Todos se preguntan el por qué engordan, y la respuesta no puede ser más clara...
Engordamos por dos motivos fundamentales: En primer lugar porque hacemos poco ejercicio y en segundo lugar porque nuestra alimentación actual no tiene nada que ver con la que ingerían nuestros antepasados. Nuestro cuerpo no está acostumbrado a comer lo que se nos antoja, como tampoco lo está a trabajar poco. Unas décadas atrás, todos los oficios eran pesados y muy especialmente la agricultura y la construcción, pero en la actualidad todo está apoyado con maquinaria y el esfuerzo físico es mucho menor. Eso sin contar que también el tiempo es inferior. Nuestro cuerpo está diseñado para moverse continuamente y para ingerir solo lo que se necesita, pero actualmente ocurre todo lo contrario. Se come mucho y se trabaja poco.
No hace tanto, los españoles presumían de llevar a cabo la llamada "Dieta mediterránea" pero ¿donde ha quedado eso?. Bares, cafeterías y restaurantes están a rebosar y el 90% de lo que allí ponen son cervezas y comida basura, con más calorías y grasas de lo que nuestro cuerpo va a quemar. ¿Qué pasa entonces?. Pues que engordamos y después nos quejamos diciendo que no comemos tanto como para los kilos que vamos sumando. ¿A quien vemos corriendo por las calles?. Pues a los jóvenes, que son quienes menos lo necesitan. Nuestros antepasados apenas comían carne y grasas y aquellos genes son los que hemos heredado. Nuestro cuerpo no está preparado para todo lo que le metemos y tampoco para estar todo el día sentados, así que menos comida y más ejercicio. ¡Ah, y otra cosa mas...!
Menos pizzas y más tentejas. Si nos atiborramos de alimentos hipercalóricas y hacemos poco ejercicio, el problema no tiene remedio. No vamos a decir que comamos como un australopithecus, pero sí que deberíamos comer mucha más fruta y verdura de lo que hacemos. La ensalada debería estar presente en todas las mesas y en todas las comidas y lo mismo la fruta de todo tipo. Ya sabemos que está cara, pero también está la carne y las grasas de todo tipo y bien que las comemos. Hipertensión, colesterol y diabetes, están presentes en la mayoría de la gente y todo eso desaparecería consumiento mas vegetales. Al menos la tercera parte de lo que comemos debería ser vegetal. En cuanto al sedentarismo...
Pasamos demasiadas horas viendo la televisión. Y quien más, quien menos, picando alguna cosa o tomando alguna cerveza o refresco. Todo calorías innecesarias que favorecen el aumento de peso. ¿O no es así?. Nuestros antecesores comían lo que encontraban por el campo y para ello quemaban más calorías de las que aportaban a su estómago, pero en la actualidad eso ha cambiado tanto que la obesidad es imposible de eliminar. A la obesidad se suma el estrés, otro problema que se soluciona moviéndonos, ya que cuando se hace ejercicio la mente está relajada. ¡Si al menos corriéramos (o camináramos) una hora al día, sería suficiente para compensar nuestra falta de actividad en el resto del día pero, ¿quien hace eso?. Pues muy poca gente... ¡Y así nos va!.
Rafael Fabregat Condill
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