Puesto que es un arma de doble filo, el Monzón es...¿regalo de Diós o del Diablo?, Miles de muertos cada año, pero comida y salvación de millones de personas y de animales. Nuestro mundo es así, para que unos vivan, otros tienen que morir. Pocas cosas, o ninguna, hay bien repartidas en este mundo que nos ha tocado vivir . De todas maneras, aunque todo estuviera bien repartido y equilibrado, en poco tiempo unos lo tendrían todo y otros nada. Así funciona la vida en este planeta, donde todo se rige según el cerebro de cada cual. Ni siquiera los niños gemelos se parecen en sus decisiones, quizás sí en lo físico, pero cada cual tiene un cerebro distinto y lo que para uno es blanco el otro lo ve negro. Diós, si existe, nada hizo para que todos navegásemos en la misma dirección ya que el caos de unos es la riqueza y la abundancia de los demás. A todos los niveles. Pero, en fin, vamos a lo que vamos...
El Monzón es un fenómeno climatológico que año tras año influye positiva o negativamente sobre amplias áreas geográficas del planeta, en su diversidad y en los millones de humanos que viven en ellas. Es, por tanto, la mayor fuente de vida y la principal causa de destrucción de viviendas y cosechas para millones de personas. Al tratarse de un cambio anual en los vientos de nuestro planeta, es vital para muchas regiones y países de la Tierra, pero causa de innumerables desgracias para otros. Se pasa de una sequía extrema y hambruna general, a lluvias destructivas para miles de familias. En el sur de Asia y parte del oeste americano, las granjas dependen por completo de estas lluvias torrenciales, al carecer de riego. Alimenta el caudal de los ríos y llena presas y acuíferos para el resto del año.
Tal como reza el título de la entrada, ponemos en duda si es algo positivo o negativo, ya que se trata de las dos cosas a la vez. Da la vida a unos y se la arrebata a otros. Actualmente, al menos en los países del llamado "primer mundo" esas aguas puntuales se almacenan en presas y pantanos y con ellas se rigan los campos y se produce electricidad para millones de personas. Ya que la naturaleza no sabe repartir correctamente el agua, los humanos logran hacerlo con mejor sabiduría. De todas formas los gobiernos no siempre miran por el bien de sus ciudadanos y en muchas partes del mundo estos adelantos técnicos no están presentes, lo cual hace que muchos mueran de hambre por falta de agua y otros se ahoguen en ella. Falta mucho todavía para que la Democracia real esté presente en todo el mundo.
La Tierra es grande y los gobiernos variopintos. Algunos ignorantes pensábamos que esto iría desapareciendo con el paso de los años pero nada de eso está sucediendo. Muchos países siguen anclados en viejas dictaduras contra las que los campesinos no pueden luchar. Hoy, ya en la vejez, me doy cuenta de que era un simple sueño que no creo se produzca jamás. No puede haber ricos sin pobres. Siempre ha sido así y así seguirá siendo, por los siglos de los siglos. No tenemos remedio. Los desequilibrios del planeta deberían haber sido corregidos hace mucho tiempo, pero los años pasan y nadie mueve un dedo para que esto sea así. Simplemente, a los ricos no les interesa. En el continente africano y en otras partes del planeta, animales ancestrales han aprendido, a la fuerza, a buscarse la comida según las estaciones.
También los humanos, cansados de malvivir en sus zonas de origen, están emigrando hacia países que se saben mejores y mejor pagados, a fin de encontrar una vida mejor que en sus paises los gobernantes les niegan. Claro que esa no es la solución 100% justa y eficaz ya que, con esas avalanchas de migrantes en determinados lugares, se empobrece la economía de quien hasta hace poco, aunque trabajando más horas que un reloj, mantenía adecuadamente a su familia. Porque los emigrantes nunca arañarán la economía de los ricos, sino que lo harán de la de trabajadores, a quienes tampoco les sobra. Esto nos demuestra que la solución para todos no existe, ni puede existir jamás. Como en la sabana y en el mar, el león se come a la gacela y el pez grande se come al chico. Los poderosos han vivido siempre del trabajo de los pobres y así seguirá siendo, hasta el fin de nuestros días.
Rafael Fabregat Condill
No hay comentarios:
Publicar un comentario