6 de enero de 2014

1225- LOS EXTRATERRESTRES ESTÁN AQUÍ, ENTRE NOSOTROS...

¿Extraño?. Pues no, no tanto. Que nos digan que el Universo está repleto de planetas con las mismas condiciones de vida que el nuestro, no debería de extrañarnos. Como la lotería, es cuestión de posibilidades. Desde luego tales condiciones de habitabilidad no son normales y por lo tanto escasas pero, sin embargo, existen y todo se resume a una simple cuestión de probabilidades, de proporcionalidad. ¿Que les parece el 1 por millón?. Teniendo en cuenta los miles de millones, no de estrellas, sino de galaxias que nuestros astrofísicos tienen detectadas en el Universo, ¿cuantos podrían ser los planetas habitables que contienen?. Sin duda millones. Pero lo más grandioso, lo que los humanos no podemos ni siquiera imaginar, es que más allá de todo lo conocido sigue habiendo más. Todo cuanto conocemos tiene límites, un final. Todo excepto el Universo


Entonces, si el Universo es infinito, ¿como es posible que alguien piense que estamos solos en el mundo?. Pensar tal cosa es, cuanto menos, una prepotencia. En pura lógica debemos pensar que la materia de la que está hecho el Universo es similar en cualquier parte del mismo, por lo tanto en todas partes se han dado parecidas posibilidades para la vida esté presente y repartida por todo el orbe. Lo que si podemos pensar en buena lógica es que esos mundos están tan lejanos entre sí que (suponemos) es imposible que nadie haya podido llegar desde allí hasta nosotros, de la misma manera que tampoco nosotros podemos llegar hasta ellos. Sin embargo la raza humana avanza a pasos agigantados.¿Quien nos dice que no pueda haber otras razas, que incluso nos precedan en antigüedad y avances y que ya puedan llegar hasta nosotros?. 


Nuestras naves ya recorren todo el Sistema Solar y más allá del mismo. ¿Por qué no puede haber otras razas que nos superen y sean ya capaces de alcanzar mayores distancias?. Muchas son las construcciones que creemos imposibles para la raza humana, en los tiempos en que se llevaron a cabo. También son muchas las figuras de aquellos tiempos, esculpidas en la roca, con imágenes de probables astronautas o seres que nada tenían que ver con lo que aquí había. ¿Como podemos achacarlas a la imaginación de unas gentes tan atrasadas técnicamente?. Las mentes de quienes las grabaron en la roca jamás pudieron imaginar tal cosa. Tuvieron que verlo, personalmente o siguiendo las orientaciones de quienes lo hicieron. ¿No les parece?. Yo, ya lo he dicho en varias ocasiones, soy un escéptico. De este y de otros temás, casi siempre ligados a las religiones. Sin embargo cientos de personas cuentan haber visto luces, naves y hasta criaturas extrañas y misteriosas. 


En una región centro-africana cerca de Kiwali, en Ruanda, se descubrió un cementerio que está generando bastante polémica puesto que muchos kilómetros a la redonda no hay vestigios de poblado alguno. El recinto funerario fue instalado hace aproximadamente cinco siglos y los restos que contiene, unas cuarenta tumbas, no son ni mucho menos normales dado el tamaño de los esqueletos que superan ampliamente los dos metros de altura y con unos cráneos desproporcionalmente grandes que, para más rareza, no presentan rastros de boca, ojos o nariz. Las cuarenta tumbas guardan alrededor de 200 cuerpos. Los antropólogos sugieren que pudiera tratarse de cadáveres de alienígenas cuyos sistemas inmunológicos no pudieron resistir las condiciones, para ellos adversas, de nuestra climatología, puesto que no presentan herida o trauma alguno y sin embargo murieron de forma prematura. 


Yo, ¿qué quieren que les diga?, no creo que sean ciertas tales afirmaciones. Sin embargo no puedo dejar de pensar en las posibilidades de las que hablaba antes, de lo infinito del Universode la proporcionalidad... ¿Por qué no pueden ser reales, algunos de esos avistamientos?. Claro que si nos ponemos en ese plan, no hay razón alguna para pensar que tengan que limitarse a dar vueltas por el cielo con sus modernas naves... Efectivamente. Pueden aterrizar y mezclarse entre nosotros. Porque tengan nuestra misma apariencia o porque tengan medios para adaptar su fisonomía a la nuestra. ¡Si tan adelantados están...! El caso es que la raza humana también está suficientemente adelantada como para saber si tal cosa es una realidad o simple imaginación. Yo empiezo a creer más en lo primero que en lo segundo. 

Se dice que Rusia pide a EEUU que informen a la gente de todo lo que se sabe al respecto. Es más, amenazan con hacerlo ellos si es que las autoridades americanas no se atreven. Voces autorizadas hablan de la certeza de vida extraterrestre entre nosotros, una realidad que temen lleve consigo problemas psicológicos al socavar las actuales creencias humanas. Sin embargo quienes conocen la situación no se atreven a decir cuantos de esos seres están ya entre nosotros. Sin duda podría producirse una situación de pánico nada conveniente. Es cada día más problemático esconder la realidad y sin embargo sigue siendo inviable darla a conocer. Los rusos están nerviosos, pero los norteamericanos lo están más todavía. 


Cuando no se les escapa a unos se escapa a otros, pero cada día está más claro que una realidad sobrevuela nuestras cabezas o incluso cohabita con nosotros. En la ciudad rusa de Vladivostok se exhibe una rueda metálica dentada de aluminio y 300 millones de años de antigüedad. ¿Quién pudo fabricar un engranaje en los albores de la humanidad?. En 1851, unos mineros de Massachusetts encontraron un jarrón de zinc-plata incrustado en un bloque de carbón datado en 500 millones de años (era Cámbrica). En Oklahoma (1922) también se encontró una olla, aprisionada dentro de un pedazo de carbón, datada en 312 millones de años.  En 1974 se encuentra en Rumanía una pieza de montaje en una cantera de arenisca. 


Y,¿qué me dicen del tornillo fosilizado de Serpukhof, estimado en 300 millones de años de antigüedad?... ¿O de la especie de martillo, considerada la pata de una posible nave espacial datada en la era Jurásica, cuando ni siquiera habían humanos en nuestro planeta?. Naturalmente algunos expertos están desconcertados, como lo estamos todos los mortales, pero quienes tienen respuestas no quieren hablar. La pieza de Vladivostok tiene un 98% de aluminio y un 2% de magnesio, una pureza que la naturaleza es incapaz de crear. Por fuerza tiene que haber sido fabricada por... ¿por quién?. ¿Desde cuando están aquí...?

RAFAEL FABREGAT

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