19 de julio de 2015

1830- REPÚBLICA DE ESLOVAQUIA.

País de la Unión Europea que linda al norte con Polonia, al sur con Hungría, al este con Ucrania y al oeste con Chequia y Austria. Su población aproximada ronda los 5,4 millones de habitantes repartidos en sus 49.035 Km2. La capital y ciudad más importante es Bratislava de 587.000 habitantes y otros 100.000 más en su área metropolitana. Esta ciudad fue creada por los Celtas hacia el año 450 a.C. El final del comunismo provocó la separación de Checoeslovaquia en dos naciones (Eslovaquia y la República Checa) que empezaron a caminar por separado a partir del 1 de enero de 1993. Decenas de pueblos y culturas se establecieron en estas tierras. El año 1241 los mongoles invadieron la región y masacraron a la mayor parte de sus habitantes. Siguieron años de hambruna generalizada pero, una vez más, sus gentes renacieron y los burgueses levantaron importantes castillos de piedra para que tal situación no volviera a repetirse. 


Tales moles de roca no pudieron impedir que los otomanos dominasen Hungría cuyos reyes se desplazaron a Bratislava que fue convertida en capital el año 1536. Aunque los turcos se retiraron en el siglo XVIII la ciudad siguió siendo capital de Hungría hasta mediados del siglo XIX cuando cedió la capitalidad a Budapest. Tras el final de la I Guerra Mundial y la desaparición del Imperio austrohúngaro, con el territorio de la actual Eslovaquia y las regiones de Bohemia y Moravia se creó la República de Checoeslovaquia. Tras la II Guerra Mundial el país cayó bajo la influencia de la Unión Soviética y se convirtió en una de sus repúblicas, hasta el final de la URSS en 1991. Separado el territorio en dos naciones distintas, ambos países se inscribieron como miembros de la Unión Europea en 2004.

El paisaje eslovaco se caracteriza por sus bosques, puesto que los Cárpatos se extienden por más de la mitad norte del país. Por su territorio pasan importantes ríos, destacando el Danubio que desde Alemania lleva sus aguas hasta el mar Negro en un recorrido de 2.888 Km. El país se divide en dos regiones: el bosque montañoso del norte y el mixto de Panonia en las tierras bajas del sur. La temperatura de la parte montañosa apenas llega a los 5ºC de media anual, mientras que en la parte baja del sur la media suele ser de 10ºC. Debido a los sueldos más bajos, muchas fábricas de Europa Occidental se han trasladado a este país. Curiosidad turística destacada es el hecho de que la mayoría de las iglesias rurales sean íntegramente de madera.

La gastronomía eslovaca es una de las más antiguas del continente europeo y basada principalmente en la carne, la harina y los productos lácteos, con las patatas y las coles como acompañantes. El pan es negro y amargo, horneado en grandes barras. El cerdo y el pollo son los animales más consumidos, aunque también la ternera y las carnes de caza juegan un papel importante. El consumo de carne de caballo está muy mal visto, aunque se da en algún pequeño porcentaje. La cocina eslovaca proviene de zonas extremadamente frías en las que toda actividad queda paralizada al menos tres meses al año, motivo por el cual es habitual el consumo de carne ahumada, la col fermentada y la leche agria. Antiguamente, no teniendo mar, el pescado se limitaba a las carpas de río. 

Como se ha dicho anteriormente las iglesias de madera son de gran interés turístico, como lo es también la Historia, sus castillos y cuevas de gran belleza. El descenso de sus ríos, en kayak y balsa, es también llamativo como lo son sus inmensos bosques, de diferente variedad según la altura que se visite. Los arándanos y las setas son interesantes frutos a cosechar de tan magníficos bosques. Durante la larga temporada de recolección, las setas están presentes en todas las casas y en los restaurantes tradicionales, mientras que los arándanos forman parte de los postres más emblemáticos de la zona. Cada región tiene su bebida tradicional y suele ser la temperatura la que marca la diferencia. En el sur de toma vino blanco y en el norte aguardiente, en ambos casos precedido del correspondiente saludo.

RAFAEL FABREGAT


2 comentarios:

  1. Gracias Rafael por darnos la oportunidad de conocer algo de la historia de esta vieja Europa.

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  2. Gracias a tí Silvia por comentarlo. ¿Qué haría yo sin vosotros, los lectores?.
    Un abrazo muy fuerte y hasta siempre.

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