16 de febrero de 2026

3333/0032- EL OZONO. ANGEL Y DEMONIO.


A groso modo diremos que el ozono es una capa protectora, sin la cual la vida en la Tierra no sería posible. Nos protege del sol, pero también podría matarnos. Se trata de un gas que actúa como protector de la radiación solar ultravioleta. Cada año, medio centenar de científicos del mundo entero, se reunen en la Estación de Sondeos Atmosféricos de El Arenosillo (Huelva) España, para estudiar la evolución de la capa de Ozono de nuestro planeta. Hay que tener en cuenta que, detectado un importante agujero en ella, el mundo está interesado en el estado de la misma, ya que su disminución podría causar importante perjuicio para todos los habitantes del planeta. Dicha capa de ozono se encuentra en la estratosfera, a entre 15 y 50 kilómetros de altitud y sin su protección, la vida sería imposible. 


No fue hasta 1853 cuando se descubrió la existencia de este gas en las capas bajas de la atmósfera, así como que dicho gas apenas existe entre nosotros. Es a partir de los 12-14 Km. de altura cuando el ozono empieza a detectarse. Fue en 1929 cuando se convocó la primera Conferencia Internacional sobre el Ozono y se estudiaron los pros y contras de este gas nocivo y, al mismo tiempo, protector. A raiz de dicha conferencia se construyó un aparato que permitía ver las variaciones de concentración en la atmósfera. Esa capa protectora se formó muchos millones de años atrás y fué ella la que permitió que la vida en la Tierra fuera posible, al impedir que las letales radiaciones lleguen hasta nosotros. Claro que dicho gas es nocivo para nuestra salud y en el mundo actual no para de crearse por culpa de la contaminación.


En 1982 un científico japones detectó unos niveles de ozono muy bajo en la Antártida. Dicho nivel fue confirmado por el satélite de la NASA Nimbus-7. Algo raro y muy peligroso estaba sucediendo. Se sabía que ciertos compuestos de la industria, muy nocivos, se lanzaban a la atmósfera pero no se pensaba que pudieran causar ningún trastorno allá arriba ya que eran muy estables. Se confirmó que, a pesar de su estabilidad, estos compuestos se descomponen por la acción de los rayos ultravioletas y es justo allí, por encima de la capa de ozono dosde éstos llegaban, destruyendo la capa de ozono y llegando la radiación a la Tierra con más facilidad. El mundo reccionó tarde y de hecho, todavía hay naciones que se niegan a parar determinados usos industriales, que sería lo deseable.


De no parar esas industrias nocivas en menos de un siglo se podría perder el 30% de dicha capa protectora. También son muchas las industrias que usan el ozono por ser muy económico y de gran importancia bactericida, por lo cual las noticias sobre su eliminación son poco alentadoras. La propia medicina usa diariamente el ozono en cirugía vascular, hepatitis y en infecciones de todo tipo, cuando otras terapias han fracasado. Justamente los países más poderosos, como Estados Unidos, China y Rusia se niegan a participar en esas reuniones de contenido crítico en el uso del ozono y en la paralización de industrias que lo provocan, con lo cual lo que los países pequeños puedan hacer al respeto, será poco relevante. Cuando llegue el problema, salir a la montaña no será la solución, ya que allí el ozono estará más presente que en la ciudad. Mejor quedarse en casa...

 Rafael Fabregat Condill

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