
tadura más. Encubierta, eso sí, pero dictadura. Un lobo insaciable, disfrazado de cordero generoso. Una cosa es lo que el comunismo pregonaba y otro bien distinto la realidad que significó. El pan para todos, pronto se vio convertido en pan tierno para cuatro y mendrugos secos y escasos para los demás. En fin, nada nuevo, todos van a lo mismo...
La gente, básicamente los que nada tenían, entendía por comunismo la eliminación de la propiedad privada y el reparto ecuánime de la riqueza. Sin embargo la realidad fue muy distinta. Sí procedieron a la eliminación de la propiedad privada y muy especialmente los medios de producción, pero no para repartirlo entre los pobres, si no para controlarlo ellos en su totalidad.

El Comunismo es sencillamente una utopía:
- Instauración de la propiedad comunitaria, como fórmula para asegurar la verdadera igualdad, política y económica.
La idea era buena, pero de imposible aplicación. La riqueza no puede repartirse de forma igualitaria, porque los que la producen no son iguales, ni la crean en la misma proporción. Cada cual debe tener lo que se merece. El que trabaja por dos debe ganar el doble y quien trabaja la mitad también debe ganar la mitad. Eso es la justicia, se llame como se llame desde el lenguaje político. Yo no conozco a nadie que quiera trabajar una hora más de lo que le corresponde, para que el perezoso pueda llegar una hora más tarde y disfrutar ambos del mismo sueldo. Lo que el pueblo quiere es justicia y justo es que el que más trabaje o arriesgue, sea el que más gane. Todo lo demás son envidias de mediocres que solo llevan a la miseria, del país y de su casa.

Ya en 1.795, François-Noel Babeuf lo dijo bien claro:
"No queremos la igualdad escrita en una tabla de madera, la queremos en nuestras casas, bajo nuestro techos".
Sin embargo en 1.848 Marx y Engels fundan la llamada "Liga de los Justos" de la cual, por la brevedad exigida en esta entrada, destaco un lema que ha llamado mi atención e interés:
"De cada cual, según sus capacidades y a cada cual, según sus necesidades".
La utopía, quedaba una vez más demostrada.

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Todos conocemos el final de la historia. Aquello de que "al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios" no fue la realidad que el pueblo comunista esperaba. La carcoma se lo comió todo...
RAFAEL FABREGAT
Muy bueno mi drugo,
ResponderEliminarGracias amigo, aquí estamos (al pie del cañón) para lo que necesites.
ResponderEliminarPues yo como siempre, sinceramente un gran artículo, para ilustrar a personas como yo que en este caso somos un poco más jóvenes y no teníamos ni idea de ello, un saludo maestro!!
ResponderEliminarUn fuerte abrazo Alberto Miguel. Tu siempre tan amable.
EliminarHasta siempre.