Calvos y famosos, sí señor. Cada día miles de productos anti-caída salen al mercado, pero todo son estafas de medio pelo. Un servidor no cambia de peluquero así como así. El último me duró 40 años, hasta su jubilación, y había una gran confianza entre nosotros. Un día al terminar el servicio me propuso ponerme una loción antia-caída y amablemente se la reusé. Al año siguiente, ya con una cierta edad, empezó a caérsele el pelo y le comenté maliciosamente si no se ponía aquella milagrosa loción. Se rió, sin comentarios. Hoy, 20 años después está completamente calvo. No sé si lo de los famosos implantes, con Estambul a la cabeza (!) les está funcionando bien a sus clientes, pero los de la foto anterior, son famosos y millonarios y ahí siguen, si hacerse implante alguno. "Haz de la alopecia tu aliada" -dicen ellos.
Es cierto que incluso algunos jóvenes, se van quedando calvos pero, lejos de ponerse implantes, lo que hacen es raparse la cabeza por completo y no pasa nada. Sin duda para una mujer esta solución no es válida pero los hombres, alguno muy joven, lo hace y no-pasa-nada. Sigue ligando como el que más. los fabricantes de productos anti caída no paran de investigar y a dos por tres, dicen haber encontrado el remedio, pero nada de nada, solo son ganas de vender. Algunos comentan que la caída del cabello suele producirse por alteración del estado anímico, pero yo diría que es al revés. El estado anímico se altera cuando ves puñados de pelo en la ducha, cuando te lavas la cabeza. La cantidad de calvos es sobrecogedora y nadie presume de ello. Para animarles, hay quien dice que los calvos son más valientes en la cama.
Las estadísticas dicen que a partir de los 40 años el pelo se les cae a un tercio de los hombres y, aunque en menor cantidad, también a las mujeres. No hay remedio para ello, al menos de momento, lo que pasa es que la angustia es grande y la gente no para de probar todos los falsos remedios que les presentan. Cuando se cansan de probar todo tipo de crepelos deciden ir al especialista, pero ya es demasiado tarde. El problema de la caída del cabello obedece a mil causas diferentes y ese es el motivo principal de que no se encuentre una solución eficaz. Nacemos con cien mil folículos pilosos pero infecciones, estrés y factores genéticos, son algunos de los causantes de que esa gran cantidad no pare de decrecer. Solo los implantes solucionan en parte el problema.
Las alopecias femeninas, tratadas a tiempo y atendiendo las indicaciones del dermatólogo, suelen curarse en más del 90% de los casos. Caso diferente es cuando hablamos de la caída masculina. El pelo no es algo para toda la vida, de hecho los folículos pilosos solo suelen vivir unos ocho años. Cada día, sin darnos cuenta, solemos perder de forma natural un centenar de pelos, pero no pasa nada ya que cada día salen otros nuevos que los sustituyen. Claro que, a partir de una cierta edad y según nuestra genética, la caída le gana espacio a la renovación y alguna zonas van quedando calvas. Esto queda visible rápidamente porque, además, los nuevos pelos son más finos y más claros de color, por lo que nuestra mata de pelo se ve menor, dos factores que hacen más visible la calvicie.
Cada folículo piloso a medida que transcurren los años se va deteriorando y finalmente deja de producir nuevos pelos. La solución, siento mucho decirlo, de momento no existe, o presenta grandes lagunas. El ciclo vital de los pelos es un galimatías de relaciones moleculares y genéticas, así que la solución drástica del problema está lejos de llegar. Algún día llegará, sin duda, puesto que son muchos los que investigan la causa y posibles soluciones. Son muchos los que esperan que el problema pueda ser atajado y todos creen que la solución no está lejos pero, de momento, no está aquí y ahora. En las autopistas bioquímicas que gestionan la actividad folicular se han encontrado multitud de agentes protéicos y solo el conocimiento y prueba de cada uno de ellos podrá dar luz al descubrimiento que tanta gente espera.
Rafael Fabregat Condill
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