajan, cuando están en casa se aburren y siempre tienen algo que reprochar al marido y éste se queja de que no tiene nada que decir. ¿Cómo se arregla esta situación?. 
Pues dificilmente, porque no se puede arreglar lo que no tiene arreglo. Cada cual es como es y ya está. La mente masculina y la femenina ven de distinta forma las cosas. Ella quiere aclarar ciertos asuntos y el hombre no ve ningún problema que necesite aclaración alguna. Pero eso no quiere decir que haya desavenencia alguna. Simplemente es así, porque así son las cosas. La mujer se queja de que el marido no escucha, de que es descuidado y tira los calcetines al suelo, de que habla poco, de que mira a otras mujeres cuando va por la calle... Y el hombre se queja de que habla mucho, demorándose en detalles sin importancia y sin ir al grano, de su falta de orientación. En fin, nada de importancia.


Y los hombres, más tontorrones, si la discusión acaba con morros y llega la llantina, se quedan desarmados. En cuanto a las relaciones familiares, raro es el hombre que tiene problemas con su suegra, mientras que la mitad de las mujeres tienen conflictos con las suyas. Menos mal que cuando una mujer va a la farmacia a comprar veneno para su suegra, le dicen que se necesita receta. Si se pudieran conparar nuestros cerebros, pieza por pieza, veríamos que en nada se parecen hombres y mujeres. El hombre no necesita hablar, mientras todo vaya bien, mientras que a la mujer le gusta comentar todo lo ocurrido durante el día, cotilleos incluídos. Dos hombres pueden pasar horas sin decir nada y estar divinamente, pero las mujeres han de estar hablando contínuamente o pensarán en marchar cada una a lo suyo.


La mayoría de los problemas matrimoniales son por la guerra de las hormonas. Por lo tanto paciencia, esos problemas aminoran con la edad. Es pues en las parejas de mediana edad donde aparecen los problemas. Ellas quieren comentarlo todo y ellos consideran que, si todo está bien, no hace falta hablar de nada. En cuanto al tema sexual, ellas buscan la afectividad como relajante, mientras que el hombre, más cargado de testosterona, solo piensa en el sexo. De todas formas, desde la emancipación de la mujer, son muchas las que viven el sexo de forma parecida al hombre, buscando el placer sin relación afectiva. Ese es el problema actual de muchas parejas y motivo de separaciones: Llega la discusión del espacio en el cuarto de baño, los pelos en la ducha o el mando a distancia. Hay que cuidar mútuamente la unión... 
"Nacemos mojados, desnudos y hambrientos. Y luego todo empeora..."

Rafael Fabregat Condill

3 de febrero de 2026

3333/019- SOMOS LO QUE COMEMOS.


Todos se preguntan el por qué engordan, y la respuesta no puede ser más clara... 
Engordamos por dos motivos fundamentales: En primer lugar porque hacemos poco ejercicio y en segundo lugar porque nuestra alimentación actual no tiene nada que ver con la que ingerían nuestros antepasados. Nuestro cuerpo no está acostumbrado a comer lo que se nos antoja, como tampoco lo está a trabajar poco. Unas décadas atrás, todos los oficios eran pesados y muy especialmente la agricultura y la construcción, pero en la actualidad todo está apoyado con maquinaria y el esfuerzo físico es mucho menor. Eso sin contar que también el tiempo es inferior. Nuestro cuerpo está diseñado para moverse continuamente y para ingerir solo lo que se necesita, pero actualmente ocurre todo lo contrario. Se come mucho y se trabaja poco.

 
No hace tanto, los españoles presumían de llevar a cabo la llamada "Dieta mediterránea" pero ¿donde ha quedado eso?. Bares, cafeterías y restaurantes están a rebosar y el 90% de lo que allí ponen son cervezas y comida basura, con más calorías y grasas de lo que nuestro cuerpo va a quemar. ¿Qué pasa entonces?. Pues que engordamos y después nos quejamos diciendo que no comemos tanto como para los kilos que vamos sumando. ¿A quien vemos corriendo por las calles?. Pues a los jóvenes, que son quienes menos lo necesitan. Nuestros antepasados apenas comían carne y grasas y aquellos genes son los que hemos heredado. Nuestro cuerpo no está preparado para todo lo que le metemos y tampoco para estar todo el día sentados, así que menos comida y más ejercicio. ¡Ah, y otra cosa mas...!


Menos pizzas y más tentejas. Si nos atiborramos de alimentos hipercalóricas y hacemos poco ejercicio, el problema no tiene remedio. No vamos a decir que comamos como un australopithecus, pero sí que deberíamos comer mucha más fruta y verdura de lo que hacemos. La ensalada debería estar presente en todas las mesas y en todas las comidas y lo mismo la fruta de todo tipo. Ya sabemos que está cara, pero también está la carne y las grasas de todo tipo y bien que las comemos. Hipertensión, colesterol y diabetes, están presentes en la mayoría de la gente y todo eso desaparecería consumiento mas vegetales. Al menos la tercera parte de lo que comemos debería ser vegetal. En cuanto al sedentarismo...


Pasamos demasiadas horas viendo la televisión. Y quien más, quien menos, picando alguna cosa o tomando alguna cerveza o refresco. Todo calorías innecesarias que favorecen el aumento de peso. ¿O no es así?. Nuestros antecesores comían lo que encontraban por el campo y para ello quemaban más calorías de las que aportaban a su estómago, pero en la actualidad eso ha cambiado tanto que la obesidad es imposible de eliminar. A la obesidad se suma el estrés, otro problema que se soluciona moviéndonos, ya que cuando se hace ejercicio la mente está relajada. ¡Si al menos corriéramos (o camináramos) una hora al día, sería suficiente para compensar nuestra falta de actividad en el resto del día pero, ¿quien hace eso?. Pues muy poca gente... ¡Y así nos va!. 

Rafael Fabregat Condill

2 de febrero de 2026

3333/018- LA TELEVISIÓN BASURA.


Demasiados años hace que dura el éxito de determinados programas sin contenido alguno. Parece increíble que tanta basura siga teniendo éxito, año tras año, lo que viene a demostrar cual es la cultura de nuestro país. Está claro que la gente mayor con estudios elementales, aprendió muy poco en aquella escuela pública de posguerra, más interesada en tener contento al régimen que al aprendizaje de los niños asistentes. Claro que las cadenas de televisión, bien que se frotan las manos todos los días del año, con esa asídua clientela que se siente feliz con tales programas. Un entretenimiento donde la cultura brilla por su ausencia y los mal hablados campan a sus anchas, ganando cifras astronómicas por el solo hecho de criticar a sus amigos y conocidos, además de alguna bronca en plató. Es lo que vende...


Y a consecuencia de tanto éxito nuestros políticos dicen a boca llena que esa gente de la farándula son los representantes de la "cultura española", a los que hay que apoyar económicamente en todos sus proyectos. Habrán ido todos a la misma escuela, digo yo. Para los grandes investigadores que trabajan a la sombra de cualquier laboratorio, no hay dinero, como tampoco lo hay para que en los Hospitales haya las camas y médicos suficientes. En este país solo los amiguetes y la farándula tiene los apoyos necesarios. Cualquiera que no sea de ese gremio, por muy gran proyecto que presente al ICO, no recibirá crédito alguno de la Administración mientras que, a la vista está, todos los proyectos que presentan los antedichos protagonistas los reciben a manos llenas. A los créditos del inicio de las películas me remito. 


Son muchas las películas que se ruedan con dinero público, lo cual indica que nadie estudia el guión para saber si valen lo suficiente como para merecer el dinero público. Después cuando el resultado en taquilla es negativo, no pasa nada. Si hay comprador las venden a las TV privadas y si no las mandan al Cementerio de las películas cutres, al tiempo que se justifica el ICO diciendo que para eso está, para apoyar a las causas perdidas. Volviendo al tema de la Telebasura, los personajes no suelen tener un oficio que apoye su economía personal. Parece ser que viven y bien de lo que ganan con sus tertulias diarias televisadas, actualmente llamadas reality shows, porque el inglés es más suena más bonito. La escuela, antes mencionada, a los chicos nos enseñó muy poco pero, a la vista está, a las chicas menos aún. 


El "famoseo" es lo que actualmente vende. Veremos qué es lo que pasa cuando toda esa generación, que fueron niños en las décadas de 1940 a1960, marchen a criar malvas. No hace falta mucho para verlo... ¡Un máximo de 10-15 años!. Claro que quien esto escribe es de esa época y tampoco estará aquí para verlo. Quizás esté equivocado y los citados programas, que llevan más de 30 años con nosotros, sigan triunfando, pero yo no lo creo puesto que no aportan nada más que distraer a esa gente inculta, pero no tonta. Los niños de hoy aprenden más en dos cursos que los del franquismo en ocho pero, además de eso, después marchan todos para seguir estudiando, mientras que nosotros trabajábamos para apoyar la economía familiar. Eso es la CULTURA y el PROGRESO, no lo del "famoseo por la cara".


Estamos de acuerdo en que es una moda que ha revolucionado la televisión, pero algunos creemos que ese éxito demuestra nuestra escasa cultura. En estos programas no se hace y dice otra cosa más que barbaridades a cambio de dinero. ¿Es eso cultura?. Y claro, el espectador poco instruído y morboso, es cómplice e ingrediente necesario ipara el éxito de tales majaderías. Tales programas no tienen contenido alguno y su único destino es entretener a la concurrencia con rifirrafes chabacanos y, muchas veces, hasta incluso obscenos que algunas veces acaban de mala manera. Pero, claro, eso es lo que gusta a esos espectadores y los canales televisivos tienen el dinero y las cámaras para ganar mas dinero. El que quiera
aprender, que vaya a la Universidad...

Rafael Fabregat Condill

1 de febrero de 2026

3333/017- MOZART, UN GENIO SIN SUERTE.


Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) nació un 27 de Enero en la bellísima ciudad de Salzburgo (Austria) y ya desde muy niño fue un alumno aventajado. A los 4 años empezó a recibir clases de su padre con el clavecín familiar, ya que también era músico. A los 6 años ya había compuesto cinco piezas para piano; con 7 años ya hacía giras por Europa, acompañado de su padre y a los 12 estrenó su primera ópera. Al año siguiente, con solo 13 años el arsobispo de Salzburgo le nombró director de la orquesta de la corte, Sin embargo la vida del gran genio de la música estuvo plagada de luces y sombras. A pesar de su popularidad y admiración de las cortes europeas, pasó tiempos muy duros puesto que derrochaba todo cuanto ganaba. Son muchos los genios musicales, pintores, etc. que pudiendo tener una vida cómoda, por una u otra causa, han pasado muchas penalidades y Mozart fué uno de ellos.


El jovencísimo compositor no estaba satisfecho puesto que tales éxitos no tenían la retribución económica que creía merecer. Finalmente en 1777, ya con 21 años de edad, obtuvo permiso para realizar una gira de conciertos por Europa, que el pensaba le sanearían su economía
, pero el éxito no fue tan rotundo como esperaba. Habiendo perdido ya el aliciente de niño prodigio, las cortes visitadas no acabaron de entusiasmarse. El año siguiente fue triste para Mozart pues, en ese corto plazo, murió su madre y la mujer de la que estaba enamorado le rechazó. Solo y sin perspectivas profesionales regresó a su cidad natal donde se sometió nuevamente al obispo descubridor de su talento, para el que compuso varias obras extraordinarias. Cuatro años después se casaría con la hermana de la novia que le rechazó.


La suerte había cambiado. El emperador José II le encargó la composición de una obra y durante los dos años siguientes tuvo el trabajo asegurado. La gente se entusiasmaba con su música y la crítica alababa sus creaciones. Por primera vez Mozart ganaba el dinero que él creía justo. Las leyendas posteriores hablaron de que vivía pobre, pero no era del todo cierto. Más bien se trataba de que era caprichoso y con poca sensatez a la hora de gastar el dinero. Ya en 1786, con solo 30 años de edad, Mozart era más bien infeliz. Compuso algunas de sus más famosas obras, pero no recibió el respaldo popular que esperaba. Praga era la ciudad en la que mayores éxitos cosechaba y allí ganó mucho dinero, pero siguió gastándolo sin medida, al tiempo que su salud empezó a debilitarse. 


Sus dos hijos habían muerto y aquel año 1789 su esposa cayó enferma. Mozart se había iniciado unos años antes en la masoneria, pero tuvo problemas con la organización debido a que había mostrado alguna de sus ceremonias secretas en la obra La flauta mágica. Sea como fuere, a partir de su estreno en Viena, Mozart cayó enfermo y, en la creencia de que lo habían envenenado, apenas sobrevivió dos meses al acontecimiento. Se habló mucho de que los masones eran los culpables de su muerte, pero se cree que no fue así. Efectivamente Mozart tenía los síntomas de envenenamiento pero no fue un plan criminal, sino el tratamiento con mercurio que recibió para curarse de una enfermedad venérea. Murió el 5 de Diciembre de 1791, a los 35 años de edad. La medicina de la época tenía mucho que mejorar.

 Rafael Fabregat Condill