26 de abril de 2026

3333/0101- EL ADN LO CUENTA TODO.


El ADN es una estrutura tridimensional que contiene todas las claves de la materia viva y que almacena toda la información hereditaria. ¿Para qué sirve eso? -dirán algunos. Pues para muchas cosas, ya que almacena la información hereditaria que se transmite de una generación a otra, constituyéndose en el secreto de la vida. Como tantas cosas de este mundo, una vez descubierto, resulta tan simple que parecía no ser verdad, pero lo era. Los secretos del ADN estaban a la vista. Una estructura emparejada cuyas cadenas moleculares giraban en direcciones opuestas, pero ya todo cobraba sentido. La pregunta de si la vida tenía un fundamento mágico o místico quedaba resuelta: No, no hay nada divino. Todo lo que atañe a la vida es un proceso físico y químico normal. Actualmente, para los estudiantes de Biología, el estudio del ADN es una lección como otra cualquiera.

  
Claro que, el hecho de haber descubierto la conducta del ADN no resuelve en absoluto los misterios de su composición y funcionamiento. Por lo tanto sigue siendo uno de los mayores enigmas de la vida, ya que alberga los más profundos secretos sobre nuestro origen, salud y el funcionamiento de la vida. Es cierto que se ha descubierto el genoma humano en profundidad, pero también es cierto que gran parte de su contenido y sus mecanismos de funcionamiento siguen en la sombra. Solo el 2% del ADN se encarga de codificar proteínas, el 98% restante, llamado genoma oscuro ó misterioso, es el que regula cómo y cuando se activan los genes. Es lo que pasa... Cuanto más sabemos, más nos damos cuenta de que no sabemos nada. Me recuerda esto al Cosmos, algo a lo que nunca veremos su final.


Alguien le llamó ADN Basura, pero nada más lejos de la realidad ya que esas secuencias, aparentemente repetitivas, funcionan como un regulador oculto que determina cómo y cuando se encienden o apagan los genes, interruptores ancestrales esenciales para nuestro desarrollo. La herencia genética define rasgos físicos pero también la predisposición a las enfermedades, así como nuestro metabolismo y la forma en la que nuestro cuerpo procesará los nutrientes que ingerimos. Como consecuencia de ello, transmitiremos a nuestros hijos y nietos esa misma información a sus genes. El descubrimiento del ADN hizo que les concedieran a sus investigadores el Premio Nobel pero queda mucho camino por recorrer y el premio mayor será descubrir la fórmula para anular sus partes negativas.


Parece una locura imposible, pero no lo es. El ser humano es tozudo y no para de investigar hasta que consigue las metas propuestas. En la agricultura ya se han conseguido grandes descubrimientos para mejorar la genética de las plantas, aumentando su producción y fortaleciendo sus defensas contra determinadas enfermedades y plagas. Los humanos somos más complejos pero, con toda seguridad, llegará el día en que también se podrán desconectar esos genomas negativos y vivir de forma más saludable, sin tener que recurrir a la multitud de fármacos que tomamos cada día para vivir razonablemente bién. Yo tengo fé en la capacidad del ser humano y estoy seguro de que se podrán alcanzar esas metas, lo que ya no puedo decirles es cuantos años habrán de pasar para conseguirlo, pero llegará.

Rafael Fabregat Condill 

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