
Yo entiendo que no es nada obsceno, sino algo natural pero, los que ya tenemos una cierta edad, hemos recibido demasiadas lecciones sobre el recato y las buenas costumbres. Demasiada represión y temor a salirnos de las normas establecidas. Lo que yo veo con cierto desagrado es que una pareja (de lo que sea) se ponga a practicar sexo de día y en un lugar público. Creo que el tema sexual debe ser algo íntimo y discreto. Que una persona o familia tome el baño desnudo en una playa no creo que sea motivo para apartarlos en playa solitaria y salvaje. Ellos también pagan sus impuestos y como mínimo tendrán derecho a que esté limpia y dotada de los servicios que tienen las demás.
Pienso que el desprestigio de quienes practican el nudismo y su aislamiento en playas abandonadas, ha venido justamente por el denigrante espectáculo de muchas parejas de gays que hacen de esa mañana de playa un lugar de encuentro sexual y por lo tanto desagradable para el naturista o la persona normal que solo busca disfrutar de la naturaleza sin trabas. Uno puede ser naturista pero con el suficiente recato para no practicar sexo a la vista de todos. Al menos no cuando en la zona puede haber niños o adolescentes que no tienen el porque presenciar tales espectáculos que deben llevarse a cabo en total privacidad.
Bañarse desnudo es algo bonito y sensual. Como decía apenas unas fechas atrás, bañarse desnudo con tu chica y acabar haciendo algo más, de noche y por lo tanto en absoluta discreción, puede ser algo sublime e inolvidable. Pero ver como dos gays se revuelcan desnudos en la arena a pleno día es más bien asqueroso y casi delictivo porque coarta la libertad y el recato que puedan tener los que hayan acudido a tomar el baño o el sol. Un servidor, amigos míos, a eso ya no le llama naturismo. Tiene otro nombre, pero no voy a decirlo...
RAFAEL FABREGAT
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