5 de marzo de 2022

3098- LA COBARDÍA OCCIDENTAL.

Por favor señores de la UE y la OTAN. Está claro que ustedes, acomodados al manejo del dinero de todos, tienen pocos huevos que poner sobre la mesa, pero ¡no nos toquen los nuestros!. El carnicero de Putin ya ha ganado la guerra en Ucrania y hará de ella y de todos nosotros lo que le salga de los cojones. Sencillamente porque sabe que en occidente, por muy mediocre que sea, tenemos demasiado apego a la vida. Putín y todos los que son como él también aprecian la vida, pero no la de los mediocres. ¡O todo o nada!, y así nos va a nosotros y así le va a él, como nuevo zar de las Rusias. 
Bien sabía él que nadie movería un dedo para defender las libertades de un pueblo democrático como Ucrania... Ni aún en plena invasión la UE ha escuchado a su presidente que, como último recurso, imploraba su acceso a la entrada de Ucrania en la UE y la OTAN. Pero claro, ¿que esperaba?, ¿que todos los países occidentales se sumaran a la contienda en defensa de sus intereses?. ¡Vamos, anda!. En occidente nos sumamos todos, sí, a la fiesta y al reparto de beneficios, pero el que tenga problemas que se apañe como pueda. ¿Y ahora qué?. Pues nada, en Ucrania será eliminado el gobierno actual y situado en la poltrona otro al estilo de Crimea, es decir, afín a Rusia y a los intereses del nuevo zar Vladimir Putin. ¿Y que harán la UE y la OTAN?. Pues lo que corresponde en estos casos a todos los que tenemos una mullida cama y el plato lleno, aunque solo sea de lentejas: ¡Mirar y callar!.

Los españoles nacidos en la década de 1940 nos vanagloriábamos, hasta hace bien poco, de no haber conocido la guerra, pero no era verdad. Indirectamente, pero hemos estado en varias guerras y en la de Ucrania también. Al poco de nacer ya vimos como miles de españoles marchaban "voluntarios" hacia la II Guerra Mundial bajo la bandera de la División Azul, a favor de la Alemania Nazi y contra una Rusia, más nazi si cabe que la de Hitler. 
Delirios de grandeza...
Los primeros queriendo crear una nueva raza mundial que eliminara todo lo inferior y diferente y los segundos más de lo mismo, pero en este caso en nombre de un proletariado al que en el fondo despreciaban.
Aquellos españoles a los que nadie recuerda, participaron activamente en el sitio a Leningrado y la gran mayoría se dejó la vida luchando contra el frío, el hambre y la tenacidad de unos rusos que se lo jugaban todo a una única carta. Claro que para ellos el frío no era un problema, sino su mejor aliado. Algunos soldados españoles vieron amputadas sus piernas, congeladas por temperaturas de -50ºC. Más de un año duraron los ataques y a finales del mes de Enero del año siguiente los soviéticos consiguieron romper el frente invasor. Los lanzacohetes de Stalin provocaron la muerte de más de 1000 enemigos y 2000 heridos, amén de un montón de prisioneros. Ahí acabó la presencia española en la II Guerra Mundial. Los pocos que quedaron murieron congelados retornando a pie de aquel infierno blanco.

Ahora parece que no va con nosotros pero, siendo miembros de la OTAN, volvemos a estar en guerra. 
Nacido en 1952, Vladimir Putin, presidente e instigador de las invasiones a Ucrania, no vivió ninguna de estas batallas y siendo de carácter beligerante tenía metido en su mente el gusanillo de sus antecesores Lenin y Stalin. Su indudable inteligencia le decía claramente que la UE y la OTAN no eran enemigos a los que temer. Sus objetivos primordiales no eran otros que frenar la expansión de Europa y de la OTAN. 
¡Y vaya si lo ha conseguido...!
No se trata de aumentar la superficie de Rusia, sino su seguridad. Tierras ya tiene bastantes, pero no podía consentir en modo alguno que ninguno de los países con los que comparte frontera fuera miembro de estos organismos llamados occidentales. 
Y que nadie dude que esto no acabará aquí. 
Primero ha sido Ucrania pero, a poco que pueda, a ésta le seguirán muy especialmente los países Bálticos y todos aquellos que puedan restarle autoridad. 
Rusia pretende mantenerse rodeada de "países-tapón" que la mantengan protegida de la OTAN. El único problema es que a sus "amigos" tampoco les hace mucha gracia su política expansionista, pero se mantendrán calladitos porque les interesa. 
Veremos en que queda todo esto, pero la economía mundial empieza a resentirse y nuestros esquilmados bolsillos también. Aquí todavía no han caído bombas, pero ha subido el pan, la luz, la gasolina, el gas, el aceite de girasol, el aluminio, el transporte... Hoy es especulación de cuatro sinvergüenzas, pero el próximo año la escasez de estos productos será una realidad. Y mientras Putín asesina y destruye las casas y negocios de miles de ucranianos inocentes, aquí estamos todos, Unión Europea y OTAN incluidos, ¡como si no pasara nada...!

RAFAEL FABREGAT

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