19 de septiembre de 2012

0795- ORÍGENES DEL PUEBLO EGIPCIO.

Aunque la especie humana tenga una antigüedad de aproximadamente 36.000 años, el territorio egipcio sería todavía muchos miles de años después un territorio inhóspito y desértico. Se supone que los primeros pobladores de Egipto serían de procedencia centroafricana y lengua camita, a los que se unirían sin duda gentes de Mesopotamia y otras zonas asiáticas limítrofes que, buscando mejores condiciones de vida, fueron instalándose a orillas del río Nilo hacia el año 3.500 a.C.  Ya que todo lo relativo a esta civilización interesa, habrá que recordar quienes fueron los primeros pobladores de aquellas tierras que darían cobijo a una civilización tan grandiosa, sin olvidar que todo cuanto sabemos del pueblo egipcio es gracias a la "piedra de Rosetta", fragmento de un Decreto del faraón Ptolomeo V (196 a.C.) que, gracias a haberse realizado en tres lenguas distintas (gerolíficos egipcios, escritura demótica y griego antiguo) permitió conocer todo lo que hasta entonces había sido un misterio indescifrable. De pronto, siendo un pueblo tan prolijo en dotar a todas sus construcciones de escritura jerolífica, toda su historia salió a la luz y el impenetrable misterio se hizo del conocimiento general. En cuanto a sus orígenes, parece ser que los egipcios primigenios se agruparon inicialmente en clanes, con un jefe o caudillo que repartía justicia y tierras con las que subsistir. 

Prontamente se necesitaría que las gentes dividieran las tareas, a fin de hacerlas más efectivas. Unos se dedicarían al desarrollo de la agricultura, otros al pastoreo y otros a vigilar por la seguridad de todos, etc. El jefe se rodearía de gentes más cultas y preparadas que velaran por las cuestiones terrenales y las del más allá. Los siglos pasaron y aquellas gentes fueron mejorando sus condiciones de vida y aumentando sus exigencias. Aquello derivó primeramente en la agrupación de todos estos pueblos y unos siglos después en la división de ellos mismos en dos concentraciones que, según el territorio que ocupaban, se dieron en llamar el Alto y el Bajo Egipto. Finalmente Menes, rey del Alto Egipto, (3.200 a.C.) conquistó las tierras del sur y unificó nuevamente el reino. Ante un tema tan trillado como el de la civilización egipcia, considero que la división del poder y del territorio no debería ser el inicio de esta entrada, sino su final. En este primer periodo no hay construcciones de pirámides ni templos que relatar pero, ya que los inicios de este gran pueblo son menos conocidos, bueno es comentar estos detalles menos trillados... 


Hace 30.000 años que los primeros homínidos caminan derechos sobre la Tierra. Quedaron atrás nuestras connotaciones más animales y los humanos estaban en proceso de perfeccionamiento y transformación. Así como los animales apenas progresan en sus costumbres, los homínidos de los que provenimos no solo evolucionaron sobre el animal inicial, sino que siguen y seguirán evolucionando hasta su desaparición. Tanto es así que si dentro de un (solo) millón de años, sigue la raza ocupando el planeta, su imagen será sin duda muy diferente a la actual. En un mundo gobernado por la inteligencia y la técnica, poca falta harán los elementos iniciales de un cuerpo dotado inicialmente para correr o para subir árboles y montañas, al solo objeto de conseguir el sustento diario. Dios sabe a qué tipo de cuerpos llevará la evolución natural de la humanidad, en el caso de que ésta forma de vida siga evolucionando y se prolongue en el tiempo. Claro que esto ya es especular y no es de esa etapa de la que hemos venido a hablar en esta entrada. Más bien debemos ir hacia atrás, hacia una oscuridad de la que tampoco sabemos demasiado...

Para no complicarnos en demasía solamente iremos 10.000 años atrás en el tiempo y, como se ha dicho anteriormente, vamos a situar como punto central de interés el territorio que siglos después sería ocupado por el pueblo egipcio. La "máquina del tiempo" nos dice que estamos en el año 8.000 a.C., al final del periodo Paleolítico superior y empezando pues el Mesolítico. El hombre ya tiene algunas inquietudes culturales y se elaboran las primeras pinturas rupestres, principalmente con escenas de animales y caza. Los humanos de entonces tienen suerte pues el Würm III (un periodo glaciar que ha durado 4.000 años) se interrumpe de pronto. Las temperaturas empiezan a suavizarse y la gente mira agradecida hacia el cielo haciendo ofrendas a los dioses. 
Sin embargo aquella mejoría, que se dio en llamar Oscilación de Allerod,  solo fue pasajera. Unos siglos después volvieron los fríos, en una última etapa que duraría hasta el año 6.000 a.C.  Ahora sí, los fríos glaciares han desaparecido por completo y  los hielos están derritiéndose con rapidez, produciendo grandes inundaciones. Grandes zonas de hielos que se creían eternos pueden ser habitadas. Lógicamente estos cambios se inician en las zonas subtropicales pero se amplían con rapidez. 
El ascenso de las temperaturas conlleva el renacer de los cultivos y del pastoreo. El hombre empieza a dominar el medio y la especie humana se organiza en comunidades y en los diferentes pueblos que las aglutinan. En Egipto y otros países del entorno sus pobladores cazan, pescan y están abandonando la siega con piedra recta dentada. Se han demostrado más efectivas las hoces curvadas de madera, con dientes de sílex. El progreso se hace imparable.


Por la riqueza del entorno, lo primero que surge son las civilizaciones fluviales. Hacia el año 5.000 a.C., a la orilla de los grandes ríos emergen las primeras y más importantes civilizaciones. Junto al Nilo, el Tigris, el Eúfrates, el Indo, el Ganges, etc. los pueblos prosperan sin dificultad. Las crecidas anuales de los ríos fertilizan la tierra y proporcionan la necesaria cosecha que alimentará a personas y animales, garantizando el desarrollo de los pueblos. Lo demás viene por añadidura. Alimentado el cuerpo, surgirán las artes y el comercio, así como el poder político y guerrero que garantice la estabilidad. Claro que este último punto solo fue una teoría que se ha demostrado imposible en la práctica. El poder solo trajo las guerras que permitieron imponerse a unos sobre los otros, en un abuso constante que no trajo la paz, sino la rivalidad constante. 


También se impuso la división interna, con la creación de una minoría de privilegiados instalados en el poder público y el religioso así como una gran mayoría de productores agrícolas, pescadores o ganaderos que proporcionan el alimento a sí mismos y a la comunidad. 
Aunque con escaso margen de tiempo respecto de la egipcia -unos 500 años- se considera como más antigua la Civilización Mesopotámica que nace hacia el 4.000 a.C. Su nombre significa "tierra entre ríos" aludiendo al Tigris y al Eúfrates. La arqueología y los grandes historiadores no pueden saberlo todo, pero casi. Todo es efímero y las pruebas de nuestro paso por el mundo acaban desapareciendo, más aún las de aquellos tiempos en que nadie se preocupaba de salvaguardarlas. 

Con esta premisa y para no escribir mentiras y barbaridades debemos dejarnos de elucubraciones y dar como primer pueblo conocido a los Sumerios, sin que ello signifique negar la existencia de culturas anteriores con las que podemos remontarnos al menos 2 o 3 milenios más atrás. Al igual que los egipcios, también los Sumerios dejaron constancia escrita de su paso por el mundo. Siendo precursores de la escritura cuneiforme, solo había que saber descifrarla. Originalmente escribieron sobre arcilla húmeda pero posteriormente ya lo hicieron sobre el metal y la piedra. La inscripción de Behistún (realizada en un acantilado de Persia) fue para la comprensión de la escritura cuneiforme sumeria, lo que la piedra Rosetta fue para la de los jerolíficos egipcios, ya que escrita en tiempos de Dario I en los tres idiomas oficiales del imperio (persa antiguo, babilonio y elamita) lo cual permitió su descifrado.  

El Diluvio Universal en tiempos actuales. 
Cabe destacar que el Diluvio Universal es justamente un mito sumerio, posteriormente narrado en el Génesis junto a la historia de Noé, lo que demuestra que quienes escribieron la Biblia no hicieron otra cosa que recopilar lo expresado en textos mucho más antiguos, principalmente sumerios y por lo tanto heredados del periodo Babilónico en una época de creencias paganas y politeístas. Una de las creencias más interesantes de los sumerios es la que dice que "el Dios ENKI creó a la humanidad para que trabajara para los dioses. A tal efecto cogió a un primate y lo manipuló (¿genéticamente?) dotándolo de inteligencia para que entendiera y pudiera con ello ser capaz de satisfacer la necesidad de las divinidades". Ese mismo Dios (Enki) es también quien manda el Diluvio Universal, porque los humanos se habían rebelado, pero también quien les salva del mismo puesto que seguía necesitando de sus servicios. Difícil comulgar... con estas "ruedas de molino".


En lo que a los egipcios respecta ocurriría algo parecido a los sumerios. Como se ha dicho al inicio de la entrada, primero fueron los clanes y después la unión y su ruptura, para finalmente unificarse nuevamente con el gobierno de las diferentes Dinastías faraónicas. Toda esta época, debidamente aliñada con los diferentes dioses y faraones que también gozaban de los privilegios de ser considerados una más de esas divinidades a las que no solo debía obedecerse, sino adorarse. Pero claro, esto ya forma parte de ese tema trillado del Egipto "moderno" (3.000 a.C.) del que no vamos a hablar en el día de hoy.

EL ÚLTIMO CONDILL 






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