Afortunadamente no es mi caso, pero hay mucha gente que se hace esa pregunta. Entre un grupo de amigos, si va un mosquito siempre le pica a la misma persona. ¿Por qué?, Pues la respuesta es muy simple. Ciertos olores, emitidos por algunas personas y que quizas nadie se apercibe de ello, atrae a los mosquitos. Es por ello que los estudios de los fabricantes de productos repelentes están estudiando el caso a fin de encontrar uno eficaz para esas personas. Porque el problema de la picadura de mosquito, siendo muchas las molestias de picor e inflamación, es que puede transmitir enfermedades que pueden incluso causarte la muerte. No es broma, no. Unas décadas atras esa problemática no estaba en estas latitudes pero los constantes viajes de turistas a tierras próximas al ecuador los han traído hasta aquí.
Estudios llevados a cabo sobre este asunto, nos avisan de que el mosquito tigre y su pariente el Ageypti, picarán mucho y más fuerte este verano. Los terribles bichitos citados están aclimatados a las altas temperauras actuales en Europa y especialmente en España y campan a sus anchas, como antes lo hacían y siguen haciendo en Nigeria, Senegal y otros países africanos, lugares donde cada año hay más de medio millón de muertes por esta causa. No es para tomárselo a broma, ya que actualmente las muertes a nivel mundial ya superan el millón. La malaria, el dengue y la Fiebre amarilla son las principales enfermedades transmitidas por estos dípteros ya extendidos por buena parte del mundo.
Acabar con ellos es extremadamente difícil, pero hay muchas maneras de evitarlos y en la medida que podamos, debemos luchar contra ello. Son del dominio público decenas de insecticidas, repelentes eléctricos y productos aplicables a nuestra piel, así como mosquiteras a colocar en ventanas. Todo es eficaz, pero nada es definitivo. A fin de evitar toxicidades, personalmente me gustan más las mosquiteras, garantía absoluta en el interior de la casa, pero si estás en la calle, en la terraza o en cualquier espacio abierto, son imposibles de controlar. Con la llegada del calor a todos nos gusta, en la tarde-noche, salir a dar un paseo para tomar el fresco y ahí están ellos, los mosquitos, esperándonos. Repito que soy de los que atraen poco a los mosquitos, pero hay mucha gente que apenas puede salir.
Los insecticidas no son aplicables fuera de casa y los repelentes pierden pronto su efecto de escudo protector. ¿Qué vamos a hacer?. Lo más molesto es cuando ya acostado, oyes su zumbido amenazante. No puedo soportarlo. Tengo que levantarme y salir a buscar un insecticida de spray y rociar la habitación, cerrando la puerta para que no pueda escapar. Pasados unos minutos, cuando las microgotitas ya se han posado sobre las superficies de toda la habitación, vuelvo a meterme en la cama escuchando por ver si el enemigo persiste en sus malas intenciones. No, no lo oigo, ¡a dormir!. No es cosa de broma, no. Son molestos de verdad y además peligrosos. Así que hay que hay que luchar contra ellos con todas las armas a nuestro alcance.
Ciertas voces, con las que no estoy demasiado de acuerdo, dicen que atacan especialmente a gente que tiene la sangre más dulce, pero si eso se refiere a gente con problemas de glucemia, tengo que decir que no debe ser cierto, ya que yo padezco ese problema de salud y repito que apenas suelen picarme. Dicho lo dicho se ha verificado que es una cuestión de aroma personal, que nosotros no percibimos, pero ellos sí. Está claro pues que el problema de los mosquitos solo acabará el día en que los sabios encuentren ese olor que no les gusta y podamos rociarnos con él día y noche. Mientras tanto, que se vayan todos los mosquitos a la India, donde los Jainistas tienen prohibido matarles puesto que esta religión tiene una profunda compasión por todas las formas de vida. En fin... ¡Hay gente para todo!.
Rafael Fabregat Condill
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