20 de diciembre de 2013

1214- QUIERO IRME, PERO NO SÉ A DONDE.

Lo que está ocurriendo en España no ha sucedido ni en los peores años de dictadura. Y eso lo dice la propia gente de izquierdas. Cansados del dictador, hace 35 años nos vendieron la burra diciéndonos que Democracia era igual a libertad y la gente, todos ignorantes, les creímos. Todo fue una burda mentira. La Democracia no ha resultado ser más que una forma legal de multiplicar por cien los ladrones y sinvergüenzas que entonces había. Desde entonces nada ha mejorado, salvo la posibilidad de poder hablar o escribir sobre ello. Más de cuatro dirán que eso ya es mucho y es verdad. Es mucho pero, para los que no vivimos de eso, no sirve para nada. 


Entonces entre cuatro cabrones avasallaban al pueblo y hoy son cuatro mil. Esa es la diferencia. También hay que multiplicar por mil a los amigos de los cabrones, naturalmente. Por aquel entonces ya oímos algunas voces que nos advertían de esta realidad. Que la gente que gobierna en democracia -decían- no es mejor que la que gobierna en dictadura; que todos los que se meten en política son del mismo calado y que el idílico afán de mejorar la calidad de vida de sus semejantes no es más que un engaño despreciable, un ideal para el que nadie trabaja. Todos a llenarse los bolsillos, a viajar, disfrutar de buenos coches y comer mariscadas pagando aquellos que apenas si pueden llegar a fin de mes. 


Es un desencanto absoluto. No voy a decir que quiero morirme porque morirse no quiere nadie, pero si que me gustaría saber si hay una forma de escapar de todo esto. Desde luego marcharme a Cataluña no es una opción, pues a la vista está que el gobierno catalán también está plagado de ladrones, sinvergüenzas y oportunistas. Me pregunto qué podría hacer... Estudiando posibilidades he visto una pequeña luz al final del túnel. Si amigos, he llegado a la conclusión de que, en realidad, irme de España no es totalmente imprescindible. Podría quedarme, pero... ¡vendiendo lo poco que tengo y marchándome a vivir a un refugio de montaña, aislado de todo y de todos. 


Sin tener calle donde salir y sin ver prensa, radio, ni televisión. Sin agua corriente, ni luz... Calentándome y cocinando con la leña que encontrara en la montaña y bebiendo agua de lluvia, como un eremita de siglos pasados...  Con mi pensión de 570 € (que es lo que cobro después de toda mi vida trabajando) quizás llegara a final de mes, porque nada tengo pero nada debo. Mi vida no es difícil desde un punto de vista económico -que suerte, dirán algunos- sino desde el espiritual. Nada es como yo quisiera que fuera. ¿Les pasa también a ustedes?. Porque el dinero no lo es todo en la vida, especialmente si lo tienes. También lo espiritual es importante, mucho más -claro está- si el estómago está lleno.

Ver que tanta gente pasa verdaderas estrecheces, mientras gobierno, oposición y sindicatos roban el dinero a mansalva... que delincuentes y hasta incluso asesinos salen a la calle sin tener que dar explicación alguna a nadie... religiones llenas de ladrones y pederastas... Cuando una persona con dos dedos de frente llega a viejo, se pregunta inevitablemente que mierda de mundo es este y donde está esa "gente de bien" de la que en alguna ocasión hablan los libros para jóvenes soñadores. Bueno, realmente los libros infantiles de hoy ya no hablan de esas cosas... ¡Hablaban!, porque actualmente hasta los guiones de los dibujos animados se hacen con connotaciones agresivas. 


Todo aquello con lo que se nos machacaba la cabeza en nuestra niñez ya no existe. ¡Menos mal!. Ya que en el mundo real no hay más que violencia y atraco al más puro estilo del ¡sálvese el que pueda!, bien está que los padres de hoy enseñen a sus hijos a defenderse. Desde luego, en un mundo en que las pedradas caen de todos los lados posibles, bien les vendrá saber lo que se van a encontrar. Mas en broma que en serio, porque esa no era mi forma de ser, comenté alguna vez a mis hijas que este mundo era una selva. Comer o ser comido. Desde luego, si volviera a nacer lo tendría bien presente para mi propia vida y defensa, pues no hay realidad mayor en este mundo en el que nos ha tocado vivir. Peligrosos son los trepas cabrones, pero también los que les apoyan en su imbecilidad. 


Si aún así la vida es bonita, ¿como sería este mundo si todos actuáramos de forma correcta en lo relativo a nuestras relaciones con los demás?. Un camino de rosas, sin duda. Demasiado bonito para ser verdad. Desgraciadamente el mundo no camina en esa dirección y solo el egoísmo preside cada uno de los actos de todos quienes en él vivimos. Faltan cuatro días mal contados para la Navidad de este año 2013, plagado de noticias económicas fatales y de injusticias de toda índole. Pero todo no ha sido malo. Murió el perro y se acabó la rabia, pero no la decepción. Apelando a la imbecilidad general que habla de amor y buenas costumbres para estas fechas navideñas, desearé lo mejor para toda la gente de buena voluntad. Supongo que alguna quedará... ¿O no?.

RAFAEL FABREGAT

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