En toda mi vida empresarial he tenido muchos empleados y, como es natural, los he tenido de todas clases pero nunca, ninguno de ellos, me pidió jamás aumento de sueldo. ¿Extraño?. Pues no tanto, teniendo en cuenta que todos los años se lo aumentaba, sin ellos pedirlo. Sin embargo hubo uno que me pidió trabajo y, sin tenerlo, le dije que podía venir a la empresa, siempre y cuando me consiguiera nuevos clientes que aumentaran la facturación. No lo consiguió pero, igualmente y sabiendo que estaba perdiendo dinero, me pidió aumento de sueldo. Por supuesto no se lo dí y al poco tiempo me dijo que se marchaba. Buen viaje... Hacía mucho tiempo que yo apenas dormía, impotente para recordarle que le dí un trabajo que no tenía y que jamás consiguió los nuevos clientes que obligatoriamente debía lograr.
Para pedir un aumento de sueldo deben darse varias circunstancias: Ver que la empresa va bien, ser consciente de que estás logrando los objetivos que permitieron tu incorporación a la misma y que, ante una situación tan boyante, pedir un aumento de sueldo no debilita la situación económica de dicha empresa. A no ser, claro está, que el hecho de pedir un aumento de sueldo, sabiendo que no pueden dártelo, no sea una excusa para abandonarla. Para que tu petición sea atendida debes estudiar los siguientes puntos:
1º.- Calcula cuanto vales. 2º.- Examina tu rendimiento. 3º.- Busca el momento oportuno.
Si la respuesta a dichos puntos es favorable y no te lo dan, defiéndete de las objeciones que puedan darte, pues está claro que lo mereces. Lo conseguirás.
Llevas años trabajando en una empresa que gana dinero y tu jefe está hoy de buen humor. Aprovéchalo. Pero no lo hagas sin una buena planificación. Primero hay que saber que la empresa funciona perfectamente y puede permitírselo, pero también hay que saber que tú eres imprescindible, que el trabajo para el que te dieron funciona de forma satisfactoria. Un aumento de sueldo no se produce por muchos problemas famiiares que le cuentes al jefe. La mejor arma para conseguirlo es que seas rentable e insustituible. Ponerte a buscar un nuevo trabajo, mientras se supone que estás trabajando para la empresa es muy arriesgado, ya que tu jefe puede enterarse y dañar vuestra relación laboral. Si se trata de vender, tu jefe te da su confianza al mandarte a la calle. Aprovéchala y cumple.
Si eres un vendedor efectivo y estás cosiguiendo los objetivos marcados, tienes mucho a tu favor. Es interesante saber que tu jefe está contento contigo y con los resultados obtenidos. Si has sobrepasado tus objetivos de ventas tu jefe tendrá pocos argumentos para negarte el aumento. Lógicamente si la empresa está atravesando un mal momento, no es recomendable que pidas un aumento de sueldo, a no ser que sepas que eres irreemplazable ya que, por mucho que te valoren y te necesiten, no están en condiciones para aumentar sus gastos y es mejor esperar a que la situación económica se estabilice. Pero si tú no has logrado las metas previstas y eres parte del problema empresarial, es mejor que no digas nada al respecto y si el trabajo no te gusta, o está mal pagado, te despides y ya está.*
Rafael Fabregat Condill
(*).- Ese empleado existió y 20 años atrás cobraba más de 1.200 € al mes netos.(+ S.S.)
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