27 de julio de 2012

0753- JAQUE MATE AL ALCALDE DE CABANES.

En el medievo se decía:
¡El rey ha muerto, viva el rey!.
Aquí, en nuestras tierras y con la vulgaridad que nos caracteriza, decimos aquello de:
¡A rey muerto, rey puesto!. Y la gente se queda tan ancha. Como si no hubiera pasado nada. ¡Pues si que ha pasado, sí!. Lo notaremos pronto y la oposición, que tanto se ríe, más aún...
Yo estimo a Paco, aunque apenas he hablado dos veces con él en mi vida. Me parece una gran persona, como siempre me lo parecieron sus padres. De buenos árboles, buenas astillas. Solo un fallo, por total inexperiencia, cual es el no haber sabido valorar (antes de aceptar el cargo) en el berengenal que se metía. Eso nos demuestra su inocencia, su falta de malicia y de intereses personales, hoy tan comunes.
¿Qué creías tú Paco, que era ser alcalde de Cabanes?. 
Si hubieras preguntado a gente que te aprecia, te lo hubieran dicho de inmediato. Para ser alcalde de Cabanes, además de valer, hay que tenerlos como ruedas de tractor, ser un pasota de tomo y lomo, o tener intereses propios. 

Para ser un pasota no merece la pena estar al frente de nada y aquí, como adelantes un pie más que el otro, ya te han echado a los leones. Yo no sé que es lo que pasa en el pueblo de al lado, seguramente lo mismo que en el nuestro, pero Cabanes no es justamente el paraíso, ni aún teniendo la mayoría absoluta. Aquí importa poco que hagas una cosa u otra, pues reina la política del joder por el solo gusto de hacerlo. Hay gente buena ¡claro está! pero los buenos no se meten en política y si lo hacen quieren pasar desapercibidos. ¡Te equivocaste Paco!. Tantos años en Castellón te hicieron olvidar como se las gastan por tu pueblo... ¡No te preocupes si algún desalmado te dice que no tuviste el corage suficiente!. No se trata de falta de corage y mucho menos de capacidad. Tu tienes las dos cosas, pero quieres emplearlas en mejores objetivos... pues te faltan las otras dos. Te sobran agallas para luchar contra la oposición, lo que no imaginaste jamás es que tendrías que luchar contra los tuyos y eso, para la gente de bien, resulta excesivo.


No creo yo que, de ahora en adelante, la oposición lo tenga más fácil. Me han dicho que tenemos alcaldesa, toda una Estrella, simpática cuando quiere y cuando el que tiene delante, a su juicio, lo merezca. Quiere esto decir que, los que la conocen, la ven con las agallas suficientes para plantarle cara al propio diablo. Lo que sucede es que, tal como están las cosas, para plantarle cara al demonio hay que saber mucho y tener toda la información. En este momento, para ser alcalde casi hay que tener dos carreras y otros tantos masters, pero no estudios de andar por casa, no... Economía, ciencias políticas, urbanismo, derecho, etc. Y además tenerlos bien puestos, para poder plantarle cara a todo bicho que se ponga por delante. 


Hay demasiados sabios que no siempre emplean su sabiduría para bien. En fin, veremos en qué queda todo esto. La dureza me parece bien cuando sea necesaria pero, por una simple cuestión de proximidad, la cortesía y la amabilidad es algo inherente con el cargo que desempeña o debe desempeñar un alcalde de pueblo. 
Un alcalde debe serlo para todos, también para sus enemigos, cosa que muy pocos saben hacer. Desde luego, en Cabanes jamás ha habido una alcaldesa que así lo hiciera. El voto de confianza se da, o debe dársele, después ya se verá cuales son sus objetivos. Si es poner paz y orden en el corral o ser el gallo del gallinero, que tal vez sea lo que Cabanes necesita... ¡Que esa es otra!. Porque aquí, el que no corre vuela.


Desde luego lo que todos reclamamos es orden y justicia igual para todos, que de listos vamos sobrados... Porque a la hora de manejar el látigo, la oposición no se queda atrás... La gente de la calle dice que la nueva alcaldesa tiene agallas y nos parece muy bien que las tenga. Solo hace falta que las emplee para bien del pueblo y de sus gentes. Que sepa, sobre todo, defender los intereses de Cabanes y no de los "listos" de turno que siempre están al acecho de lo que pueden chupar y nunca preparados para echar una mano. Que es muy fácil criticar, pero no lo es tanto aportar nuestro grano de arena. Hay grandes colas para pedir, pero pocos están dispuestos a aportar nada para el bien común.

Escribía hace bien poco de los daneses, primeros del mundo en cuanto a la valoración de sus políticos y de los impuestos que pagan. Y actúan así porque están convencidos de la honradez de sus gobernantes y porque saben que dichos impuestos redundarán en beneficio de todos. Sin impuestos no hay servicios, pero sin un gobierno justo no hay una correcta distribución. Mantener golfos no debe ser la prioridad de nadie. Al que no tenga trabajo que se lo busquen y el que no quiera trabajar que se quede en su casa, pero que no se aproveche del sudor de los demás y que sepa que los gastos son muchos y los precios de las cosas no creo que bajen.


Lo que no se puede hacer es que unos se maten a trabajar para que otros se lleven el dinero estando de cañas en el bar. Eso no hay nadie (de los que trabajan) que lo admita, porque son justamente antiguos males los que nos llevarán a modernos remedios. ¡Y ojalá que sea pronto!. Claro está que nadie puede trabajar a la fuerza y si lo hace, hará poco y mal hecho. El que trabaja tiene que hacerlo con el gusto de saber que, con su sudor, fomenta la viabilidad de la empresa que le paga la nómina, mantiene a su familia y aporta su granito de arena a la sociedad de la que forma parte y que después le corresponde con sus servicios. Y el que no quiera trabajar que no se preocupe... ¡No pasa nada!. De esos ha habido siempre, pero que no pida nada a los demás porque, se puede dar el caso, de que le manden a hacer gárgaras.

EL ÚLTIMO CONDILL

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