24 de enero de 2014

1240- ESTADO DE OREGÓN. (EEUU)

El estado de Oregón está ubicado al noroeste de los Estados Unidos de América y con 254.806 Km2. es el noveno en extensión. Linda al norte con el estado de Washington, al sur con California y Nevada, al este con Idaho y al oeste con el océano Pacífico. Tiene 3.900.000 habitantes, de los cuales 150.000 viven en su capital Salem. La ciudad más poblada del estado es Portland, que ronda los 600.000 habitantes. Hasta la llegada de los primeros exploradores y colonos, que formaron el goberno autónomo de Oregón Country de 1.843, la región estaba habitada por diferentes tribus indígenas.

La mayor parte del estado de Oregón está poblado de densos bosques que hablan de su histórica riqueza maderera. Parece ser que el origen de su nombre proviene de los primeros españoles que llegaron a la zona y dieron el nombre de "orejones" a los indios de las diferentes tribus allí establecidas. El primer europeo en llegar a estas tierras fue el navegante español Bartolomé Ferrelo que, saliendo de México, arribaba a tierras meridionales de Oregón en 1542. En 1602 otro español, Sebastián Vizcaíno, superaba la hazaña de su compatriota explorando más allá de este punto. De todas formas los asentamientos españoles en esta región fueron escasos y temporales. 


Virreinato de Nueva España con capital en ciudad de México. (1535-1831)
No sería hasta 1788 cuando el comerciante de pieles y capitán estadounidense Robert Gray llegó a las tierras de Oregón y estableció una pequeña colonia de tramperos. Cuatro años después (1792) volvería de nuevo y remontaría el río al que bautizaría con el nombre de su barco: el Columbia. En base a estos viajes de Gray, los Estados Unidos proclamarían sus derechos sobre este territorio, cuando éste que ya figuraba en los mapas del virreinato de Nueva España desde mediados del siglo XVI. En 1.819 y por medio del Tratado de Adams-Onís, España se vio obligada a ceder Oregón a los Estados Unidos. Representando al rey Fernando VII y en defensa del Virreinato de Nueva España, Luís de Onís negoció la cesión de este territorio a cambio del reconocimiento estadounidense de que España era la legal soberana de Texas, con lo cual se llegó a una paz que beneficiaba a las dos partes. 

Tras varios recortes y conformación de las fronteras actuales, el 14 de Febrero de 1.859 Oregón fue inscrito con el número 33 de los estados de Norteamérica. Según el censo oficial, su población está formada por un 80% de blancos, 11% de latinoamericanos, 4% de asiáticos, 2% de afroamericanos, 2% de amerindios y 1% de razas diversas. La riqueza principal ha sido siempre la industria maderera, a la que se suma la carne de vacuno y diferentes producciones agrícolas. Actualmente ha cobrado gran importancia la industria papelera, los productos tecnológicos y especialmente el turismo. 
Viendo estas fotografías, ¿puede extrañarle a alguien que haya turismo interesado en recorrer los paisajes de Oregón?.


Una parte de las Montañas Rocosas transcurre por el oeste de Oregón, al tiempo que ríos como el Columbia, el Snake y muchos otros, dan lugar a bellos paisajes y cascadas de gran valor para los amantes de la naturaleza. La belleza de estos paisajes no admite dudas sobre la afluencia cada día mayor de gentes interesadas en descubrir tal paraíso. Y lo que es más interesante todavía es que para acceder a tales maravillas no es menester escalar montañas ni atravesar ríos imposibles. Buenas carreteras y excelentes pistas y puentes dan fácil acceso a toda persona interesada en su belleza. A tal efecto, excursiones diarias llevan al viajero a los lugares más escondidos de estas montañas increíbles. Decía una vieja canción que "todo es posible en América"... Naturalmente dudo mucho que todo sea posible pero, si el tesón no mueve montañas, construye caminos para llegar a ellas ¡que viene a ser lo mismo!.


Terminaremos diciendo que el estado de Oregón, quizás no destaque en lo industrial; tampoco seguramente tendrá puntos de alta tecnología o para el despegue de vehículos espaciales, pero tiene algo mucho mejor. Tiene el agua de sus ríos, el verde de sus montes y praderas, las más fantásticas vistas que la naturaleza puede proporcionar y un ambiente fresco y sano donde vivir. ¿Creen ustedes que estas gentes envidian a quienes viven en Nueva York?. Las grandes ciudades son para trabajar pero vivir, lo que se dice vivir, hay que hacerlo en zonas más bellas y relajadas. Claro que tal cosa no está al alcance de todos los mortales...

RAFAEL FABREGAT

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