24 de junio de 2017

2441- LA NOCHE DE SAN JUAN.

Fecha inamovible, ¡menos mal! porque, con lo liberal que es la Iglesia Católica, igual nos la cuelan a mediados de invierno y se quedan tan anchos... ¡Puestos a cambiar cosas..!
Como todo lo que gira alrededor de la fiesta y el fuego, va a más. En toda España, pero principalmente en las zonas costeras mediterráneas, las fiestas de San Antonio (17 Enero) y San Juan (24 de Junio) se celebran con grandes hogueras y como símbolo de purificación.  Esta última, la de San Juan, celebra también el solsticio de verano, aunque todos sepamos que lo hace de forma inadecuada. Bueno, todos no lo saben, pero sí casi todos. No pasa nada. El ignorante siempre vive más feliz que nadie. 

La fiesta empezó quemando muebles viejos e inservibles pero, por simple comodidad, en muchas partes ahora queman palets industriales, con el consiguiente peligro de dejar la arena llena de clavos. En décadas anteriores mucha gente quizás no supiera la realidad sobre el momento en el que se lleva a cabo el solsticio de verano y está por tanto justificada la equivocación, pero yo me pongo las manos a la cabeza cuando todavía oigo en pleno siglo XXI que mucha gente asocia la noche de San Juan con el solsticio de verano y tiene esa noche como la más corta del año. Incluso hay un refán valenciano que dice: "La nit de Sant Joan, la mes curta de l'any". Y así estamos, erre que erre, un año tras otro. Personalmente la noche de San Juan es un acontecimiento que me gusta. Las hogueras a pie de playa, la cena con los amigos, la ceremonia de saltar la hoguera pidiendo deseos, la de saltar las primeras siete olas que sigan a las doce campanadas y muy especialmente los fuegos artificiales, la música y la fiesta que sigue a todo eso. 

Efectivamente esa noche todo parece mágico, aunque no lo sea. Ese es el poder de la mente y de la gente bien avenida. No puedo sin embargo con lo de que la noche de San Juan sea considerada por muchos la noche más corta del año, y menos aún que esa afirmación provenga de gente (periodistas) que sabe perfectamente que eso no es así. Un año tras otro los medios de comunicación, hablando de las bondades de esa noche "mágica", nos siguen diciendo (erre que erre) que se trata de la noche más corta del año. Como he dicho antes, me parece perfecto que así lo crean los que desconocen su error, ni quieran salir de él. Porque los hay incluso dispuestos a discutir con el papa sobre este hecho y no escuchan ni se avienen a razones para reconsiderar su equivocada postura. En el hemisferio norte, desde donde se escribe este artículo, el cambio de estación y por consiguiente el solsticio de verano acontece entre el 20 y el 22 de Junio, pero nunca la víspera de San Juan.

Así pues, como ya se ha dicho antes, en la España de este año 2017 el solsticio de verano se produjo el día 21 de Junio, a las seis de la mañana y veinticuatro minutos (6:24 PM). Sí que es verdad que en el hemisferio sur el solsticio de invierno se puede producir entre el 20 y el 23 de Junio, por lo cual sí puede suceder en la víspera de San Juan pero, totalmente contrario a lo que sucede en España, allí se trata de la noche más larga del año y ocurre con la llegada del invierno. Este año 2017, por ejemplo en Chile, el solsticio de invierno se había producido a las cero horas y veinticuatro minutos (00:24 PM) de ese mismo día 21 de Junio, tampoco la noche de San Juan. En fin, aquí de lo que se trata es de divertirse y con solsticio o sin él, la fiesta tiene que seguir porque solo hay una vida y hay que aprovecharla...

RAFAEL FABREGAT

22 de junio de 2017

2440- EL PROBLEMA MIGRATORIO.

La emigración ha existido siempre. Problemas económicos y sociales, cuando no auténticas persecuciones de carácter religioso o político, han sido históricamente algo inevitable y más en el momento actual, en el que existe mucha información y diferentes medios para conseguir el desplazamiento de las gentes.

Históricamente África ha sido siempre el continente más pobre del mundo, una paradoja teniendo en cuenta su riqueza natural. En la actualidad, especialmente desde que hemos entrado en el siglo XXI, cientos o quizás miles de personas se echan al mar cada día, con barcazas inseguras y sobrecargadas, con el único fin de buscar en Europa una vida mejor. Tiempos atrás desconocían que había un mundo mejor y aguantaban en su tierra de origen una vida de precariedades, pensando que no había otras opciones. Ahora ya saben que hay otras realidades y que, para poder acceder a ellas, hay que arriesgarlo todo, incluso la vida. Y lo hacen. ¡Vaya si lo hacen!. Cada año miles de personas se dejan la vida en la travesía del Mediterráneo, en busca de esa vida mejor, vista en la televisión o incluso contada por aquellos que consiguieron llegar antes.

A todo esto se unen ahora las guerras de islamistas radicales perpetradas en Oriente Próximo y que han traído hasta las fronteras europeas miles de refugiados, con los que Europa no sabe muy bien qué hacer. Todos tenemos claro que, en confrontaciones anteriores, también los europeos buscaron en otros continentes el refugio que ahora se nos demanda. El problema es que esta petición ha llegado en cantidad abrumadora y en momentos de crisis e incertidumbre. El Reino Unido, tras haberse enriquecido colonizando medio mundo, se ha blindado contra esa emigración no deseada. Cientos de miles de musulmanes, sin idioma ni preparación, se apilan en las fronteras de los países europeos pidiendo una oportunidad y la respuesta ha sido el cierre de fronteras y su construcción allí donde ya no las había. Es un verdadero problema, que los atentados terroristas islámicos no facilitan en absoluto.

Toda la humanidad, desde hace miles de años, buscó en otras tierras el "Paraíso" que no tenían en la suya. Unos lo lograron, mientras otros murieron en el intento. Eso siempre fue así y por muy adelantado que esté el mundo, seguirá siéndolo. Las gentes llamadas del "tercer mundo", buscan en el "primero" un lugar donde escapar de la miseria. Lo que no sabe esta gente es que también aquí la vida es difícil para muchos. Es cierto que algunos, muy pocos, logran el éxito, pero son gran mayoría los que malviven en trabajos agrícolas sin conseguir escapar de la miseria. Algunos ni siquiera eso. La emigración es fiel reflejo de los problemas que atraviesa históricamente la humanidad. Si bien es cierto que la mayor desigualdad de las personas se establece según el lugar de nacimiento, tampoco en un continente existe tal igualdad pues la capacidad de unos y otros nunca es la misma. 

Según el Génesis, tras ser expulsados del Paraíso Terrenal, Adán y Eva tuvieron que emigrar y buscarse la vida como buenamente pudieron. Podríamos decir que protagonizaron la primera emigración de la Historia, pero a ésta siguieron otras. También allí se nos cuenta que Moisés y los judíos escaparon de la miseria y de las persecuciones egipcias, en busca de la Tierra Prometida. La Edad Antigua está plagada de textos que nos cuentan migraciones religiosas y económicas. Ya en la Edad Moderna tenemos un claro ejemplo en tierras hispanas, con la expulsión de judíos y moriscos. La religión musulmana comenzó con la huida de Mahoma en el año 662 y su expansión se debió fundamentalmente a la Guerra Santa en busca de su derecho a establecerse en otras latitudes, derechos que consiguieron a sangre y fuego en Asia, África y en la propia Europa.

RAFAEL FABREGAT

21 de junio de 2017

2439- REFLEXIONES DEMOCRÁTICAS.

¡Y cuando más tenemos, más queremos!. Es sin duda la mejor y más justa forma de gobierno, pero no es perfecta y no lo es porque, en todas las formas de gobierno, quien manda siempre abusa. Ya lo dice el refrán: 
"Quien parte y reparte,
siempre se queda
con la mejor parte".
Personalmente, Democracia y Libertad no me parecen sinónimos. Está claro que el término libertad significa poder decidir y llevar a la práctica aquello que has decidido, pero en democracia lo que se "debería" llevar a la práctica no es lo que tú decides, sino lo que decide la mayoría. Digo "debería" porque así tendría que ser, pero no lo es. No, no pongan esa cara de asombro... 

En realidad, lo que se lleva a la práctica es lo que los políticos deciden con sus chanchullos. Claro que, dado que la palabra es muy fea, ellos lo llaman pactos y se quedan tan anchos y nosotros, una vez más, jodidos. Al final todo es lo mismo. Con las palabras "Democracia y Libertad" nos hacen creer que todo depende de nosotros, de nuestra voluntad, pero no es así. No pintamos nada. ¡Y somos tan fáciles de engañar...!
Es entonces cuando alguien te dice que: "si no te gusta cómo lo hacen, a las próximas elecciones votas a otros". Ya, ya pero... ¿a quién? 
Una visita al mercado central, una hipócrita caricia a la cabecita de un niño ¡y ya está!, ya tienen nuestro voto en la urna. Si no gana ese candidato, jamás se acuerda de sus promesas y palabras de ánimo a las gentes de la calle. Claro que si llega a ganar... ¡todavía se acuerda menos!.

La libertad es hacer lo que uno quiera, pero la democracia es hacer lo que quieren (la mayoría de) los demás. Ese es el problema. ¿Qué hacer para que la mayoría quiera lo que uno quiere?. Pues nada... ¡Imposible!. Resulta chistoso, incluso ridículo, que algunas personas te digan que ellas hacen lo que quieren, porque vivimos en Democracia.¿Perdona...? No conozco a nadie que haga lo que le venga en gana y menos aún que esto tenga algo que ver con el término "Democracia". En todo caso eso sucederá en caso de Dictadura porque en Democracia jamás nadie, ni siquiera el Presidente del Gobierno, puede hacer lo que le venga en gana, sino lo que la mayoría decida qué hay que hacer. Esos, normalmente niñatos irreflexivos que dicen tales sandeces, no son demócratas ni quieren serlo y solo buscan la libertad de actuar libremente y sin normas establecidas.

El adjetivo calificativo para tales personajes es el de anarquistas, gente subversiva que se echa a la calle a las primeras de cambio, no para manifestarse, sino para romper escaparates, quemar contenedores, montar barricadas y lanzar todo tipo de objetos a las fuerzas del orden público. Esos desmanes nunca están protagonizados por gente demócrata, sino por revolucionarios que disfrutan haciendo pedazos la Democracia y las leyes y normas que nos hemos dado los demás. Está claro que, demasiadas veces, los políticos no son merecedores de nuestro respeto, puesto que nos tratan como auténticos borregos. De nada sirve que muchos de ellos también hayan nacido en el mismo rebaño. Una vez en el poder pierden la memoria, pero esa no es excusa para que la gente de bien abandone el camino de la verdad y de la justicia. De todas formas, allá cada cual con su conciencia...

RAFAEL FABREGAT

20 de junio de 2017

2438- LAS ANGUSTIAS DEL AMOR.

A una cierta edad nos parecen tonterías, pero no lo son cuando las sufres y cuando las disfrutas, durante el despertar de la adolescencia. ¿Quien, en esa época, no ha sufrido algún episodio de amor o desamor?. No se sabe por qué motivo, todos nos apresuramos en olvidar las situaciones traumáticas de esa época de la vida. Pero recordar su desenlace positivo es volver a vivirlo y a disfrutarlo. Muchas veces los comienzos son dolorosos o al menos inseguros... Angustia, tristeza, melancolía... Y, cuando el dilema se resuelve y se resuelve bien, estremecimientos de intensa y compartida dulzura ante el sentimiento más maravilloso, indefinible, e incontrolable de cuantos pueden experimentarse en la vida. Se trata simplemente del amor, duramente trabajado y felizmente conseguido.

Los síntomas de esta "enfermedad" son claros y universales. También aquellos que se hacen los duros, han vivido momentos de incertidumbre y de inquietud. No sabes exactamente por qué motivo, una persona te llama la atención y de repente se convierte en algo prioritario en tu vida. Es comprensible que, no siendo algo simultáneo, tengas que hacer lo posible por llamar la atención de esa persona y conquistarla, hacer que sienta por ti lo mismo que tu sientes por ella. No es fácil. Han de darse una serie de coincidencias que en el 90% de los casos no se producen. Más bien al contrario, a la persona que a ti te gusta le puede gustar otra y a esa otra, otra más... en una situación de imparable caída de fichas de dominó. Claro que esa es tan solo la impresión del primer encuentro. Ya en el siglo XXI, las chicas son más liberales y el asunto es más fácil de lo que era décadas atrás.

Entre las pandillas de jóvenes con relación desde antiguo, puede darse el caso de que, de repente, te fijes en detalles de una persona que hasta ese momento te habían pasado inadvertidos. Empieza por tanto una idealización de las características de esa persona, que hasta entonces nunca te habían llamado la atención. Es lo que llamamos "flechazo", en cuyo caso hay que hacer todo lo posible para que esa situación se convierta en recíproca. Nada hay más decepcionante que un amor platónico, por inseguridad a la hora de mostrar tus sentimientos a la otra persona. En esta clase de situaciones, las mujeres de hoy, son más lanzadas que los chicos y suelen provocar el "choque de trenes". Antiguamente, con aquello del recato femenino, era casi obligado que fuera el chico quien se lanzara a la piscina, pero afortunadamente las cosas han cambiado.

Hay más libertad. Los miedos y las inseguridades ya no son tantos ni tan prolongados, a no ser que la persona de nuestros sueños ya tenga pareja, en cuyo caso la conquista puede convertirse en dura batalla y hasta incluso en tragedia para la parte afectada. Sea como fuere, en las cosas del amor y de la guerra, es siempre lícito hacer cuanto convenga para ganar la batalla, aún a sabiendas de que tiene que haber daños colaterales. ¡Ay el amor, ingrato e invisible duende que nos quita el sueño en los amaneceres de la vida...! Llega, te trastorna la vida y marcha por donde llegó, dejando una fragancia que te acompañará siempre. Claro que, a veces, puede quedar contigo de por vida, sin que haya normas establecidas sobre su comportamiento. Es un misterio. Nadie sabe de qué depende uno u otro resultado. Para bien o para mal unos amores son efímeros y otros eternos.

El amor es irracional, imprevisible y a veces inalcanzable. Puede darse entre solteros y casados, entre profesores y alumnos y hasta incluso entre fieles y confesores. En las cosas del amor, no hay normas establecidas ni soluciones fáciles o imposibles. Como se dice frecuentemente, se trata de una aventura de incierto final. Muchas parejas, que creen haber alcanzado el éxito de por vida, se separan al ocaso de sus vidas, algunos incluso ya jubilados. En pleno siglo XXI esto es más cierto que nunca. No tenemos paciencia y ya no aguantamos nada. Es la modernidad, una etapa de la humanidad que no tiene el por qué ser forzosamente mejor que otras anteriores. Vivir con alguien al que ya no soportas tiene que ser triste y duro pero, esa segunda oportunidad que muchos buscan tras una separación, pocas veces suele alcanzar la felicidad pretendida. Claro que, este es otro tema...

RAFAEL FABREGAT

19 de junio de 2017

2437- SITUACIONES POLÍTICAS GRACIOSAS.

¿Situaciones graciosas, tratándose de políticos?. Bueno, bueno... El asunto no es fácil porque en política situaciones graciosas hay muy pocas. 
Una porquería tras otra y lista interminable de aprovechados y zánganos que viven del trabajo de los demás...
¡Eso es lo que hay en política!. Antes había cuatro docenas mal contadas pero ahora, con esto de la Democracia, son cuatrocientos mil y me quedo corto. ¡Vaya invento!.
¡Ah y es igual que hablemos de unos que de otros, a cual peor!. 
Lo de las derechas y las izquierdas, es todo un camelo para que la gente vaya alineándose allí donde crea que sopla mejor brisa, pero los objetivos de unos y otros son exactamente los mismos. Llenar la "saca" sin trabajar. ¡Vaya castaña que nos ha caído encima!. En fin, paciencia. Total, solo será mientras vivamos...

Y, por cierto... Hay qué ver con que facilidad tan pasmosa contactan y se relacionan unos con otros. Claro, ¡como son todos iguales...!
Según el poema de Ramón de Campoamor, la verdad o la mentira no existen...
"De Diógenes compré un día
la linterna a un mercader.
Distan la suya y la mía,
cuanto hay de ser a no ser.
Blanca la mía parece;
la suya parece negra;
la de él todo lo entristece
y la mía todo lo alegra.
Y es que en este mundo traidor,
nada es verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira.
Teniendo en cuenta esta máxima irrevocable, en la vida cotidiana nadie dice verdad o mentira y en política, menos todavía... ¡Todos cuentan "sus" verdades!. Porque, en este mundo sin Dios y de los hombres, ni el más santo de los mortales sabe otra verdad que no sea la suya.

Estátua de Ramón Llull frente a la catedral de Mallorca.
Sin embargo lo que más se echa en falta entre nuestros políticos es la cultura. No ya el hablar inglés, actualmente el idioma más internacional, sino la simple cultura general de andar por casa sin hacer el ridículo. Unos años atrás, cuando el Partido Popular había creado alrededor de José Ignacio Wert la figura de Ministro de Educación y Cultura, éste se rodeó de una serie de personajes que le ayudaran a llevar el cargo de la manera más digna posible. Hasta ahí todo perfecto, si perfectos hubieran sido estos asesores, sin duda puestos a dedo. Haciendo una recopilación de datos para el estudio de las Universidades españolas, en la cátedra Ramón Llull de la Universidad de Baleares, se recibió una llamada de una de las principales asesoras del Ministro Wert preguntando por el sueldo que cobraba el Sr. Ramón Llull por dirigir la cátedra que llevaba su nombre. Naturalmente tuvieron que explicarle que el ilustre mallorquín Ramón Llull había fallecido siete siglos atrás, en 1315. El patinazo de la asesora corrió como la pólvora entre alumnos y profesores, siendo el hazmerreir de todo el archipiélago Balear.

RAFAEL FABREGAT