Pase lo que pase, el tío Gilito siempre es el más rico... Yo no quiero ser agorero, válgame Diós, claro que no pero, si el Gobierno español está fabricando billetes de 50 euros todos los días, como si no hubiera un mañana, ¿a donde iremos a parar?. Cuando los gobernantes solo podían emitir el dinero que tenían respaldado con los lingotes de oro del Banco Nacional, no hacían falta auditores, pero ese ya no es el caso actual y solo los gobernantes con dos dedos de frente son capaces de emitir un máximo del valor del país que gobiernan. Aquí y ahora, en España, a fin de gobernar sin contratiempos e incluso permitirse el lujo de seguir en la poltrona, son capaces de poner en circulación un 40% más dinero del que vale el país entero, incluído el Congreso de Diputados, y quedarse tan tranquilos. Los que vengan detrás ya cargarán con el muerto...
Ya lo ven, las arcas están vacías, pero en este país de sabios y malandrines se sigue regalando el dinero a manos llenas sin cortarse lo más mínimo. Los que vengan detrás que arreen... ¡tener al pueblo contento es lo principal y, de paso, a ver si nos vuelven a votar...! Pero los expertos afirman que la bonanza económica se agota. Porque hacer un "milagro" aislado lo puede hacer cualquiera, pero todos los días... ¡es imposible!. De hecho, ni regalando palacetes en París, ni todo lo que te pidan los imperialistas catalanes a cambio de su voto, puede hacerte gobernar de por vida, puesto que tales "regalos" no solo son injustos, sino que ninguna nación del mundo puede permitírselos. Entre otras cosas porque solo son pozos sin fondo que más pronto que tarde te obligarán a parar. No me extraña que a los gobernantes les salgan canas, porque hacer magia a costa de los demás, debe ser difícil...
La mitad de las empresas españoles están en quiebra y cada año cierran 13.500 tiendas de todo tipo, con una baja de más de 600.000 autónomos. Nuestras empresas, las pocas que quedan, son cada día menos competitivas en los mercados exteriores. Mientras tanto nuestros gobernantes, que no tienen ni pajolera idea del motivo, crean medidas para impulsar la creatividad y apoyar al sector mayorista a fin de abaratar costes. El resultados es que cada año los minoristas, el tendero de barrio de toda la vida, tiene que cerrar porque no puede soportar los gastos para mantenerse a flote. Los pueblos han quedado sin tiendas minoristas y los centros de las ciudades, más de lo mismo. Hasta los bancos han cerrado oficinas y cajeros para ganar mas. La gente mayor ha de pedir que los hijos les saquen dinero y hagan sus compras porque ya solo quedan las grandes superficies instaladas simpre en lugares apartados del centro urbano.
Y mientras tanto, de la chistera de nuestro Gobierno no paran de salir conejos, billetes e indultos. Auténtica magia de la que nadie sabe donde está el truco. Con gobernantes como estos da gusto. Nunca se acaba el dinero. Y los banqueros más contentos que nunca, ganando miles de millones cada trimestre, a pesar de lo bajos que están los intereses de sus préstamos. Otro milagro que nadie comprende, aunque los que llevan a sus cajas fuertes los ahorros de toda una vida, sí conocen el motivo de su alegría... ¡Malditos roedores!. ¿Acabará esto algún día?. Pues no, me temo que no. ¡Que bendito país el nuestro, donde los pobres son los que más dinero manejan!. Tiempos atrás, cuando nadie tenía un duro y vivíamos en dictadura, al amor de la lumbre todo eran cuchicheos y maldiciones al gobernante, pero ahora... ¡Que dure! -decimos todos- ¡Que dure este paraíso de riqueza y bienestar...! Y mientras tanto, el que esté tonto que empuje la noria...
Rafael fabregat Condill
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