No, no voy a hablar de la política española. Ya sabemos todos como está el asunto, con el país arruinado y todavía regalando a manos llenas el dinero de todos, como si no hubiera un mañana ¡Qué difífil debe ser gobernar bien cuando, hasta ahora, nadie lo ha hecho todavía. En fin, a lo que vamos...
La erosión de la corteza terrestre ha creado paisajes maravillosos, pero terroríficos. Simas, cañones, paredes y acantilados vertiginosos, donde solamente los más osados son capaces de asomarse, desafiando el vertigo. Sin embargo el vacío atrae y es por ello que algunos no pueden evitar asomarse al borde de estos espacios graníticos, al fondo de los cuales espera un exiguo riachuelo 600 metros más abajo, tras una caída vertical.
Me pregunto qué hace ahí toda esa gente, arriesgando su integridad física para ver lo mismo que puede verse igual o mejor, treinta metros más arriba. No lo entiendo, ¡o tal vez sí!. Será sin duda el poder hacerse la foto más espectacular para mostrarla a sus amigos. ¡Eso será!. Pero ¿Vale la pena?. Pues para ellos sí, claro. Pero no olvidemos que esa "terraza con vistas" tiene un difícil acceso y, para colmo de males, el enclave no tiene barandillas. Entre los curiosos y el abismo no hay nada. Se trata de una plataforma de 25 x 25 metros a la que llaman "El Púlpito" y a la que, si hace buen tiempo, se asoman cada día decenas de turistas o quizás cientos. Está en uno de los fiordos de Noruega y abajo la profundidad es superior a los 1000 metros. Toda esa espectacular vista fue el resultado de los glaciares de la última glaciación del planeta, muchos miles de años más atrás.
Pero no todos los abismos están en la superficie del planeta. También en la profundidades existen grutas colosales por su inmensa profundidad y tamaño. Esta que vemos en la foto adjunta se encuentra en el Estado de Tennessee (EEUU) pero es de corto recorrido. Sin embargo en el mismo Estado las hay que superan los 11 Km. de galerías (Worley's Cave). Personalmente me apasionan, pero no puedo evitar la claustrofobia y aunque llaman mi atención, algunas veces me arrepiento de haber entrado, especialmente si se trata de largos recorridos.
Me parece espectacular que el agua haya sido capaz de formar tales maravillas subterráneas en rocas tan inmensas y duras, porque en estos escenarios no solo vemos piedra caliza de más fácil erosión, sino que también el duro granito ha sido horadado por algo tan blando como el agua. Esto nos hace pensar los millones de años que habrán sido necesarios para labrar tan profundos y largos recorridos a través de las rocas. Es inconcebible que no valoremos apenas tantas cosas que tenemos a la vista y pasemos por esos espacios con la alegría de una atracción de feria, que se monta y se desmonta en un solo día.
El mundo es viejo, pero maravilloso. A pesar de sus múltiples arrugas, nos da la impresión de que el tiempo no pasa por él. La juventud actual tiene mayores estudios y conocimiento suficiente para poder admirar nuestro planeta en lo que vale. Por lo tanto esperamos que sepan cuidarlo por lo que es, nada menos que la casa de todos. El pasado fue largo y complejo pero todos sabemos que con los conocimientos actuales puede serlo más todavía, por eso hay que respetarlo y cuidarlo. Si lo hacemos así, su vida seguirá siendo maravillosa y larga, pero no debemos olvidar que por su fragilidad y los muchos años que tiene, habrá que mimarlo mucho y respetarlo siempre. Que no olvide nadie que planeta como este, no hay otro en todo el Universo y si lo hay, estará tan lejano que nunca podremos llegar a él. Cuidemos lo que tenemos, para que dure para siempre.
Rafael Fabregat Condill
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