La búsqueda de medicinas alternativas ha hecho que los masajes se pongan de moda, con el problema de que supuestos profesionales se aprovechan de la ocasión. Sin embargo y al margen de este lamentable problema, investigaciones realizadas en ese campo, han desvelado que un buen masaje relaja, estimula y contribuye a curar numerosas dolencias, De todas formas, antes de ponerte en manos de un masajista, entérate bien de su seriedad y profesionalidad para no ser víctima de esta estafa, cada vez más generalizada. Y es que, en este campo, los médicos lo han dejado todo en manos de los múltiples aparatos, dejando en punto muerto el contacto físico con el paciente. Raros son, incluso, los que te dan la mano a la llegada a su consulta o al despedirnos al finalizarla.
Según nos cuenta el fisioterapeuta Leo Del Río, un quiromasajista no está cualificado para dar masajes. Actualmente existe un duro enfrentamiento entre quienes defienden que el masaje terapéutico es competencia exclusiva de los fisioterapeutas o de médicos propios de la rehabilitación y los que sostienen que los quiromasajistas también pueden desarrollar esta práctica. Pero el doctor Del Río lo tiene claro: "El masaje con fines curativos debe siempre darlo un profesional diplomado en Fisioterapia o médico rehabilitador. Los quiromasajistas pretenden hacer un trabajo para el que no están cualificados". ¿Cómo puede haber cursos de tres meses en los que se entrega un diploma de masajista?. ¡Pues los hay!. Los hay porque es difícil delimitar el campo profesional entre unos y otros.
El Doctor Sagrera nos cuenta que cuando el masajista comienza a frotar la piel del paciente el cuerpo del paciente reacciona generando una cascada de acontecimientos bioquímicos y físicos que la ciencia empieza a desvelar. Dependiendo de la intensidad, la dirección y el ritmo se incitan los receptores nerviosos responsables del dolor, el calor, la presión y otros estímulos que llegan a la superficie de la piel. Y no solo eso, sino que los receptores excitados llegan hasta la médula espinal a través de las fibras nerviosas y se transmiten hasta el cerebro, lo que hace que las neuronas cerebrales liberen determinadas sustancias como la endorfinas que producen sensación de placer. Son muchas las enseñanzas al respecto, que un curso de masajista de apenas tres meses no puede contener.
El masaje no quita la celulitis como algunos anuncian, pero el deporte y la estética sí que son grandes beneficiados del masaje, ya que con él y la ayuda de aparatos de ultrasonidos y láser, resuelven dolencias típicas de los deportistas, como tirones y contracturas, además de ayudar a encarar una competición o una rápida recuperación tras la misma. En cuanto a la estética hay que decir que un buen masaje, tonifica la piel y aumenta su firmeza. Además, algunas técnicas como el drenaje linfático, potencian tratamientos de celulitis al reducir las infiltraciones y la fibrosis, pero hay que repetir que no la curan. El buen masajista denuncia la picaresca existente en torno a una profesión en boga, pero recordad que el buen profesional no cuenta milagros, sino que hay que reconocerlo por su buen hacer y hacer saber.
El consejo no puede ser más claro: Antes de ponerse en manos de un "masajista" infórmese de que se trata de un fisioterapetuta profesional, colegiado y con los aparatos necesarios para el tratamiento que se pretende conseguir. Ahora bien, si lo que Ud. busca es un masaje definido por algunos sexólogos como una orgía total, tiene que buscar en otro lugar. Pero mucho mejor el que se puede practicar en la casa de uno, y con la ventaja de que para eso no hace falta pagar a ningún profesional. El masaje amoroso se puede hacer en casa, con tu pareja. Las caricias suaves, practicadas con las yemas de los dedos en zonas erógenas y otros puntos corporales ayudan a despertar la líbido y permiten ese final feliz que todos buscamos obtener. Lo demás... ¡déjenlo para los profesionales, que para eso están!.
Rafael Fabregat Condill
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