5 de marzo de 2014

1285- EL MISTERIO DE YUCATÁN.


Ichmul
es una pequeña localidad del municipio de Chikindzonot, departamento de Yucatán, en México. En siglos pasados perteneció a la jurisdicción maya de Cochua, de la que Nacahum Cochuac era su máximo gobernante. Pero hoy no estamos aquí para hablar de los mayas, sino de lo acontecido en esta localidad el 27 de Septiembre de 2013.


En principio el hecho nada tendría de particular, a pesar de que la caída de un meteorito de tamaño considerable no es algo que suceda todos los días. Pero en éste había elementos de interés suficiente, para llamar la atención de propios y extraños. Nos referimos a su composición. Ficción, realidad, o broma de algún desaprensivo, pero allí estaban las huellas del impacto y los restos. Nada de materiales naturales, sino especie de maquinaria destrozada y restos de lo que parecían dos cuerpos chamuscados. Se dedujo que el artefacto había caído del cielo envuelto en llamas, sin que se pudiera achacar a ningún vehículo aéreo conocido. 

Tras enfriarse, los restos encontrados fueron llevados al pueblo. En apariencia, restos de un aparato o maquinaria y dos cuerpos chamuscados. ¿Qué eran y de donde procedían?. Se pensó que, al entrar en la atmósfera, el artefacto se incendió por la fricción y se desintegró, siendo pocos los restos que llegaron a impactar en el suelo. Los más curioso del caso es que de inmediato se personaron gentes diciendo ser del Gobierno que, mostrando su identificación, dijeron ser científicos que necesitaban muestras para analizarlas. Más del 70% de los restos, todo lo que pudiera tener interés, desapareció con ellos. 

También los restos calcinados de lo que parecían ser humanoides de pequeño tamaño. Unos hablaban de posibles restos de un satélite que perdió su órbita, otros de un OVNI, pero nadie sabía nada. Sea lo que fuere, las autoridades no habían dado explicación alguna al suceso. ¿Para qué?. La gente normal, no pintamos nada. Las gentes de la comarca poco tenían que contar. A las 8 de la tarde una bola de fuego se precipitó en la montaña, a menos de medio kilómetro del pueblo, seguida de un fuerte ruido, quizás por el impacto. De inmediato el pueblo quedó a oscuras, puesto que lo que fuera había afectado a los cables del tendido eléctrico. 

A las 10,30 de la noche, el policía local Cecilio Couoh y siete voluntarios más, se internaron en el monte hasta el lugar del impacto que seguía llameando. 
- Vimos que aquellos restos seguían quemando y soltando ruidos y destellos extraños que lo iluminaban todo. Tuvimos miedo y no nos acercamos más. Más que nada porque los cables de alta tensión rotos en el impacto seguían llevando corriente y dando chispazos. 
Hacia las 3 de la madrugada el ruido y los destellos fueron cesando y los vecinos volvieron al pueblo. Nadie durmió aquella noche. A la mañana siguiente, ya con la luz del día, volvieron al lugar del impacto. Ya no había fuego alguno y solo una pieza grande estaba clavada en el suelo, además de algunos pedazos sueltos. 

Todavía estaba caliente, pero lo sacaron de la tierra pues ya no quemaba. Escarbaron en un radio de unos diez metros y aparecieron otros fragmentos del supuesto aparato. Todo lo encontrado se llevó posteriormente a la comisaría del lugar y depositado sobre una mesa, para que nadie pudiera coger, ni siquiera fotografiar, nada de lo que allí estaba depositado. 
Nadie sabe cual era el origen de todo aquello. Al día siguiente los cables de alta tensión que llevan la electricidad al pueblo fueron reparados y restaurado el servicio. Unas semanas después los análisis del laboratorio de geofísica llevados a cabo con los materiales recogidos en el lugar, revelaron que no hubo impacto de meteorito ni de nave de ningún tipo.

Después de que los périódicos de medio mundo lanzaran la noticia de un posible aterrizaje espacial, ha resultado que los materiales encontrados son resultado de la fusión de piedras y tierra provocada por la descarga eléctrica ante la caída de los cables de alta tensión en el suelo. Esta amalgama se conoce como "fulgorita" y son el resultado de los chispazos provocados por la caída de dos cables de 13.000 voltios sobre la tierra arcillosa del lugar, rica en carbono, óxido de silicio y aluminio. La histeria colectiva por el ruido producido con la descarga y las llamaradas hicieron suponer a los vecinos que algo había caído del cielo pero, nada de nada. Todo terrenal. No sabemos si es verdad pero, al menos, eso es lo que nos han contado...

RAFAEL FABREGAT

4 de marzo de 2014

1284- COLÓN NO DESCUBRIÓ AMÉRICA.

Las "piedras rúnicas" encontradas en los siglos XIX y XX, en los Estados Unidos, parecen contarnos que mucho antes de Colón llegaron otros viajeros al continente americano. Como en todas las cosas de este mundo hay opiniones para todos los gustos y algunos incluso hablaron de falsificaciones, pero son demasiados hallazgos. 

Está claro que el asunto de las "piedras rúnicas" trata de escrituras germánicas 
sobre la piedra y siempre en lenguas establecidas en tierras escandinavas o británicas, aunque también se usaron en Europa central y oriental desde la antigüedad y hasta la Edad Media, con las naturales variantes. Las inscripciones más antiguas encontradas son del siglo II y hay constancia de que este tipo de escritura fue cambiando al idioma latino hasta desaparecer completamente a comienzos del siglo XII con el final de los pueblos vikingos. A pesar de su desaparición, en la Suecia rural siguió empleándose esta escritura hasta bien entrado el siglo XX, aunque solo con fines decorativos o monumentales. 

Piedra rúnica de Kensington.
Pero todo lo anterior es un simple preámbulo, para decir que a finales del siglo XIX y el XX se encontraron piedras con este tipo de escritura en tierras norteamericanas. Totalmente imposible si tenemos en cuenta que ésta es una cultura europea, que desapareció en el siglo XII y que América no fue descubierta hasta 1492. ¿Cuando y como pudo llegar esta cultura a tierras americanas?. El debate está pues sobre la mesa porque las piedras están allí, a la vista de todo aquel que quiera visitar el lugar. De importancia especial son las encontradas en Kensington (Minesota) y en Heavener (Oklahoma). Dos hallazgos que, de ser fiables, nos hablarían de incursiones nórdicas en estas tierras, muy anteriores al descubrimiento de Cristóbal ColónEl debate está pues en la antigüedad y autenticidad de las piedras. Como era de suponer, la mayoría se decantan por el fraude más flagrante. Vamos pues a contar el hallazgo y que cada cual piense lo que crea conveniente... 
La piedra "Kensington Runestone" es una losa de piedra gris de 92 cm. de alto por 41 cm. de ancho y 15 cm de espesor. La cara principal y uno de los laterales tienen escritura rúnica. Fue encontrada por el agricultor Olaf Ohman en 1898 mientras excavaba un hoyo en sus terrenos para sacar el tocón de un álamo. 

Olaf Ohman con la piedra encontrada en su campo.
La piedra estaba boca abajo y bajo el mismo tocón, con sus raíces abrazadas a la piedra. Se diría por tanto que el árbol fue plantado ex-profeso sobre la citada piedra para su protección. El agricultor y sus hijos vieron las inscripciones de la piedra y, aunque no conocían su significado, la llevaron a la casa y posteriormente la enseñaron a familiares y amigos sin que nadie pudiera tener la menor idea de cual podía ser el significado de aquellas inscripciones. Sin embargo la noticia se extendió y algunos años después, fue llevada a la Universidad de Minesota y más tarde a la de Chicago. No pudiéndose estudiar el tocón ni su emplazamiento exacto en la finca, ha sido imposible datar su enterramiento. Lo único que los eruditos en este campo han podido precisar es que la piedra lleva la fecha 1362 y refiere el relato de exploradores nórdicos, anteriores por tanto al descubrimiento de Colón. Otras autoridades en la materia dicen que se trata de una falsificación, mientras los que abogan por su autenticidad cuentan el viaje de exploración, organizado por el rey Magnus II de Suecia (1316-1377) que partió de Groenlandia en 1355 y cuyos hombres no regresaron jamás.

Kensington Runestone 
Naturalmente el hecho de que no regresaran no implica que no llegaran a tierras americanas. Sus barcos pudieron perderse e, incapaces de construir otros, quedaron de por vida en tierras americanas. Para mayor emoción tenemos la transcripción de la piedra:
(Somos) 8 Goths (suecos) y 22 noruegos en (un) viaje de exploración desde Vinland a través (o cruzando) el Oeste. Hemos acampado junto a (un lago con) dos skerries (islas rocosas) a un día de viaje al norte de esta piedra. Salimos y pescamos un día. Después de que volvimos a casa (nosotros) encontramos 10 (de nuestros) hombres rojos de sangre y muertos. AV(e)M(aría), salva(nos) del mal. (Nosotros) tenemos 10 de (nuestro grupo) junto al mar para cuidar de nuestros barcos (o barco) a 14 días de viaje desde esta isla. Año 1362.
En este momento la piedra se encuentra en el Museo Runestone, en Alexandría (Minesota) supuestamente muy cerca del lugar donde fue encontrada. 

Heavenner Runestone.
En una conferencia celebrada en Sant Paul el año 2000, a la que acudieron arqueólogos de 20 estados norteamericanos y tres canadienses, geólogos y químicos de Minnesota, Wisconsin, presentaron pruebas indiscutibles de la antigüedad de las inscripciones pétreas, que datan de principios del siglo XIV. Estos eruditos determinaron también una significativa erosión de la piedra ya que, en el momento de su enterramiento, era de perímetro mayor al momento en que fue encontrada, casi siete siglos después. También se comprobó que la lengua de la piedra se corresponde con la de algunos documentos suecos escritos por gente poco especializada que los redactó en lengua vernácula. 

Shawnee Runestone.
Lo referente a los 10 hombres muertos y el rojo de su sangre, no indica que fueran muertos por indios americanos, sino más bien que fueran vómitos de sangre por peste bubónica traída de su tierra e incubada durante el viaje de exploración. De ahí el aclamarse a la Virgen. Hay no menos de seis escrituras de este tipo encontradas y otras muchas que se rompieron en las primeras décadas del siglo XX por cazatesoros de la zona. Las piedras de Heavener, en Oklahoma son bastante más antiguas y complicadas de descifrar pues se trata de criptogramas cifrados. Aún así, una de ellas parece indicar la fecha 11 de Noviembre del año 1012, día de San Martín. Existen otros que se creen escritos por Eirik Gnnupsson, también conocido por Henricus, obispo de Groenlandia en el año 1112. 

El criptógrafo Alf Monge cree que el tal Henricus había hecho varios viajes a Vinland y a tierras más al interior, dejando al menos siete criptogramas en otras tantas piedras encontradas en diferentes lugares y en fecha similar en el tiempo puesto que tan solo difieren en cinco años de diferencia. La presencia de gentes nórdicas en norteamérica se hace evidente en otras runas encontradas en Shawnne (Oklahoma) que, fechadas en 1024, hablan de barcos de colonos que llegaron hasta el Misisipi. Se ignora el por qué estos viajes se interrumpieron pero, tal como nos temíamos, existen serias dudas de que Cristóbal Colón fuera el primer europeo en llegar al continente americano...

RAFAEL FABREGAT

3 de marzo de 2014

1283- EL NITRATO DE CHILE.

¿Quién no ha visto ese letrero a la entrada de un pueblo o en la fachada de algún almacén dabonos y fertilizantes?. Era algo muy habitual en los años 1950, ante una industria adormecida y una agricultura con abonos caros y escasos. 
Si el pueblo era pobre, el rótulo lucía en latón y escaso tamaño pero, en caso de mayores consumos, el comercial que facilitaba el producto entregaba al almacén en cuestión una caja de azulejos y una rebaja en la próxima factura que cubriera incluso los gastos de colocación de los mismos en la pared. 
Tan majestuoso letrero era de gran interés comercial para el mayorista y también para el almacén que vendía el fertilizante al público pues aumentaba su prestigio. 
En aquellos tiempos el abono para el arbolado o la siembra se lo hacía uno mismo, mezclando los diferentes productos que los comerciantes del ramo proporcionaban al agricultor. 
Nitrato, amoniaco y potasa. Las proporciones dependían del cultivo y el tipo de tierra que hubiera en el campo a cultivar. Los beneficios para el agricultor escasos. Como ahora, como siempre... 

En Cabanes (ahora ya no está) ese letrero estaba en el almacén de abonos de "Casa de les Danieles", en el "carrer de la Fira", negocio cerrado décadas atrás. 
Con una Cooperativa Agrícola  inexistente o muy joven aún, el suministro de estos productos era copado en todos los pueblos por el comerciante de turno. 
Unos años más tarde las Sociedades de agricultores fueron apareciendo y estos almacenes tuvieron que cerrar, pues no eran competitivos. 
Lo que unos años antes era caro y escaso, seguía siendo caro pero al menos no era menester lloriquear para conseguirlo. 
Todo en la historia del mundo son etapas que hay que pasar.

Rótulo de latón de 1.930 en España.
Lo que ya no saben todos es de donde procedía aquella "sal mágica" que aseguraba la cosecha de los sufridos agricultores. 
Pues bien, aquella sal milagrosa (ésteres de ácido nítrico) venía de lejos, de muy lejos. Del desierto de Atacama, en tierras de Chile, como bien rezaba el rótulo en cuestión. 
El desierto más seco y árido del planeta, pero que bajo su superficie guardaba el tesoro que mataba a unos y les daba la riqueza a otros. 
Desde mediados del siglo XVIII y hasta mediados del XX decenas de nuevos pueblos se crean alrededor de las minas de este salitre que fertiliza los campos. 
Miles de personas encuentran trabajo en la extracción de este peligroso producto, controlado por unas pocas multinacionales. 
Se pagan importantes sueldos pero, en unos pueblos en mitad de la nada, los mismos que fundan los pueblos son quienes lo dotan de comodidades. Al final el dinero vuelve al bolsillo inicial.

Peones extrayendo el material de la salitrera.
Las enfermedades pulmonares, causadas por los gases y vapores en los lugares de extracción, acaban con la vida de miles de trabajadores. El trabajo es prácticamente manual, sin ayuda mecánica. No importa, el objetivo justifica los medios. A mayor categoría en la explotación, menos exposición al peligro de inhalar los ácidos allí concentrados. El negocio va viento en popa. La demanda es elevada y los costes de extracción irrisoriamente bajos. Hay dos formas de pago y salario. Un salario corto pagado en metálico y otro más abultado, pagado con fichas que después sirven igualmente para la compra de todo lo que uno pueda necesitar. Nadie lo duda y opta por cobrar el salario más elevado. Con ese sistema los empleadores se aseguran que todo acabará volviendo a sus manos. En el pueblo no faltan tiendas, ni bares, ni chicas...

Cementerio de Pisagua. Chile.
Muchos enferman, otros mueren y los cementerios se quedan pequeños. No pasa nada. Otros brazos jóvenes y fuertes cogen el relevo. La extracción no puede parar. 
Los rumores hablan de la pronta fabricación de un nuevo nitrato sintético, más económico, que echará por tierra el negocio del nitrato natural. Hay que aprovechar el momento, mientras se pueda, mientras haya mercado. 
Pero la demanda se va paralizando y ante la falta de trabajo los sindicatos inician revueltas. Más de mil personas mueren abatidas por el ejército chileno, pero no hay vuelta atrás y decenas de explotaciones se convierten en pueblos fantasmas, abandonados en la desolación del desierto. 

Santa Laura y Huberstone son los que salen mejor librados del abandono sistemático puesto que fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad en 2005. Quizás no para siempre, pues sus aulas están vacías de niños que jamás volverán. Acabó el bullicio en las calles de aquel complejo minero pero, tras el implacable abandono, las autoridades se han dado cuenta de la importancia histórica del lugar y han convertido el poblado en centro de interés turístico, que muestran al visitante incluso con el guía correspondiente que explica detalladamente la historia y del lugar y el sufrimiento de aquellas gentes.

Algunas piezas de interés y los edificios históricos mejor conservados son mantenidos como parte del decorado que sirve para los fines turísticos que se pretenden. 
El hecho de que la capital esté apenas a unos 50 Km. de distancia, ayuda y facilita la visita de los curiosos que se acercan a pasar la mañana y se dejan sus buenos dineros con la visita guiada y alguna consumición en los bares y restaurantes abiertos en las proximidades. Y es que cuando hay algún dinero a ganar... todo parece cobrar vida de nuevo. Y eso está bien, ya que permite que la Historia se mantenga presente en nuestra memoria. Algún día, quien sabe, el milagro puede volver a repetirse. Mecanizado, sin sufrimientos y con buenos beneficios para el país y sus habitantes...

RAFAEL FABREGAT

1282- GILGAMESH Y LA CERVEZA.

Gigalmesh. Museo Louvre. (Paris)
Gilgamesh no es un lugar, sino un personaje legendario de la mitología sumeria. 
También conocido como Istubar, fue rey de Uruk, actualmente Warqa (Iraq). Rey déspota que era también sacerdote del dios Kulaba y protagonista de la "Epopeya de Gilgamesh"
Dicha epopeya cuenta que, ante sus abusos, sus vasallos pidieron ayuda a los dioses y éstos enviaron a Enkidu para que le venciera. En lugar de eso acabaron siendo amigos y marcharon en busca de aventuras. 
La diosa Ianna quedó guardando la ciudad y a la vuelta declaró su amor al héroe, pero éste la rechazó y ella despechada envía al "Toro de las tempestades" para que acabe con los dos amigos. 
Ellos vencen al toro pero Enkidu muere igualmente y apenado Gilgamesh visita al sabio Utnapishtim para que le dé el secreto de la inmortalidad. 
Éste le dice que la planta milagrosa está en el fondo del mar y marcha en su busca. La encuentra y regresa a Uruk pero una serpiente se la roba y Gilgamesh muere. 
Aunque este era el final conocido hasta hace bien poco, unas tablillas encontradas el año 2001 en Iraq, hablan de la epopeya de Gilgamesh y cuentan que no encontró la planta milagrosa y que, de regreso a Uruk, se suicidó con otros 80 miembros de su corte.
¿Epopeya, leyenda, realidad...?.
Nadie, nadie puede saberlo. Son historias mitológicas que, dentro de toda lógica, siempre encierran alguna pincelada de realidad. 
Claro que nadie sabe donde acaba esa realidad y empieza la leyenda.

La cerveza se menciona varias veces en el poema de Gilgamesh y se la atribuye una antigüedad no inferior a 7.000 años. Es en éste y en otros poemas sumerios donde se habla de esta extraordinaria bebida como elixir de amistad entre las personas que la comparten. De hecho en una de esas tablillas se narra que varios amigos beben de un mismo recipiente. Ya en aquellos tiempos se habla de más de 20 tipos distintos de cerveza y de que cada tipo tenía una función diferente, uno de los cuales se utilizaba solamente para las celebraciones religiosas. Ante los abusos de los fabricantes y el "bautizo" constante de los taberneros, en el año 2100 a.C. el rey Hammurabi dictó leyes para regular la producción de cerveza y para castigar a quienes la adulteraran. Entre los egipcios era tan popular que se podían pagar con ella los impuestos. También griegos y romanos adoptaron el uso de la cerveza, gracias al comercio establecido con Egipto, llegando años después al norte de Europa.

Con los años, la cerveza se convirtió en bebida popular de la Edad Media, especialmente en el norte de Europa, como forma de combatir el frío y porque era una opción más sana que beber agua natural, muchas veces contaminada por diferentes causas. En los monasterios de países con dificultad para cultivar la vid, los monjes sembraban cebada y fabricaban cerveza para su consumo, vendiendo el excedente. Más tarde esta producción artesanal y casi privada ya se convertiría en toda una industria para atender la demanda de posadas y tabernas. No se ha podido determinar el origen y la antigüedad exacta de la primera elaboración de la cerveza. Sin embargo si han sido encontrados restos fermentativos de la producción de vino, que datan del 8000 a.C. 

Tablilla sumeria. Bebiendo cerveza.
Seguramente desde los primeros años del nacimiento de la agricultura, en el Paleolítico Superior (10.000 a.C.). De todas formas es de suponer que, en los primeros tiempos, el consumo de vino o cerveza se limitaría a la élite. En la Europa prehistórica se bebía algo similar a la cerveza llamado "braga"o "bosa". Una bebida pastosa, ligeramente fermentada, elaborada con grano de mijo, también presente en algunos lugares de África. Son pues las primeras culturas del valle del Éufrates y sus ramificaciones hacia Turquía o Egipto, las primeras en producir la auténtica cerveza y el pan provenientes de la cebada y el trigo.  

La cerveza es por tanto una de las más antiguas bebidas alcohólicas conocidas, quizás tan antigua o más que el vino. Mil veces descrita en los jeroglíficos egipcios, pero mucho más antigua que éstos ya que el poema con la "Epopeya de Gilgamesh" da constancia de que esta bebida tuvo su origen en la antigua Mesopotamia o, al menos, es esa antigua civilización la más antigua en el tiempo que nos habla de ella. Como se ha dicho antes, es una tablilla sumeria la primera que nos habla de la cerveza y de su sociabilidad al ser bebida entre varias personas de un mismo recipiente. Y es que beber solo no tiene ninguna gracia... 

RAFAEL FABREGAT

2 de marzo de 2014

1281- LOS SECRETOS DEL VINO.

No vamos aquí, en este blog, a vilipendiar la labor de un experto en vinos. No tenemos por qué ni debemos hacerlo. Sin embargo sí vamos a decir que el que tiene boca se equivoca y que para saborear un buen vino no hay que ser ningún experto. Entre el vino bueno y el malo cualquiera sabe elegir pero en esto, como en todo, hay gustos y opiniones diferentes. 

Esta entrada poco o nada va a decirles a quienes busquen la perfección en el arte de la cata, puesto que solo buscamos el disfrute personal y particular. 
Lo de los matices milimétricos, cuando comparamos entre dos vinos excelentes, lo dejamos para los profesionales de la materia puesto que son ellos los que se ganan la vida con esto. Sin contar que en esto de los sumilleres, como los médicos, no hay dos opiniones iguales. Lo que nos viene a decir que es una ciencia inexacta y personal de la que vamos a prescindir, a no ser que tengamos un hotel de cinco estrellas o un restaurante con tres estrellas Michelín, que no es el caso. 
Sin embargo está claro que cuanto más se sabe de una cosa mejor se disfruta. Y de eso se trata... de disfrutar esa copa de vino especial que, la gente de a pie, nos tomamos muy de vez en cuando con nuestros seres queridos.

El vino no es una bebida o alimento cualquiera. Su elaboración es todo un arte y conseguir un buen vino, pura magia que provocará sensaciones y levantará pasiones entre quienes lo lleven a su paladar. Por lo tanto, si se quiere hacer bien, no es algo baladí que pueda hacerlo cualquiera. Como sucede con la mayoría de las profesiones, es algo que hay que llevarlo en la sangre. 
Hacer vino no es machacar uva y dejarla fermentar. Con eso se consigue un vino "peleón", en otros tiempos común, pero que actualmente ya no tiene mercado. Con la modernidad nos hemos hecho más exigentes y ya no vale todo. Cerraron las tabernas con vaso de vino "peleón" y ración de cacahuetes o altramuces y abrieron sus puertas los modernos bares de tapas, con copa de vino a la carta, pero todos ellos procedentes de las más renombradas bodegas de nuestra querida España.

Podemos decir con orgullo que en España ya es imposible encontrar vino malo. Al igual que ocurrió en Fuenteovejuna, todas las bodegas a una se modernizaron y, con las lógicas diferencias por variedades, clima y tierra en la que se producen, encontrar un buen vino es, en España, algo tan fácil como encontrar una buena comida. Materias primas no faltan y en este momento, por fin, hacer las cosas bien es algo bastante común en todos los profesionales del sector. La dificultad está ahora en el consumidor, que llega a la sección de vinos de cualquier supermercado o tienda especializada y se encuentra con mil marcas diferentes de un mismo producto. ¿Como elegir cada cual, según su presupuesto y posibilidades, el mejor vino?. Sencillamente difícil, casi imposible, pero esa no es una mala noticia. Todo lo contrario. Es difícil, porque todos son buenos. Con matices, pero buenos.

Una buena tapa requiere un buen vino, si no es así estamos tirando el dinero, de la tapa quiero decir. España tiene diferentes climas y diferentes tipos de tierra. Una misma variedad ofrece muy diferentes resultados de estar plantada en una región o en otra. Nuestros gustos pueden ser y son diferentes a los de otras personas pero para satisfacerlos plenamente debemos tener clara nuestra preferencia por determinadas variedades y zonas de las que proviene el vino que vamos a elegir. Determinada la variedad y origen del vino de nuestro gusto hay que elegir una bodega que merezca confianza en su elaboración y después saber si queremos un vino joven o si nos decantamos por una crianza más o menos larga en barrica. Buscar la añada ya es el no va más, porque implica "la reserva", el vino especial de una cosecha extraordinaria. 

Aunque todavía nos queda un último matiz por conocer. Cuando el vino de crianza pasa a la botella se redondea y perfecciona, suavizándose más si cabe al paladar. Pero ¡mucho ojo! porque esta fase apenas dura 6/8 años y después empieza a decaer. Lo principal, aunque también va en gustos, es saber maridar el vino más adecuado al tipo de comida que vayamos a tomar. No crean que es fácil, ya que también esto es todo un arte. Sin saber por qué, todos tenemos en nuestra mente alguna comida especial que recordamos como algo sublime. Sin embargo, si desmenuzamos de manera imaginaria cada uno de los alimentos que comimos, nos damos cuenta de que no fue nada extraordinario nunca más probado, sino que esos mismos alimentos los hemos comido otras veces y sin embargo no se mantienen en nuestra memoria con igual placer. ¿Por qué?. ¿Que ocurrió en aquella ocasión que nos hace recordarla como algo fuera de lo común?. 

Pues bien. Puede asegurarse que si la comida fue acompañada con vino, éste fue el que dio a la comida esa excelencia que la mente recuerda. Ni la comida ni el vino eran tan especiales, pero sí la unión de ambos, el maridaje. Volvemos pues a lo de que el vino, como todo, es algo personal. Hay personas que solo comen con vino tinto, de la misma manera que los hay que solo lo toman blanco y aprovecho para decir que el número de consumidores de rosado está en aumento... Pues nada, a cada cual el suyo pero en esto del maridaje es cuestión de ir probando. La comida y el vino deben reforzarse entre ellos y no contrarrestarse. Quiere decirse que ha de buscarse el equilibrio entre la comida que vamos a tomar y el vino a elegir. Con los naturales matices y el gusto de cada cual, a comida suave vino suave y a comida más sustanciosa vino con más cuerpo. Fácil ¿verdad?. Cuando, detrás de un bocado de comida, se toma un vino que sobresale por encima de la comida o se queda por debajo de ésta, está claro que no hemos acertado. Las potencias deben estar equilibradas y, por supuesto, esto nada tiene que ver con tinto o blanco sino con sus matices. Aprovecho para decir que lo de que el vino tinto hay que tomarlo a temperatura ambiente, no es verdad. 

Según recomiendan los expertos, el vino tinto hay que tomarlo entre 16 y 18ºC, según su graduación y crianza. A más graduación y más tiempo en barrica mayor temperatura, pero nunca a más de 18ºC. Tampoco a menos de 16ºC pues nos impide saborear todos sus matices. El vino rosado, a poder ser de lágrima, se tomará entre 14 y 16ºC; el vino blanco entre 10 y 14ºC; el espumoso (cava, champán y lambrusco) entre 6 y 10ºC; por último los vinos olorosos entre 5 y 6ºC los secos y 3 o 4ºC los dulces.
Un servidor, como no es experto ni pretende serlo, atiende los consejos de los profesionales en lo referente a los tintos (16/18ºC), pero todos los demás se los toma 3 o 4ºC por debajo de lo recomendado. Es decir: el ROSADO a 10ºC; el BLANCO a 6ºC y el CAVA a 4ºC. ¿Bien?. Pues no lo sé, pero a mí me gusta.

Acabaré diciendo que el vino más caro no es el mejor ni el más adecuado para una determinada comida en la que queremos lucirnos. 
El secreto, repito, está en el equilibrio entre la comida y el vino. Es decir, el maridaje. 
Está claro que comprar un vino caro nos asegura su calidad, pero eso no es suficiente. 
Cuando vamos a un restaurante malo o mediocre, es habitual que se acerque el camarero (normalmente camarera extranjera guapa y buen tipazo) y te pregunte lo que quieres beber... 

¡Hombre de Dios, si todavía no sé lo que voy a comer, no te puedo pedir la bebida!. 
La verdad es que en los bares y restaurantes falta profesionalidad. Lo de preguntar qué quieres beber, antes de elegir la comida, es un fallo garrafal que nadie debería tener. 
Corregirlo es demasiado fácil. Primero se entrega el menú o la carta y, después de que el comensal haya elegido lo que quiere comer, se pregunta por la bebida. ¿Difícil?. Pues no. Solo hay que querer hacer las cosas bien... 
Por cierto, para una buena paella, ¿que les parece un rosado fresquito...?. ¡Hummmm...!

RAFAEL FABREGAT

1 de marzo de 2014

1280- PINCELADAS ESQUIMALES.

Esquimales significa "comedores de carne cruda", pueblos que habitan las regiones árticas, al norte de Canadá, Alaska y Groenlandia. Habitan una estrecha franja de 8.000 Km. de longitud, límite con el Océano Ártico y con temperaturas que llegan fácilmente a los -50ºC. 

La denominación de esquimales no es propia, sino que les fue dada por sus vecinos del sur. 
Normalmente pertenecen todos a una misma raza, proveniente de norteamérica, pero desplazada en varias etapas a lo largo de los siglos. 
Son de estatura baja y facciones poco agraciadas pero, como podemos ver en la foto adjunta, siempre hay excepciones. 
La mayoría son nómadas que se mueven según las migraciones de la caza de la que se proveen, normalmente osos, ballenas, focas y caribúes, así como otros animales menores como el zorro o la liebre ártica y por supuesto el pescado. 
Aprovechan la práctica totalidad de los animales cazados, bien sea para alimentarse o para confeccionar su vestimenta e incluso la propia casa. 
También hacen herramientas con alguno de los huesos, aunque también la modernidad está llegando hasta estos parajes, haciendo que las tradiciones ancestrales vayan perdiéndose irremisiblemente. 

Aunque hay versiones para todos los gustos, la opinión más extendida es que los esquimales de origen americano fueron mezclándose con pueblos lapones del norte de Europa y de algunos otros de Siberia. Se trata pues de una raza nacida de la escisión de algunos pueblos que vivieron zonas más bajas del planeta y que ancestralmente llegaron a tierras próximas al ártico. Concretamente en Groenlandia, la mayor parte de los esquimales presentan en su ADN una raza modificada por el cruce de sus antepasados con conquistadores escandinavos. Estos suelen estar más asentados, puesto que la mayor parte vive en núcleos o parroquias que solo difieren de un pueblo normal por las duras condiciones climatológicas del entorno y por las difíciles formas de ganarse la vida. 

En esas mismas fechas de finales del siglo XIX y comienzos del XX se contabilizaron alrededor de 20.000 individuos al norte del continente americano y 10.000 en Groenlandia pero parece ser que, en la actualidad, los mejores servicios y algunas ayudas estatales han cuadruplicado esta cifra. Alegres y hospitalarios, en tiempos antiguos era costumbre acoger en su iglú a todo aquel que lo necesitara, siendo su primer gesto de buena voluntad ofrecer comida y la esposa al viajero, aunque creemos que a la esposa no le pedían opinión. Actualmente viven en poblados junto al mar y los antiguos iglús solo se utilizan de forma temporal durante sus desplazamientos de caza o pesca, que realizan en trineos tirados por perros.

Como se ha dicho anteriormente la raza esquimal se estima proveniente del centro y norte del continente americano. Pueblos empujados por el rechazo de otras tríbus más poderosas, a los que se unieron lapones y siberianos que cruzaron el Estrecho de Bering. Actualmente, a pesar del mayor contacto con la civilización occidental, siguen manteniendo muchos de sus hábitos y costumbres, mantienen su más absoluta independencia y se niegan a pertenecer a nación alguna. Su estatura máxima es de 1,60 m. para los hombres y 1,50 m. para las mujeres, pero ambos son de complexión fuerte y robusta, con brazos y piernas cortos. Apenas tienen sentido de la propiedad pero cada hombre puede tener tantas mujeres como pueda alimentar. 

Imágenes auténticas que quedaron atrás.
En estas últimas décadas han abandonado sus arcos y flechas y manejan armas de fuego. Muchos de los kayak han sido aparcados y se mueven también con botes a motor. Ahora, más que nunca, la raza esquimal está en serio peligro de extinción. La televisión ha llevado la modernidad a los poblados y está cambiando hábitos, costumbres y tradiciones. Sin embargo eso, con ser grave, no es nada para lo que se avecina. El deshielo, provocado por el calentamiento global, está haciendo que los países más poderosos estén empezando a pensar en la explotación de los grandes recursos mineros y fósiles que hay en el subsuelo. 

Y la superficie inmaculada se teñirá de negro...
Es pues de esperar que en pocas décadas las grandes explotaciones petrolíferas lleguen a estas tierras, hasta ahora vírgenes, y socaven sus cimientos en busca del ansiado petróleo. 
La falta de organización nacional y territorial de estas gentes hará sin duda que sus derechos ancestrales se vean burlados por las grandes potencias, que destruirán el hábitat de los animales de los que sobreviven y el suyo propio. 
Una vez más, el pueblo esquimal será empujado hacia otras tierras. Claro que, ocupando ya los confines del mundo, quedan pocas posibilidades y nuevos destinos a los que dirigirse. ¿Hacia donde marchar?. 

Ahí os quedáis... ¡Hasta nunca!.
Una vez más, como antes y como siempre, se imponen los intereses de los más poderosos, los que gobiernan el mundo. Las libertades que pregonan las democracias solo existen en el sucio papel. Las grandes praderas, en las que cualquier nómada o granjero podía asentarse, ya no existen. Las cercas de alambre de espino todo lo invaden. Y es que, como tantas veces digo, ya nada es como antes. Los dirigentes de las grandes potencias acabarán con el planeta y, cuando esto suceda, marcharán a otros mundos con sus familias mientras los demás quedaremos aquí, esperado el fin de los días, hasta el último aliento. La gente normal poco sabe del presente y menos aún del futuro, pero mucho me temo que aún sabemos demasiado. Quizás sería mucho mejor no saber tanto. ¡Vida miserable que nos ha tocado vivir...!

RAFAEL FABREGAT