9 de octubre de 2020

3029- LA BELLEZA DE ALARCÓN. (Cuenca)

Es difícil hacer un listado de los pueblos interesantes de España. Porque son muchos y porque a cada cual le gusta una clase de cosas. Aquí y ahora voy a hablarles del pueblo de Alarcón (Cuenca) un pueblo bonito y con mucha Historia...
Empezaré por decir que Alarcón no es pueblo cualquiera, sino que tiene la categoría de Villa desde que fue reconquistada por Alfonso VIII a los árabes que levantaron su emblemático castillo, dependiente del Emirato de Córdoba. El asedio duró nueve meses pero finalmente su lugarteniente Fernán Martínez de Ceballos la ganó en 1184 para su rey y en recompensa éste le otorgó la facultad de ponerse el nombre de la ciudad como apellido, pasando a ser nombrado como Martínez de Alarcón y dando lugar a un nuevo linaje.

Solo hay un acceso para entrar a la villa de Alarcón. Se trata de la llamada Torre del Calabozo, a la que seguirá la Puerta de Chinchilla o de Las Moreras. Pasear por la villa es retrotraerte a tiempos medievales, por los muchos palacios, iglesias, torres y murallas que te invitan a imaginar cómo sería allí la vida casi mil años atrás. Diez años después de su conquista Alfonso VIII pondría el castillo y todas sus pertenencias en manos de los Caballeros de la Orden de Santiago. La lista de reyes, príncipes y señores que heredaron este castillo es interminable, pero así transcurre toda la Edad Media hasta 1863 cuando, el 5 de Junio de ese año, en la ciudad de Madrid, el duque de Frías vende a Rafael Lázaro Álvarez de Torrijos el castillo y "cuatro o cinco torreoncitos más" por 20.000 reales.

En 1963 Manuel Fraga Iribarne, en calidad de Ministro de Información y Turismo, expropia el castillo a la familia Álvarez de Torrijos y lo rehabilita como Parador Nacional inaugurándolo el 25 de Marzo de 1966. Desde entonces vivir en el Castillo de Alarcón ya no es privilegio de reyes y príncipes, sino de todo aquel que pueda pagarse habitación en dicho lugar. La leyenda cuenta que una parte de los muros aparecen manchados de color negro rojizo. El motivo es que uno de los señores del castillo tenía una hermosa hija a la que todos pretendían. Entre ellos el hijo de un señor próximo que tenía fama de mujeriego y bebedor, por lo que fue echado sin contemplaciones. El rencor hizo que quisiera matar al padre de la joven y preparó una cita para asesinarlo. Puesto sobre aviso de las intenciones del malvado, cuando iba a llevar a cabo su mala acción los criados se abalanzaron sobre él y diéronle muerte para después mezclar su cuerpo con la argamasa que estaban preparando para reparar un tramo de muralla.

Rodeada por el río Júcar y levantada sobre un peñasco se encuentra la villa de Alarcón (Cuenca) un pueblo medieval fortificado que ya de lejos llama la atención del visitante ávido de nuevas experiencias. Los árabes fueron quienes construyeron su fortaleza y dieron nombre a la población. Sus interesantes callejuelas llevan al viajero a visitar sus monumentos, iglesias y al propio castillo que, por muy imponente que sea no debe amilanarnos. Efectivamente es Parador Nacional pero su visita está permitida, al menos a lo que son sus murallas y Patio de Armas. Después, si se quedan con ganas de conocer y vivir más, pueden reservar una habitación y conocer en primera persona la tranquila vida palaciega e incluso degustar las exquisitas viandas que se preparan en sus cocinas. Esta tierra es famosa por su exquisitas carnes de caza, pero también por sus quesos y naturalmente por sus vinos. ¿A qué estamos esperando?.

RAFAEL FABREGAT

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