Bueno, veamos... El asunto es que se dice que algunas mujeres del siglo XXI, se sienten frustradas porque, además de marido, querrían que sus parejas fueran superhéroes y, claro, los hombres de hoy, como los de antes, son "del montón", como siempre hemos sido. Lo de los superhéroes son patrañas que se inventaron los griegos con sus mentiras mitológicas y miles de años después, con la modernidad, llegaron Batman, Supermán, Spiderman y todo ese rocambolesco montón de héroes de la pantalla que ciertas señoritas pensaron que, para tener uno para ellas, solo había que pedirlo a Santa Claus o a los Reyes Magos. Pues no queridas, de "eso" no hay en el mundo real y si esperas verlo pasar por la calle, siéntate hasta que llegue, porque seguramente tardará más de lo que piensas.
Imaginamos lo que os pasa a más de cuatro. Lo de la independencia económica y la autoestima os lo habéis ganado a pulso pero, en el fondo, algunas de vosotras os habéis creído que todo el monte es orégano y suspiráis por un hombre que, cual héroe mitológico, os proteja de todos los males y os apoye emocionalmente pero, lamento decir que, la mayoría en este momento, va a lo suyo, tal y como hace gran parte de vosotras. ¡Os pondré un ejemplo...! Caminando una pareja por la calle vió a lo lejos un grupo de gamberros y para evitarlos cruzaron la calle. La mujer preguntó al marido: ¿Si alguna vez me atacasen, tú me defenderías, verdad?. Por supuesto -respondió él- ¡La condición es que empieces a correr tan rápido como yo!. El asunto es que no pasó nada y se casaron igualmente, pero las cosas están cambiado.
Todos necesitamos un hombro al que apoyarnos. Pero las mujeres no soís personas desvalidas y en el fondo, muchas de vosotras tenéis una personalidad tan fuerte o más que vuestro marido, lo que pasa es que en el fondo os gusta sentiros cuidadas. ¿En qué quedamos?. Porque una cosa es necesitar protección emocional o económica pero, ¿qué pasa en lo personal?. ¿Que ocurre cuando la mujer lleva a la casa mucho más dinero que el hombre?. Y tampoco en el caso de emergencia personal. Porque la mujer puede ser físicamente superior al hombre. Y ¿qué ocurre en estos casos?. Tal vez, siendo el hombre físicamente inferior, tenga agallas para desconcertar al atacante. En un momento dado, el fuerte puede quedar paralizado y el débil sacar fuerzas de donde no las hay. ¿Cómo actuar?.
Los roles establecidos pueden cambiar en un momento dado. A veces el hombre no puede evitar meterse en el papel de "macho protector". De hecho está inscrito en nuestro código genético, pero no tiene el por qué ser esa una cuestión inalterable, por mucho que nos creamos obligados a ello. De todas maneras, obligados o no, a ellas les gusta sentirse protegidas por ese "hombre especial" que siempre creen tener. La mera existencia de esa pareja ya es suficiente para proporcionaros el apoyo emocional que necesita la mujer. Lo cual no quiere decir que, a veces, no puedan evitar meterse en el problema, al considerar que su "macho protector" no está actuando con la autoridad necesaria. Sirva de ejemplo que un día la esposa pretende devolver una compra que no ha sido de su gusto, pero han pasado cuatro días del plazo de devolución y el dependiente no acepta la devolución...
El vendedor se niega a coger la compra y el marido intervene ofreciéndose a comprar otro producto, a lo cual el vendedor acepta. Todo terminó bien, pero la mujer hubiera preferido que le devolvieran el dinero y no volver más por allí. Y es que cada cual, independientemente del sexo,puede tener un carácter diferente y es fácil chocar en un mismo problema. Por regla general y aunque muchas veces no lo parezca, la mujer tiene más carácter que el hombre y no se deja intimidar fácilmente. Sin embargo, cuando las cosas se salen de madre, la mujer suele echar marcha atrás y, por el contrario, el hombre se crece. Pero, en fin, por lo general esta clase de cosas no suele ser motivo de separaciones, ya que los problemas son muchos y es de agradecer que unos y otras se unan para hacer frente a todo para seguir adelante.
Rafael Fabregat Condill
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