Contrariamente a lo que algunos piensan, el problema no es menor ya que, solo en España, nacen 30.000 niños prematuros cada año y por muy adelantada que esté la medicina, alguno de ellos no llega a recuperarse. Los avances no paran de llegar y el número de fallecidos es cada vez menor, pero son muchos los que sobreviven con alguna discapacidad, lo cual sigue siendo un fracaso para la ciencia médica. Todo depende de su madurez...
Los nacidos a las 23 semanas tienen pocas posibilidades de supervivencia.
Los nacidos con 26 semanas suelen seguir adelante en un 80%.
Con 28 semanas la supervivencia alcanza el 94% y
Con 32 semanas ya sobreviven prácticamente todos y bien.
Las causas de mortalidad son inmadurez extrema, infecciones y problemas neurológicos.
Los bebés de peso tan limitado suelen tener problemas respiratorios, por falta de madurez del centro cerebral que controla la respiración. Sin embargo, normalmente, todo está bajo control. Los logros cosechados son muchos, pero el aumento de este problema tiene intranquilos a los servicios neonatales de todo el mundo, muy especialmente en los países industrializados. En España se estima que este tema afecta a un 7% de los alumbramientos, provocado al parecer por el aumento de la incorporación laboral de la mujer y el gran número de fecundaciones in vitro. Otro factor a tener en cuenta es que unas décadas atrás las mujeres tenían su primer hijo con poco más de veinte años, mientras que en la actualidad la media es de veintiocho..
Hay muchas madres primerizas que superan con creces la treintena y por lo tanto son las primeras candidatas a tener niños prematuros. Sin embargo el problema mayor es que estos niños nacidos en la semana 24 o antes, presentan un alto riesgo de padecer minusvalías. El límite está en 23 semanas y 500 gramos de peso, lo cual no quiere decir que no haya posibiidades de salir adelante con todas las garantías, pero no deja de ser muy peligroso el estar por debajo de esas cifras. A veces hay diferencias de desarrollo en niños nacidos con parecidas características y son éstas las que determinan el resultado final. Nunca hay que perder la esperanza. Cada año nacen en España más de 3.500 niños con peso inferior a los 1500 gramos pero la mortalidad es inferior al 10%.
Hay bebés prematuros de apenas 500 gramos de peso que han pasado los primeros seis meses de su vida hospitalizados, pero han salido del hospital sin ninguna tara. Es un grave problema pero, hay que tener entereza y esperanza de alcanzar una solución que derive en un bebé sano y fuerte. Uno de los mayores problemas es el respiratorio, pero en la actualidad el surfactante, ayuda a desarrollar los pulmones y ya se administra directamente al bebé al poco de nacer. Los problemas digestivos se resuelven dándoles leche materna lo más pronto posible y los de hemorragias intraventriculares, la mayor parte de las veces se reabsorben sin dejar secuelas neurológicas. Ánimo pues a quienes tengan estos problemas, los adelantos técnicos son muchos y los niños quieren vivir.
Rafael Fabregat Condill
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