15 de octubre de 2026

3333/0269- LA NORMALIZACIÓN DE LAS DROGAS.


Asunto peliagudo, sí señor, pero el riesgo está en todas las cosas. Lo que falta es la educación suficiente para que cualquier persona normal pueda elegir qué tomar y qué aborrecer. Vender todo tipo de drogas como si fueran caramelos jamás pero, según dicen, hay drogas al natural, no elaboradas, que hacen menos daño que el tabaco y tienen propiedades medicinales y terapéuticas reconocidas por la ciencia y ahí es donde voy. Esto de las drogas es como todo, que según como se manipulen sirven para curar y para matar. El opio es una de las drogas más fuertes que existe, pero con él se hacen multitud de medicamentos que mucha gente necesita todos los días. La marihuana o hachís, además de ser drogas "blandas", tienen multitud de aplicaciones para el alivio de diferentes dolencias y habría que revisar la posibilidad de venderlas legalmente.


Ya sé que alguien pondrá el grito en el cielo al leer esta entrada, pero voy a señalar algunas de las propiedades de este remedio natural, al que también llamamos droga. Pongo, por ejemplo, el alivio del dolor crónico sufrido principalmente por enfermos de cáncer que en dosis bajas o moderadas sirve para la reducción del estrés; alta eficacia en la reducción y frecuencia de las crisis epilépticas; mitiga eficazmente crisis antieméticas, como naúseas y vómitos, propias en los tratamientos de quimioterapia; activa los receptores del hambre en pacientes con falta de apetito y pérdida de peso, propios de pacientes con VIH/SIDA con trastornos alimentarios; es también un inductor del sueño, puesto que tiene efectos relajantes y, para finalizar, diremos que es un posible neuroprotector que puede ralentizar la progresión de enfermedades como el Alzheimer, Parkinson y Eclerosis múltiple.


Esta planta se consume, según su uso, en diferentes formatos que alteran la concentración de sus componentes, de tal manera que la marihuana se consume fumando flores secas de cogollo y contiene el equilibrio más natural que esta planta puede ofrecer. Convertida en hachís 
que es la resina concentrada de esta planta, tiene una potencia mucho mayor e intensifica tanto sus efectos psicoactivos como los narcóticos. También existe como aceite y extractos, usado en medicina con el CBD aislado, con lo que se consiguen todos los efectos médicos, pero sin el efecto psicoactivo que es el llamado "subidón" de THC. El uso de estas sustancias debe ser supervisado por profesionales de la salud, ya que las dosis incorrectas o el uso por combustión puede dañar gravemente los pulmones y la salud mental.


Las sustancias psicoactivas están permanentemente en debate sobre su legalización, pero el resultado siempre es el mismo. Tratándose como se trata de un tema tan peligroso, el problema que se presenta es que resulta imposible despenalizar totalmente las drogas por su peligrosidad en indivíduos que no controlan su consumo, con resultado de robos y hasta de muerte entre sus usuarios y controlar su venta no resulta viable, a menos que hubiera una tarjeta personal e intrasferible que acreditara qué, como, cuando y en que cantidad se le puede vender a cada indivíduo. Está claro que la guerra que se libra en todo el mundo contra las drogas puede estar causando más daño que el propio abuso, pero también habría que tener en cuenta su valor como terapia para las enfermedades antes citadas y para otras muchas más. Pero hay otras mucho más peligrosas que también están en el mercado...


Solo el completo conocimiento de lo que se consume, podría ayudar al indivíduo a consumir en dosis adecuadas y ese es el problema, puesto que no hay conocimiento ni siquiera de lo que se consume en realidad, muchas veces adulterado. Solo se busca alcanzar ese estado de felicidad artificial y el escape de todo estado de ansiedad ó abstinencia. Y no es de extrañar, ya que las alteraciones psicológicas y emocionales son extremas: Irratibilidad, pánico, depresión, delirios, alucinaciones, insomnio, brotes psicóticos, dolores musculares, convulsiones y un largo etcétera que, en principio no tienen otra solución que alcanzar la dosis que necesitan de droga o sucedáneos. En cuanto a las drogas de diseño como éxtasis, etc... Es la más vendida con el engaño de no tener dependencia física, pero es un error ya que tiene una fuerte dependencia psico-social, usada por jóvenes con débil personalidad, ya que sin ella no son nadie.

Rafael Fabregat Condill

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