10 de junio de 2013

1038- UN REINO EN MINIATURA.

Aunque en la actualidad forma parte de Italia, nunca fue anexionada formalmente. Se trata de la antigua isla de Hermea, hoy llamada Tavolara, lugar de exilio y muerte del papa San Ponciano, papa nº 18 de la Iglesia Católica de Roma, sucesor de Urbano I que reinó en la silla de Pedro desde el año 230 al 235. Fue el primer papa de la historia del que se tienen datos documentados. En litigio con el antipapa Hipólito, fue el primer papa en abdicar y lo hizo a favor del nuevo papa Antero. Amigo del emperador Alejandro Severo, al matarle Maximino el Tracio fue deportado por este último junto a su oponente Hipólito a las minas de sal de Cerdeña donde los dos papas conciliaron sus posturas, tras lo cual se supone escaparon a la isla de Tavolara. El 28 de Septiembre del año 235 fueron apresados de nuevo y martirizados para conseguir la abdicación de Ponciano, pero sin evitar que siguieran azotándoles hasta la muerte. Sus cuerpos fueron trasladados a Roma e inhumados en las Catacumbas de San Calixto.


Dentro de la provincia de Olbia (Cerdeña) y a unos 3 Km. de Porto San Paolo, se encuentra la isla de Tavolara. Es un macizo de piedra caliza de 5 Km. de largo por 1 Km. de ancho y con 565 m. en su parte más elevada. En el siglo IX fue llamada la isla Tolar y era base de los piratas berberiscos para atacar las costas próximas. El documento más antiguo data de 1.767 y deja claro que Tavolara nunca tuvo interés alguno para el Reino de Cerdeña. Su historia como país independiente comienza con la llegada a la isla de Giuseppe Celestino Bertoleoni en 1.807. Totalmente despoblada y viéndola lugar agradable para vivir, el hombre se construyó en ella una pequeña casa y llamó a una de sus dos mujeres y a los hijos que tenía con ésta. En 1.836 el rey Carlos Alberto de Cerdeña visitó la isla de Tavolara invitado por Bertoleoni a una batida de cabras salvajes, famosas por decirse que tenían los dientes de oro y que no eran otra cosa que el color amarillento de las algas y líquenes que comían. 


Recibido a pie de playa por uno de los hijos de Giuseppe éste le dijo lo llevaría hasta el rey de Tavolara. Sorprendido por los modales y trato de toda la familia en los días de caza que pasó en la isla, Carlos Alberto reconoció a Bertoleoni como rey de este territorio. A instancias del rey, Giuseppe visitó la Corte de Turín en 1.839 donde le fue entregado un fuero real para Tavolada. Aquel primer rey murió en 1.845, a partir de cuya fecha reinó en la isla su hijo Paolo I. No incluida la isla en la Reunificación italiana de 1.860, el rey Paolo I obtuvo el reconocimiento de Italia y en 1.868 autorizó al gobierno italiano para la construcción de un faro en el extremo nordeste que facilitara el tráfico marítimo. La isla contiene también un pequeño cementerio en el cual está instalado el Panteón Real de la familia. Atendiendo sus deseos, a la muerte de Paolo I en 1.886 la isla se convirtió en República, con un presidente y seis hombres nombrados por el pueblo que la gobernaban durante seis años. Los 55 habitantes de la isla, incluidas las mujeres, tenían derecho a voto. Su tercer y último presidente fue nombrado en 1.896, con pésima gestión y pérdida de la confianza de los votantes. 


Tras un largo periodo de desorganización, en 1.899 fue instalada de nuevo la monarquía y desde entonces la familia Bertoleoni volvió a reinar sobre la isla. El rercer rey fue Carlo I. El año 1.903 la soberanía de Tavolara fue reconfirmada por el rey italiano Víctor Manuel III que firmó un tratado de amistad con esta nación. Carlo I tuvo poco interés en su reinado pero menos aún lo tendría su hijo Paolo II que marchó al extranjero dejando la isla al cuidado de su tía Mariángela, solterona ya mayor que murió en 1.934 pasando la isla al Reino de Italia. Enterado Paolo II de la pérdida volvió y reclamó la isla que le fue concedida de nuevo. Él sería el último rey efectivo pues, a su muerte en 1.962, la OTAN puso unas instalaciones militares de radiocontrol, acotando parte de la isla. Aún así una tía suya, María Molinas Bertoleoni, de 100 años, consiguió en 1.969 ser reconocida como la titular de un trono de Europa con mayor edad. El actual monarca, Tonino de Tavolara, es el propietario del "Da Tonino" único restaurante de la isla.



Actualmente solo viven en la isla unas 40 personas pero en verano esta cifra se ve incrementada enormemente por turistas atraídos por su peculiar historia y por la excelencia de las langostas y bogavantes del criadero de Tonino. También la mayor parte de la familia Bertoleoni suele acudir cada año a pasar sus vacaciones en la isla Tavolara. Allí recuerdan sus orígenes, poco aristocráticos pero cargados de simpáticas historias.
Como la del paso por la isla del HMS VULCAN un barco de la Armada Británica que, asombrado por la peculiar historia de este pequeño reino, decidió tomar una foto del rey y de su familia para llevársela a la colección de fotografías reales de la reina Victoria. Todos cuantos llegan a la pequeña isla no solamente pueden comer como reyes, sino tener el privilegio de ser atendidos por el descendiente de Giuseppe Celestino Bertoleoni, todo un rey. 

RAFAEL FABREGAT
Un tema interesante cada día del año.

No hay comentarios:

Publicar un comentario