Nos pica la curiosidad... No es que deseemos que lleguen, puesto que en nuestro planeta de despreciables extraterrestres ya tenemos de sobra pero, claro, nos preguntamos cual será su aspecto, aunque tenemos claro que lo que el cine nos muestra, en las películas de ciencia ficción, no tendrá seguramente nada que ver con la realidad. Viéndolo de esta manera, vamos a centrarnos en el planeta Darwin IV, un planeta imaginario del artista Wayne Douglas Barlowe hipotéticamente situado a 6,5 años/luz de la Tierra y que sirvió de escenario para el documental de Discovery Channel "Alien Planet" rodado en 2.005. Su valor estriba en que este rodaje estaba diseñado en base a una posible valoración especulativa, con visos de posible realidad. Un planeta de atmósfera más densa, pero rica en oxígeno y con agua.
En dicho planeta la vida, aunque totalmente diferente a la nuestra, es completamente posible pero no creemos que pueda ser compatible con lo que aquí tenemos. Los seres que allí pudieran habitar no podrían hacerlo en la Tierra, porque al ser tan grandes y pesados no podrían volar, como allí se supone que lo hacen gracias a la poca gravedad y atmósfera más densa. Eso sin contar que su alimentación no se encuentra en nuestro planeta. ¿De qué podrían vivir aquí, a no ser que fuéramos nosotros su alimento?. Buscar planetas con otras formas de vida, aparte de imposible, no creo que nos interese. Si lo que pudiéramos encontrar fuera estuviera mucho más desarrollado que lo que aquí tenemos, sería malo para nosotros. Pero si lo que allí encontráramos fuera peor... ¡Ufff!.
Porque si lo pensamos bien, en nuestro planeta somos depredadores carnívoros que nos alimentamos básicamente de comernos a los demás. No hay que pensar que lo que allí pudiéramos encontrar sea mejor. Quiere decirse que también es esos planetas hipotéticos, la alimentación puede ser parecida y, como aquí, se comen los unos a los otros. Miedo me da que, tras un viaje tan largo, tengas que acabar siendo la comida de aquellos a quienes encuentres. Por muy parecido que pueda ser al nuestro... Montañas, llanos, mares, oxígeno, etc. nada podría ser mejor que quedarnos aquí y aprender a vivir, respetándonos unos a otros. Lo tenemos todo y solo la paz es lo que nos falta. Se ve que es algo innato, imposible de evitar, un egoismo con el que nacemos, consecuencia sin duda de la lucha por la supervivencia.
Visto lo visto creo que debería suspenderse cualquier actividad que tenga como meta localizar vida extraterrestre, ¡los extraterrestres están aquí! y lo que es peor, en la mayoría de los casos les hemos votado nosotros, es decir: los propios ciudadanos que trabajamos para ellos y como único pago es servirles de comida. ¿Ir por el espacio en busca de extraterrestres? ¿Para qué?. Es del conocimiento general que todos los mandatarios del mundo, sean del signo que sean, nos chupan la sangre hasta dejarnos exangües. Nos matan a trabajar y gastna ese dinero que producimos en matarse unos a otros desde sus despachos, mientras a nosotros nos mandan al campo de batalla, o nos matan en nuestra propia casa con los misiles que nosotros mismos les hemos fabricado para que jueguen a la guerra.
Visto lo visto creo que debería suspenderse cualquier actividad que tenga como meta localizar vida extraterrestre, ¡los extraterrestres están aquí! y lo que es peor, en la mayoría de los casos les hemos votado nosotros, es decir: los propios ciudadanos que trabajamos para ellos y como único pago es servirles de comida. ¿Ir por el espacio en busca de extraterrestres? ¿Para qué?. Es del conocimiento general que todos los mandatarios del mundo, sean del signo que sean, nos chupan la sangre hasta dejarnos exangües. Nos matan a trabajar y gastna ese dinero que producimos en matarse unos a otros desde sus despachos, mientras a nosotros nos mandan al campo de batalla, o nos matan en nuestra propia casa con los misiles que nosotros mismos les hemos fabricado para que jueguen a la guerra.
¿Naves espaciales para explorar el cosmos?. ¿Qué objetivo se persigue?. Yo os lo diré... Buscando la comida con la que alimentar a nuestras familias y a nosotros mismos, nos matamos a trabajar buscando, para lograrlo, trabajar más y mejor para poder ser competitivos en un mundo superpoblado, donde el "todo vale" está a la orden del día. El objetivo es hacerlo mejor que los demás y más barato. Una quiemera en la que se nos va la vida y ¿qué tenemos a cambio?. Nada. Tener una casa más grande que la del vecino, un coche mejor, un televisor más grande y con más megapitxeles, el móvil de última generación y tanta tontería que damos pena a todos quienes nos escuchan. ¡Tanto que nos queríamos cuando éramos pobres!. ¿Y ahora qué?. ¡Explorar el espacio...! ¡Para que quienes nos matan de hambre lo hagan con explosiones nucleares, mientras ellos escapan a otro planeta!. ¡Así somos de tontos...!
Rafael Fabregat Condill
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