10 de octubre de 2014

1542- SETAS MOSQUERUELA. Intolerable.

Hace 50 años que busco setas en Mosqueruela y jamás vi nada igual. Un intolerable escándalo que acabará con las diferentes especies de setas. Como no cambien las cosas, en pocos años este pueblo y todos los que actúan del mismo modo, verán pasar los meses de la campaña de setas como los ven pasar en el desierto. El egoísmo de los Ayuntamientos con la venta de permisos municipales para la búsqueda de setas está esquilmando el monte de una forma jamás vista. Por cuatro perras, que no significan absolutamente nada para las arcas municipales, decenas de furgonetas de rumanos y africanos esquilman todos los montes del término municipal como jamás se había visto hasta ahora. Ya no se trata de ganar un jornal como antaño hacían los locales sino que, perdidas por completo las formas, está dirigido por auténticas mafias que explotan hombres y recursos forestales.


En un descontrol sin precedentes, hasta los sitios más recónditos del término municipal de Mosqueruela están siendo visitados por cientos de rumanos que, con el mismo sistema que se buscaría el cuerpo de una persona desaparecida, peinan las montañas desde el más profundo barranco hasta sus picos más altos sin que un solo palmo quede sin mirar. En filas interminables y con un ancho de apenas unos metros entre unos y otros recorren parajes nunca visitados hasta ahora. Ni por sus propietarios, cuando son privados, ni tampoco por los propios vecinos locales cuando se trata de montes públicos. Perfectamente equipados y con las furgonetas escondidas entre la maleza, para no llamar la atención, se va reuniendo la producción de cada uno de estos hombres.


Cada uno de ellos cobra según la producción que haya conseguido, lo que lleva a discusiones entre ellos mismos que algún día podrán pasar a mayores. Ir a buscar setas ya no es un divertimento, sino una guerra abierta. Algunos particulares vigilan los accesos a sus fincas en grupos de tres o cuatro personas (hijos, yernos, etc.) puesto que estos emigrantes se niegan a acatar la prohibición de acceso a sus fincas y plantan cara a los propietarios. En determinados puntos, ya no extramuros del pueblo (que también) varios compradores esperan la salida de estas furgonetas para comprar las setas acumuladas. Sin embargo los compradores habituales solo pueden comprar a los autóctonos, puesto que los mafiosos llevan el producto directamente a los mercados de abastos.


Ayer mismo había tres compradores de setas al inicio de la pista Mosqueruela-Cantavieja y otros dos junto al Hotel Montenieve y apenas compraron nada. En la citada pista, a tres kilómetros del pueblo y en el cruce de la pista que lleva al Pinar Ciego, no menos de 10 furgones compraban y vendían rovellones acaparando todo el negocio de emigrantes y de particulares, con una afluencia de gente que parecía el mercado de una gran ciudad. Me pareció aberrante, algo vergonzoso, jamás visto en ese pueblo. ¡Cobrar una tasa para evitar que se esquilme el monte! -decían desde el Ayuntamiento de Mosqueruela para justificar el cobro... Según ellos, "Imponían la tasa para evitar la sobreexplotación, mantener las especies y cuidar los caminos..." Ni lo uno, ni lo otro.


Los caminos están como estaban. Muchos de ellos impracticables, si no es con un todoterreno. La esquilmación de los montes, tanto públicos como particulares, es ¡TOTAL!. Cuando los jefes de los diferentes furgones descargan al grupo de emigrantes en un punto y marcan una dirección, no importa que el monte sea público o privado. No hay llanos, ni montañas, ni barrancos en los que quede un solo palmo sin mirar. Es como actualmente se siega el trigo en los latifundios de Castilla. De forma metódica y cubriendo un ancho considerable, cientos de "máquinas humanas" caminan hasta determinado punto sin analizar terreno ni inclinación, pero sabiendo que es terreno de setas. Todo está perfectamente organizado.. Van, vuelven y descargan. Cambian de lugar y van, vuelven y descargan. Y así un día tras otro.


Para los aficionados ya no hay días buenos o malos. Cuando la gente trabajaba toda la semana y solo iba a buscar setas en domingo o festivo, el sábado era el mejor día. Entre semana apenas cuatro jubilados, no muchos pues la gente vivía menos.  Cuando el sábado dejó de ser laboral, el mejor día pasó a ser el viernes. Desde que se empezó a cobrar el subsidio de paro, ya solo podía buscarse con tranquilidad y buenos resultados los miércoles y jueves... Todo acabó. Las furgonetas de emigrantes africanos y especialmente las de rumanos, van ¡todos los días de la semana!. Algunos incluso duermen en el monte. Ignoro cuantas horas estarán "trabajando" esta gente porque, al cobrar según la producción conseguida, no hay un horario fijo que atender. Es el jefe de la expedición, el que marca horario u objetivos. 

Ya no vale jubilarse. En todo el mundo solo una persona de Mosqueruela es capaz de encontrar setas fuera de temporada, pero los que no somos dioses encontramos las cosas cuando las hay.  En este momento diferentes programas de televisión han puesto muy de moda la afición a coger este manjar de la naturaleza y el número de buscadores se ha disparado. De todas formas no es esta gente la que acabará con la especie. Ni siquiera los emigrantes africanos o rumanos, de los que debes alejarte si coincides en el monte, pues sus malas caras lo aconsejan. Los culpables de que esto se acabe será de las mafias y de los Ayuntamientos que venden permisos para recolecta masiva. Pero ambos clanes solo buscan recaudar...

A los Ayuntamientos les importa un pito que se esquilme el monte o que se llene de suciedad, puesto que esto pasa porque ellos quieren. Si hubiera un cupo bajo de recolecta (5 Kg./día máx.) no habría tanta gente y ninguna mafia. Si les preocuparan los montes y el mantenimiento de las especies, los vigilantes de los chalecos reflectantes estarían a la salida de las pistas y no a la entrada. Aleatoriamente mirarían algunos vehículos y lo que pase del cupo, ¡requisado!. No haría falta ni siquiera denunciar. La gente de bien, que gusta de patear el monte y recoger robellones con moderación, seguirían acudiendo a la cita. Es a los que realmente esquilman el monte a quienes se les acabaría el negocio. Por cinco kilos ya no les merecería la pena el viaje. Pero, claro, esto no es lo que buscan los Ayuntamientos...

RAFAEL FABREGAT

NOTA.- Desde el día 8 de Octubre estamos en Luna Llena y (según dicen los lunáticos) los robellones que salgan en estas dos semanas próximas no tendrán gusanos. ¡Menos mal, a ver si es verdad!.

9 comentarios:

  1. Hola soy Dani, es una locura últimamente salir a relajarte y disfrutar de un buen dia, debido a lo que estas contando vuelves enfermo. Y lo peor de esto es que pagan justos por pecadores y es que alguna solución tendrán que tomar. Los pastores y propietarios de las fincas están muy hartos de los destrozos que se les esta ocasionando en las alambradas y al final se tomaran las justicia por su cuenta y pasara alguna desgracia. Esta semana el jueves vimos como alguien con una motosierra cortaba dos pinos y cortaba una pista. En fin cuando no se respeta nada al final todo se lia. Saludos

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  2. Así es amigo Dani, así es. Si lo que pretendían los Ayuntamientos (que lo dudo) era que disminuyeran los visitantes y que aumentara el respeto al monte y a sus recursos, está claro que no lo han conseguido. Pagar una cuota es, para algunos, comprar por un día la propiedad de los recursos del monte. Muchos de los que pagan así lo entienden, por eso abusan y plantan cara a los propietarios que defienden su hacienda con vallas. Veremos cual será en final de todo esto. Saludos cordiales.

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  3. Rafael, felicitarle por los buenos artículos-denuncia , como este y tambien los que en cada temporada nos da una información veraz.Gracias

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  4. Yo soy un aficionado más y me gustaría por tanto que las cosas fueran de otra manera, como antes. Aquí no se trata de pagar o no pagar, sino de que se eviten los abusos que las collas de extranjeros realizan en el monte. Las mafias que han convertido la búsqueda de setas en un negocio debería terminar. Ese tendría que ser el primer objetivo de los Ayuntamientos.

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  5. NOTA INFORMATIVA.
    Para los aficionados a las setas que tengan dudas sobre la veracidad de los datos señalados en este post, pueden corroborarlos acudiendo al siguiente enlace:
    http://www.diariodeteruel.es/Movil/Noticia.aspx?Id=56094

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  6. Esta muy bien este artículo refiriéndose a la masacre que han hecho los rumanos en Mosqueruela pero no lo que escribe sobre el Ayuntamiento ya que en su día se publico un bando con todas las condiciones así como normativa (Ayuntamiento de Mosqueruela.es) que allí se explica todo, lo que no han podido aplicar dicha normativa debido a la cantidad de gente y falta de medios.

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  7. El Bando lo tengo leído de cabo a rabo hace muchas semanas, pero una cosa es predicar y la otra dar trigo. Su comentario es coherente y escrito con corrección (por eso está publicado) pero, ya que parece enterado en primera persona de las intenciones de la Corporación Municipal, podría haber dejado su nombre y contarnos cuales son las metas reales que persigue ese Ayuntamiento. ¿Cuidar caminos, montes y especies, o solo recaudar?.

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  8. Al final vamos a tener que llevar la escopeta para ir a por setas.
    Hace ya años que estas hordas de malnacidos arrasan nuestros bosques y no pasa nada.
    Guadalajara, Cuenca, Soria .... son muchos los ejemplos de conflictos entre estos grupos y los vecinos de estas tierras. Cuando te encuentras con ellos son extremadamente agresivos, siempre van en grupos numerosos y se puede salir malparado:.amenazas, agresiones ... incluso tiros de escopeta ha habido!
    Y lo de cobrar en los cotos efectivamente no es la solución pues cobran a los que ya respetábamos cuando era gratis y estos otros, sin pagar, a destrozar el monte.

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  9. Yo amigo, de lo cobrar una tasa por buscar setas en propiedad pública no digo nada porque estos Ayuntamientos tienen pocos recursos y bien les vendrá algo de ayuda, pero lo que no deberían permitir es que se busquen setas para vender. Ni a los forasteros ni a los del pueblo. Menos aún a estos grupos de rumanos y magrebíes que buscan a destajo para sacarse 10 euros y que sea el traficante que los lleva a los montes el que se lleve el dinero al vender las setas en el mercado. Ya que los caminos no los arreglan, al menos que pongan vigilancia que impida la búsqueda de esta clase de gente y que impongan una fuerte multa a quienes los llevan allí.

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