20 de junio de 2012

0716- CANSADOS Y DECEPCIONADOS.

Cansados sí, de retrasos en la jubilación mientras los jóvenes no encuentran trabajo. Cansados de los recortes y de una crisis de la que no somos culpables. Cansados de unos gobiernos que no quieren distinguir entre lo que es un problema bancario -por exceso de ambición- y lo que es la Deuda del Estado. Sabíamos que eran un atajo de sinvergüenzas, pero no les creímos capaces de llegar a estos extremos. Hay "pájaros" que no perderíamos nada si se extinguieran. Cuando los Directores Generales de determinados Bancos salían en televisión alardeando de los miles de millones que ganaban en un solo trimestre, la gente ya debería haber salido a la calle a romperles los morros, pero también los inspectores del Banco de España y los de la propia Policía Judicial deberían haberlo hecho también. Unos para comprobar si tan vergonzoso anuncio era real y otros para, de serlo, encerrarles en la cárcel por usura.

Ahora se ha visto señores que todo era una mentira, una falacia para atraer más capital y más poder. Los números estaban hechos sobre valoraciones inmobiliarias que no eran reales y ni tan siquiera suyas puesto que, mientras el tomador del préstamo cumpla con el pago de sus mensualidades, es el propietario del inmueble y no el Banco. La entidad bancaria avala con su dinero la operación y cobra sus intereses, pero nada más. En su afán de colocar capital y conseguir mayores beneficios los Bancos sobrevaloraban los inmuebles e incluso convencían a sus clientes a que tomaran préstamos superiores al valor del bien adquirido, invitándoles a amueblar la casa o incluso a cambiar de coche. Esa locura, señores, jamás se había dado con anterioridad.

Más bien al contrario la banca nunca prestó a gente insolvente y cuando lo hacía era en cantidades muy por debajo del valor a adquirir y siempre con el apoyo de otros avales suplementarios. Su ambición -por primera vez- los ha arruinado. Pues bien, si es verdad que el Banco de España y la propia normativa les obligaba a crear un Fondo de Garantía que respaldase los Depósitos de sus clientes... ¿Qué cojones nos importa a nosotros que un Banco se arruine y por qué todos los españoles tenemos que aportar nuestro dinero para salvarles?. Que nos lo expliquen porque la mayor parte de nosotros, como solo tenemos Estudios Primarios y Públicos, no nos enteramos de nada y yo, de mi sudor, no les doy ¡ni agua!. La mitad de mi vida se la han llevado ellos. ¿Está claro?. Así que voluntariamente (repito) ni a-g-u-a.

Ahí había un Banco.
Otra cosa más y ya me despido, antes de que me dé un ataque de nervios...
El profundo hoyo en el que se han metido los Bancos (repito) por culpa de su desmesurada ambición, nada tiene que ver con el déficit publico en el que están metidos los diferentes países del mundo. Tampoco los Bancos sanos tienen el por qué sufrir los recortes provocados por unos cuantos "zampabollos" que lo apostaron todo a una carta, el dichoso ladrillo, haciéndonos creer a todos que cualquier mortal tenía derecho a una vivienda digna. ¡Todavía hoy hay algunos que se creen esa milonga!. Tienes derecho si dispones de dinero para comprarla pero, si no lo tienes tendrás que vivir en un corral o en una cueva. Esa es la realidad. Todos sabemos que la abundancia trajo algún regalo de viviendas a gente "que se la merecía", pero aún no sabemos por qué.

Yo conozco a un montón de gente pobre y con problemas de salud y nadie les ha regalado nunca ni una barra de pan, así que a mí que no me vengan con tonterías. Ni gitanos, ni moros, ni cristianos. El que quiera casa que se la haga. Yo me la hice con mis propias manos y con las de mi mujer, cavando a deshoras después de ganarnos el jornal en nuestros trabajos habituales.
Antes había dicho que me despedía y, al igual que hacen los curas, lo digo pero no lo hago. Bien ahora si que me despido de verdad y solo quiero reiterar lo señalado en el encabezamiento de la entrada... En estos últimos tiempos he sufrido lo indecible por culpa de la difícil situación que está pasando el país y todos nosotros, pero hasta aquí hemos llegado. Un servidor, mientras tenga un duro disponible, se ha cansado de sufrir por un asunto que no le incumbe y especialmente porque nada puede hacer para evitarlo. 

Ni recortes ni zarandajas. Cuando los Bancos se equivocan y cae su liquidez, los gobiernos corren raudos a salvarles con el dinero que recortan a escuelas y hospitales. Incluso se atreven con la mísera paga de los jubilados. Políticos y Banqueros (primos hermanos y autores del problema) serán los que lo solucionen, pero será cuando ellos quieran. Nosotros nada podemos hacer. Yo creo que poniendo 5 euros cada español habría bastante para hacer una cárcel para meterles a todos. Yo esos cinco euros aún los tengo disponibles (no sé hasta cuando) así que por mí que la hagan y que los metan dentro, pero sin gimnasios ni televisores. A pan y agua, nada más. Claro que, si ellos lo controlan todo, ¿quién será el carcelero...?

EL ÚLTIMO CONDILL

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