¡ Confirmado !. En la luna hay agua en grandes cantidades, por lo que el futuro de la carrera espacial dependerá del uso que hagan de ella. Se ha detectado gracias a un espectómetro de neutrones que viajaba a bordo de uno de los satélites lanzados por la NASA. Esta herramienta permite detectar los neutrones que emanan de la superficie lunar, al colisionar con los iones de hidrógeno que contiene el agua, no indicando el estado en el que ésta se halla. Posteriormente los científicos han determinado que dicha agua está dispersa en cristales de hielo y en una gran superficie. De todas formas los datos obtenidos son precarios y por lo tanto no se puede saber con exactitud la cantidad real de agua selenita, pero se estima en unos 200 millones de toneladas.
Teniendo en cuenta lo caro que resultaría enviar agua a la luna, este hallazgo es de gran importancia en el caso de instalar campos de investigación. Eso sin tener en cuenta su importancia como fuente de oxígeno e hidrógeno. Del primero se estima que permitiría la vida humana en la luna durante más de 50 años y del segundo se podría utilizar como combustible para los cohetes de regreso o relanzamiento a misiones más lejanas. Gracias a ese hielo lunar nuestro satélite podría convertirse en una estación de servicio para futuros viajes espaciales y primera colonia humana fuera de la Tierra. De todas formas este hallazgo servirá, de momento, para el estudio científico de la zona. Un verdadero sueño, puesto que no se trata solamente de agua lunar, lo allí detectado, sino de otros muchos recursos.
Hay que tener en cuenta que, aunque este hallazgo ha sido conseguido por una misión norteamericana, nada de lo que en la Luna se encuentre es posesión de nadie en concreto, como sucede con otros recursos interplanetarios, según el Tratado de las Naciones Unidas sobre el uso del Espacio de 1.966. A tal efecto habrían de desarrollarse nuevas leyes para regular el uso que se le puede dar a los recursos que allí se encuentren, incluída el agua que ya se sabe que hay allí, así como las empresas, instituciones y estados que puedan tener derecho a utilizarlos ya que, con la entrada de tantas empresas privadas y países en la "carrera espacial", el asunto se está sin duda complicando. De todas formas el agua encontrada es escasa ya que, con una colonia de 2.000 personas solo duraría 100 años.
Desde que se ha descubierto su localización lunar, ya estamos pensando cómo gastar ese recurso espacial, pero descubrir el agua lunar, con ser difícil, ha sido lo más fácil. Lo verdaderamente grandioso será el poder aprovecharlo para nuestro beneficio. Casi tan importante como descubrir agua en la Luna es el poder crear un mapa gravimétrico, lo cual sería aprovechado para conocer con exactitud los modelos geofísicos del interior de nuestro satélite. Del éxito de las pruebas que se llevarán cabo dependerá que el hombre decida dar el paso definitivo para colonizar la Luna. De momento, lo único para que podemos congratularnos es que cada día la ciencia espacial es una aventura más fácil. De todos modos, habrán de pasar muchos años para que estos hallazgos puedan ser aprovechados por la humanidad.
Haber descubierto agua en la Luna es tan solo un paso más en el conocimiento de nuestro satélite y sus posibilidade futuras. Una ayuda a que crezca el interés de los científicos y que nuevas misiones lleven al hombre en busca de conocimientos y certezas sobre lo que ahora es tan solo un paso más en esa dirección. Después de muchos años de silencio al respecto, vuelve a emerger el ansia de conocimiento de nuestro satélite y cada día son más los países en busca de nuevas informaciones que den luz sobre su composición y posibilidades. Quizás fuera mejor dedicarnos a buscar en nuestro planeta, la forma de vivir todos un poco mejor, pero el hombre es curioso por naturaleza y su ansia por obtener nuevos conocimientos sobre lo que nos rodea es imparable. Qué sigan así, si es por el bien de todos...
Rafael Fabregat Condill

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