1 de octubre de 2026

3333/0254- EL MUNDO ES UN CAOS ABSOLUTO.


¿Queréis vivir en las grandes ciudades?. Pues ¡toma del frasco Carrasco!. Ahí las tenéis. Los hay que tardan hasta dos horas en llegar a su casa, tras finalizar el trabajo. Muchos llegan a las 10 de la noche o más, una cena rápida y a dormir que al día siguiente hay que madrugar. Y a eso lo llaman vida. Pues muy bien. En las ciudades pequeñas y especialmente en los pueblos, esas cosas no pasan pero, claro... ¿Vivir en un pueblo?. Vamos, ¡ni regalado!. -piensan ellos. Pues me parece muy bien que tengan esa opinión. Ya sabemos que en las ciudades grandes hay mil cosas que no están en las pequeñas y menos aún en los pueblos, pero aquí carreras ninguna y agobios, menos todavía. Y cuando nos hace falta algo de la ciudad, en un ratito estamos ahí. Actualmente, con las autovías, en 15 minutos te plantas en la capital provincial y tras ver o comprar lo que necesitas, vuelves a disfrutar de ese relax que en las grandes ciudades no tienen nunca. ¿O no es así?. 


Cuarenta y cinco días al año en la carretera. ¡Más tiempo que en vacaciones!. No sé como lo pueden aguantar. Casí 8 años de su vida conduciendo... ¡Y sin cobrar!. El automóvil es uno de los inventos que más libertad les ha dado a los ciudadanos, pero también se ha revelado como fuente de algunos de los más grandes problemas de nuestro tiempo. Es increíble que, a la gente que vive en las grandes ciudades, les pase todos los días lo mismo y estén contentos de vivir así. Porque está claro que viven de ese modo porque les gusta. Tanto que al resto de los mortales nos llaman despectivamente "provincianos", cuando no "pueblerinos". Pues nada, nada... ¡Allá vosotros con vuestra idílica vida!. Un servidor, cuando va unos días a una ciudad, por trabajo o vacaciones, acepta el punto de vista de sus ciudadanos, ¡eso es la vida, la lucha diaria!. Lo nuestro es la mediocridad... ¡Pero yo adoro la tranquilidad de la mediocridad!.


Claro que hay gente para todo. Personalmente lo que más me gusta es vivir en casa unifamiliar y si tiene algo de terreno que te separe del vecino, ¡mucho mejor!. Otros prefieren las casas de pueblo, unidas entre sí y que, apenas sales a la puerta ya te encuentras con alguno de tus vecinos... Tiene que haber de todo, ¡allá cada cual!, pero las grandes ciudades donde no sabes donde dejar el coche y cuando llegas a casa tienes que ver donde lo puedes dejar... Vamos, que no. Eso no es vida tampoco. Yo vivo en un pueblo entre montañas, pero cuyo término municipal llega a la costa. Buen clima, quizás un poquito seco (provincia de Castellón, España) y a orillas del Mediterráneo. La ciudad me gusta, por la mañana. Para ir a hacer alguna compra o gestión, pero la tarde-noche, como en mi casa de pueblo, en ningún sitio. Allá cada cual.


Los que viven en la gran ciudad siempre dicen que dejarán el coche en el garaje o en la calle y se irán al trabajo en transporte público, pero casi nunca lo hacen. ¡No les gusta!. El coche es la independencia, claro está, pero cuando el tráfico te lo permita. Cada día hay más coches y la fluidez brilla por su ausencia, con lo cual conducir es un suplicio porque todos van o vuelven del trabajo a las mismas horas. Sucede lo mismo los fines de semana con buen tiempo, que parece que se lo dicen de unos a otros, puesto que todos marchan y regresan a las mismas horas. ¿O no es verdad?. Pues de eso se trata. Las grandes ciudades tienen todo lo bueno, pero también tienen todo lo malo, ¡el caos allá donde vayas!. Y despues llegan los "puentes" o el periodo vacacional y marchan a toda prisa a la sierra o a las playas, presumiendo de ciudadanos de primera-especial y criticando retrasos y falta de servicios. ¡Ay Señor, cuanta ignorancia!.


España es el 10º país del mundo con estas aglomeraciones, siendo la media de: 700 vehículos por cada 1.000 habitantes y 11.500 Km. recorridos por habitante y año, aproximadamente. No es mucho, pero tampoco es poco. El número de coches en las calles sigue creciendo y más en este momento de tanta migración. Por lo visto, aunque las calles estén llenas, todavía caben más. Pero los accidentes de tráfico es uno de los principales problemas de la salud pública. A nivel mundial las carreteras se cobran la vida de más de 1 millón de personas al año y más de 10 millones de lesionados, aunque más de la mitad de estas desgracias suceden en países en vías de desarrollo. De todas formas, en los países desarrollados, el coche es la principal causa de muerte entre la población menor de 40 años de edad. En el caso de España y en el ejercicio anterior (2025) murieron en nuestro país 1.119 personas y hubo 4.936 lesionados una cifra que, aunque parece mentira, no para de descender año tras año. 


De todas formas cada año hay más coches, lo cual nos da la también triste noticia de que las congestiones de tráfico seguirán existiendo cada día más. El coche es imprescindible para el 64% de la gente, como forma de acudir al trabajo, aunque un 27% dice ir en transporte público y el resto va caminando o en bici por estar cerca de su casa. El problema mayor de las ciudades, es la contaminación, que parece estar descendiento con el tema de los coches eléctricos. En EEUU el 10% de la tierra cultivable ha sido engullida por las autopistas y es porque alimentos y materiales viajan muchos Km. innecesarios. El problema mayor es la deslocalización, ó búsqueda del trabajador barato. Muchas veces resulta más barato producir en el país A, enviarla al país B para su procesamiento, llevarla al país C para su manipulación y empaquetado y devolverla al país A para su venta. ¡Una verdadera locura!.

Rafael Fabregat Condill 

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