9 de agosto de 2013

1100- LA MEZQUITA DE LOS OMEYAS.

Denominada la Gran Mezquita de Damasco, es la más grande e importante de la capital de Siria y la cuarta más sagrada del islam, tras la de La Meca, la de Medina y la de Jerusalén. Fue en esta mezquita donde se utilizó por primera vez el minarete para llamar a los fieles y el nicho de la qibla para saber la dirección a la que los fieles debían dirigir sus oraciones.


Tan bello edificio fue construido en el año 705 por el califa omeya Walid I. La obra duró diez años y fue llevada a cabo sobre la catedral bizantina de San Juan Bautista, también profeta del islam, construida por el emperador Teodosio. Tampoco los cristianos habían construido sobre solar virgen puesto que anteriormente fue templo romano dedicado a Júpiter Damascenus y anteriormente a Hadad, dios sirio del trueno y de la lluvia. En su interior se conserva el cráneo de Alí, nieto del profeta Mahoma, y también el mausoleo del sultán Saladino. Buena parte de los muros exteriores son los iniciales y pertenecen por tanto a las culturas aramea y romana, con inscripciones en griego. Dentro y fuera numerosas columnas romanas hablan de su anterior advocación cristiana.


También sus medidas de 157x97 metros recuerdan a una catedral cristiana, con una nave central que lleva al mihrab o lugar hacia donde deben dirigirse las oraciones. La sala de oración tiene nada menos que 145 metros de largo y en su interior el Santuario de San Juan Bautista, venerado por cristianos y musulmanes, cuya leyenda dice que guarda el cráneo del profeta. En una sala adyacente un precioso sepulcro guarda el cráneo del califa Huasein ibn Alí, nieto de Mahoma y yerno del último emperador sasánida Yazdgard III. Es por tanto importante lugar de peregrinaje de los chiítas por celebrar la ashura o fiesta conmemorativa de su martirio. Su muerte socavó y derrocó finalmente el califato omeya.


En el interior de la mezquita, un grandioso patio interior porticado que acoge a los miles de fieles que acuden diariamente y muy en especial aquellos que lo hacen masivamente en las fiestas de mayor relevancia. Dentro del mismo tres pequeñas construcciones saludan al visitante. La principal, de ocho lados se llama "Cúpula del Tesoro" pues antiguamente era el lugar donde se guardaba el dinero y demás riquezas y tesoros de la mezquita. La segunda, de planta cuadrada es la "Cúpula de las abluciones", lugar al que acuden todos los fieles para lavarse antes de entrar a la oración. La tercera y más pequeña es llamada "Cúpula del reloj" pues en ella se guarda la extensa colección de relojes que por tradición donan los diferentes reyes y primeras autoridades que visitan la mezquita.


En un cuartito aparte, lindante con un bello jardín situado junto a los muros originales del Templo romano de Júpiter, se encuentra el sepulcro de Saladino, sultán de Palestina, Siria y Egipto, así como fundador de la dinastía Ayubí. Por ser el sultán más conocido de todos los tiempos, este lugar es de visita obligada, no solo para los sirios, sino también para todos los turistas que visitan la Mezquita de los Omeyas.

RAFAEL FABREGAT
Un tema interesante, cada día del año.

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