14 de enero de 2013

0899- LA JOVEN REPÚBLICA DE PALAOS.

Palaos, confluencia océanos Pacífico e Indico.
Palaos es lugar de pocos coches y muchas fotos o vídeos por la frondosidad de sus paisajes. País tropical cuenta con unas 200 islas y un centenar de islotes menores, todos de origen volcánico o coralino, situados en el mar de Filipinas. 
Con 20.000 habitantes, el archipiélago y actualmente República de Palaos es posiblemente el país menos poblado del mundo y también uno de los más jóvenes puesto que data de 1.994, año en el que se independizó de los EE.UU. de América, que lo había ocupado tras la II Guerra Mundial. Su capital (Melekeok) está situada en la isla de Babeldaob y cuenta con 560 habitantes, aunque la ciudad más grande y anterior capital del archipiélago es Koror que tiene 11.200 h. Realmente Koror es la única ciudad propiamente dicha que tiene el archipiélago. El resto son pequeñas localidades a las que no puede darse el título de ciudad puesto que la mayor de ellas (Airai) no llega ni siquiera a los 3.000 habitantes. 

Mar de Filipinas.
El archipiélago de Palaos se considera habitado desde el IV milenio a.C., aunque los restos más antiguos encontrados solo datan del primer milenio a.C. Se trata de restos funerarios o fragmentos de alfarería pertenecientes a la cultura sapita, tribus neolíticas procedentes de Nueva Guinea que colonizaron algunas islas del oeste del Océano Pacífico en tiempos remotos. Poblados arqueológicos de esta cultura fueron descubiertos a mediados del siglo XX en Nueva Caledonia. Uno de los descubrimientos más interesantes fue un lugar de enterramiento en el que se localizaron 36 cuerpos a los cuales faltaba la cabeza ya que una de sus tradiciones permitía recuperar el cráneo de los muertos para acompañar la vida cotidiana de sus descendientes. Aunque inicialmente eran cazadores-recolectores, se han descubierto indicios de que últimamente ya practicaban la agricultura con la roturación de tierras, así como la cría de algunos animales domésticos para su alimentación.


Nao Trinidad.
El primer explorador europeo en descubrir estas islas (1.522) fue el español Gonzalo Gómez de Espinosa que, a bordo de la nao Trinidad, formaba parte de la expedición Elcano-Magallanes. En 1.543 serían visitadas nuevamente por Ruy López de Villalobos. Con la conquista de Filipinas por parte del Imperio Español, el territorio de Palaos entró a formar parte en 1.574 de las Indias Orientales Españolas, aunque el dominio propiamente dicho y la evangelización de sus gentes no se llevó a cabo hasta finales del siglo XVIII. En esos primeros contactos, especialmente llevados a cabo por balleneros y comerciantes, las enfermedades llegadas con los barcos provenientes de Europa diezmaron la población. De los 50.000 habitantes de la región, un siglo después solo quedaban 3.700 indivíduos. En 1.885 Alemania entró en disputa con España al ocupar algunas islas de Palaos, problema que resolvió el Papa León XIII a favor de los españoles.


Marines en Peleliu. (1944)
Ante la imposibilidad de defender el territorio, tras la derrota española en la guerra hispano-estadounidense de 1.898 y ocupación de Filipinas, España vendió Palaos y Carolinas a Alemania por 25 millones de pesetas. Como testimonio de la ocupación alemana, toda la moneda utilizada en la región fue contramarcada con un punzón circular que hacía referencia al rey Guillermo II de Alemania. (W.II.KAISER.PLS.1899)
En la I Guerra Mundial (1914) el ejército japonés ocupó las islas en apoyo a sus aliados británicos, quedando en su poder tras la firma del Tratado de Versalles del año 1919. Durante la II Guerra Mundial y tras la Batalla de Peleliu (1944) las islas fueron ocupadas por el ejército estadounidense. Finalizada la guerra, tanto Palaos como las islas Carolinas, quedaron bajo la tutela de la ONU que las puso a disposición de los Estados Unidos.


Parlamento de Palaos en Melekeok.
A partir de 1975 las gentes de Palau abogan por la independencia de sus islas y en 1981 deciden su independencia y aprueban su primera Constitución respaldada por el 70% de su electorado. Comienzan las negociaciones con los Estados Unidos que piden poder seguir atracando sus barcos militares, lo cual no acepta Palaos que teme que sus puertos sean utilizados para prácticas militares. Finalmente en 1.994 las autoridades isleñas claudican a la demanda de EEUU y se consigue la independencia oficial del archipiélago, inscribiéndose en la ONU como nación independiente. Para entonces Palaos tiene firmado con EEUU un Tratado de Libre Asociación que implica el apoyo financiero de este último a cambio de la instalación de sus Bases Militares. No obstante en 2003 se firmó un tratado adicional entre ambos países de Total Prohibición de Ensayos Nucleares en sus aguas. Uno de los socios más relevantes de Palaos es China, tanto por los intercambios comerciales, como por el reconocimiento político otorgado por este país desde sus primeras gestiones de independencia.


Palaos se sitúa en la región de Micronesia, extremo occidental de las Carolinas y próximo al límite entre Asia y Oceanía, aunque perteneciente a este último continente. Limita marítimamente con las islas Marianas y Guam al nordeste, con Indonesia al sur, al este con Micronesia y al oeste con Filipinas. Palaos es de clima tropical, con temperatura media anual de 27ºC, una humedad estable del 80% y lluvias durante todo el año, incrementadas de Julio a Octubre. El promedio anual está en 3.800 mm. Las tierras de las islas mayores son fértiles y están cubiertas de bosque espeso, mientras que las islas pequeñas suelen ser rocosas y con escasa vegetación. Pero no todo es idílico... El 30% de los empleos los proporciona el gobierno ya que Palaos no tiene otra economía que el incipiente turismo, la emisión de sellos postales, la agricultura de supervivencia y la pesca. 


Su volumen anual de importaciones es de 100 millones de dólares, mientras que las exportaciones no llegan a los 20 millones. En consecuencia existe una alta dependencia de la ayuda financiera proporcionada por los Estados Unidos que, a cambio del permiso de instalación de bases militares USA en su territorio, abona la diferencia. Gracias a ello la población disfruta de unos ingresos per cápita dos veces más altos que los de Filipinas y gran parte de Micronesia. Las citadas bases militares no son del agrado de la población pero, gracias a ellas, la mayor parte (no todos) llenan su plato todos los días y ya se sabe aquel refrán que dice: "Ande yo caliente... ríase la gente".

RAFAEL FABREGAT
El último Condill, español.

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