23 de mayo de 2026

3333/0122- ¿ERES BUENO (O BUENA) EN LA CAMA?.


Estable u ocasional, tu opinión y la de tu pareja pueden no coincidir. Aunque no tengamos pruebas, todos los hombres pensamos que en la cama todos triunfamos pero, ¿es eso cierto?. Son muchos los que así lo pensaban hasta que, un día, su pareja les dejó por aburrimiento sexual. ¡Vaya, vaya!. La incógnita y el problema es que los que se quedan en solitario, casi nunca saben el motivo de ese abandono y se preguntan en qué habrán fallado, quizás más para que tal cosa no vuelva a repetirse que por otros objetivos, puesto que seguramente el aburrimiento sería mútuo. El caso es que estas cosas pueden marcar a quien las padece, creando una inseguridad que tarda en borrarse de la mente. Todos sabemos de alguna pareja que, incluso después de estar felizmente casados, uno u otro, pueden tener esa inseguridad de que no se repita esto en el siguiente encuentro.


Cuando hay amor verdadero el problema se minimiza pero, aún así, uno y otra se esmeran en hacer feliz a su pareja para que tal eventualidad jamás vuelva a suceder. Primeramente porque lo desea en lo más profundo de su alma y segundo porque el AMOR, en letras mayúsculas, todo lo idealiza y, cada una de las acciones las siente de verdad. Cuando hay amor verdadero todo está bién, aunque no lo esté, pero ánimo que el éxito está en la actitud. Muchos jóvenes se preguntan donde está el éxito y como se consigue. No vamos a decir aquí y ahora cómo se consigue, pero daremos una reflexión que es al mismo tiempo un consejo: ¡Nunca tengas prisa!. Lo de ¡aquí te pillo aquí te mato!, nunca es aconsejable y todos sabemos el por qué: En el 99% de los casos la mujer queda sin enterarse de la película y eso en ningún modo puede ser bueno.


Sí o sí, el hombre ha de retener sus ganas de llegar a la traca final. Es por el bien de la pareja y muy especialmente por la satisfacciópn de la mujer, que es la de ambos. Se alarga la fiesta y el deseo de ambos de repetir cada uno de los prolegómenos, que son la esencia principal del encuentro. Dicen que en el acto amoroso todo es importante y es verdad, pero la base principal es no dejar nunca a una de las partes con la miel en los labios. Los hombres se quejan de que la mayor parte de las mujeres no tienen buena disposición en alargar el encuentro amoroso, pero no es verdad. Cuando eso sucede, el culpable siempre es el hombre. Tú ponle entusiasmo y tu pareja responderá con esas mismas ganas, pruébalo y verás que los dos ganaréis en entusiasmo y en ardor. Solo la mitad de los hombres dicen que su mujer tiene ganas de más, pero los que dicen que no, que se pregunten por qué.


A la mujer le cuesta un poquito más ponerse en situación y el hombre es el encargado de ponerla a punto. Imaginación y ganas de fiesta. Liberar la mente y nunca tener vergüenza de probar nuevas cosas. La plenitud solo se alcanza cuando hay amor y fantasía. El tamaño importa, pero no tanto. la imaginación es la verdadera protagonista..
Ríete de ti misma, ya que el sexo es algo bueno y divertido. Desinhíbete y disfruta  Si quiere triunfar, el hombre tiene que dejar a un lado la apoteosis final, que siempre es mejor cuanto más cohetes se lancen con anterioridad. Si lo hace así el éxito estará garantizado ya que, como en los fuegos artificiales, si la traca es larga y está bien hecha, el fin de fiesta siempre será apoteósico. Recordadlo bién. en toda "mascletá" el final es lo más atractivo. Se caracteriza por el ruído ensordecedor y el disparo masivo de efectos especiales en un lapso de tiempo muy corto, lo que hace que se cree una pared de luz y sonido que inunda todo el cielo. De la plaza, o de la habitación, según sea la clase de traca...

Rafael Fabregat Condill

No hay comentarios:

Publicar un comentario