
De todas formas será también porque, hasta ahora, ningún día hemos regresado a casa con menos de 5 o 6 Kg. de setas, si bien es cierto que tal acontecimiento se debe a que recogemos no menos de 30 especies las cuales suman más de la mitad de lo encontrado, siendo el resto rovellones.
Este año hemos sumado, al total de especies conocidas y consumidas, dos más. La Cantharellus Cibarius(foto 1), poco común en nuestra zona, y la Tricholoma Equestre(foto 2); lo mejor y lo peor que hubiera podido ocurrirnos.


Una amiga, que nos acompañaba, recogió también algunos ejemplares pero dijo que lo consultaría en sus libros puesto que recordaba haber leído que eran tóxicos. Llegados a casa volví a consultar los míos que, ya con la ventaja de saber el nombre de la seta, me dijeron rápidamente que la seta era de excelente calidad. Por la mañana, le dije a mi mujer que me preparara esta nueva seta frita, simplemente con unos ajos y acompañada de unas tiras de jamón dulce. El bocadillo era pequeño y sobrando material también mi mujer se preparó otro pequeño bocadillo para probarlas. A media mañana sonó el teléfono...
- Montse, Montse! -se oyó al otro lado del aparato.
- Dis-me Manola, dis-me -repondió mi mujer.
- No res, que et telefonave per dir-vos que no menjeu els bolets que vam replegar ahir perque son molt perillosos -dijo la interlocutora.
- Pues ja has fet tard. Se'ls hem menjat tots este matí -dijo mi mujer tranquila.
- ¡Ay...! és què alguns llibres diuen que son bons i altres que son roïns. Jo desde luego no me'ls pense menjar -dijo ésta.
- Bo pues nosaltres no ens notem molestia de cap mena -dijo tranquila mi mujer.
- Millor, ja ens vorem. Adeu! -se despidió la amiga.
- Adeu! -dijo mi mujer.

La primeros síntomas parecen ser dolor muscular en las extremidades inferiores, debilidad, sudoración y fiebre con signos de afección renal (orina oscura); naúseas sin vómito y dificultad respiratoria.
De momento no tenemos síntoma alguno pero es pronto todavía puesto que el periodo de incubación es de 30 a 60 horas tras la ingestión. Desde luego, a pesar de su excelente sabor, no pensamos recoger nunca más esta variedad. Como bien dijo (no sé quién) todas las setas se pueden comer, pero algunas... ¡solo una vez!.
Esperamos tener la oportunidad de decidirlo por nosotros mismos.
EL ÚLTIMO CONDILL
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