
Ante la imposibilidad de dar solución al defecto cerebral, en los casos más radicales, no cabe otra opción que corregir a la naturaleza como buenamente se pueda, tarea difícil, arriesgada y de dudosos resultados. Se llama disforia de género y naturalmente se opera, claro que se opera, pero con un resultado que no suele ser el que se esperaba. Convertir a un hombre en mujer o a una mujer en hombre no es tan fácil como algunos cirujanos pretenden hacernos creer. Cortar aquí y pegar allá no puede en modo alguno reemplazar a la naturaleza. Más que un cambio de sexo, en general son apaños que dan más problemas que satisfacciones.
Implantar órganos femeninos en un cuerpo masculino es imposible y también lo contrario lo es. En la mayoría de los casos el resultado es una verdadera chapuza. Vulvas construidas con pellejos de pene y escroto o penes que se endurecen con una bomba de aire...(!) ¿Es realmente eso lo que se buscaba?. La ciencia sabe mucho, pero todavía es incapaz de fabricar e implantar con una mínima perfección órganos sexuales allí donde la naturaleza no quiso que estuvieran. Siento mucho desilusionar a los lectores, pero cortar "lo que sobra" no es ninguna solución, como tampoco lo es el pegar lo que uno no tiene al nacer. Ser hombre o mujer es mucho más complicado que tener o no un pene entre las piernas, y eso de hincharlo con una bomba de aire... es lo mismo que mear y no echar gota. Casi de risa. Para que un gay de tendencia femenina sea feliz con otro gay de tendencia masculina, no hace falta cortar ni pegar nada.

No hay razón alguna pues, para arriesgar la salud y la vida. En la acera de enfrente y que nadie tome a mal esta frase, que bien puede ser textual, siempre podrás encontrar el amor. Como tú hay muchos más de los que puedas imaginar y encontrar a alguien que te haga feliz es relativamente fácil, tengas lo que tengas entre las piernas. Sin embargo del cerebro no se manda y cuando hay un desajuste cerebral importante, a más de cuatro se les hace muy cuesta arriba vivir con el sexo que la naturaleza le ha dado. De todas formas, antes de ir al cirujano, yo iría al psicólogo. Difícil papeleta, está claro, pero hay problemas de salud física o psíquica mucho peores que la gente soporta con serenidad y valentía. Muchas veces no queda otra.
RAFAEL FABREGAT
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