6 de marzo de 2015

1683- BENEDETTA CARLINI Y EL SEXO.

Que una monja se relajase con alguno de los sacerdotes locales, no era ninguna novedad en los conventos renacentistas del siglo XVI o XVII y seguramente tampoco en anteriores o posteriores a éstos, pero esta es otra historia bien diferente como veremos a continuación. 
La Historia está repleta de casos en los que se da buena cuenta de los monasterios en los que la relajación de las normas morales y el libertinaje sexual de quienes habitaban entre sus muros era práctica habitual. Almacenes de mujeres de clase media-alta, cuyos padres no estaban dispuestos o eran incapaces de reunir la dote suficiente para encontrarles a sus hijas el marido que se les acomodase. Y así sucedió con nuestra protagonista Benedetta Carlini, abadesa (1619-1623) del Convento de la Madre de Dios, en la Toscana italiana y más concretamente en la ciudad de Pescia (Pistoia). Por lo visto la niña era de una familia acomodada de un pueblo cercano a Pescia. Benedetta había nacido en 1590 y llevada al mencionado convento a los nueve años de edad cumpliendo voto que hicieron sus padres en el momento de nacer. 


Ya en el momento de su entrada al convento sabía leer y escribir, siendo tan inteligente y locuaz que antes de los treinta años de edad ya era abadesa. Incluso llegó a convencer a propios y extraños de que Cristo y sus ángeles hablaban con ella. Tan místicas afirmaciones llamaron la atención de las autoridades eclesiásticas que pronto abrieron una investigación y los detalles sexuales de su vida salieron a la luz en aquellos interrogatorios.
Entre los miles de casos de homosexualidad, estudiados en aquellos tiempos de la Europa medieval e inquisidora, prácticamente ninguno hace referencia a relaciones entre mujeres. Los archivos de la época, repletos de casos contra clérigos y laicos por sodomía y relaciones sexuales con monjas, no registran ni un solo caso de relaciones sexuales entre mujeres. Solo una reseña del siglo XVI habla de dos monjas quemadas por usar "instrumentos materiales", sin duda referidos a algún tipo de consolador casero. Hay algún otro caso del mismo siglo, pero en el que las acusadas fueron absueltas por falta de pruebas suficientes. En todos los casos eran documentos de tribunales inquisitoriales que no constituyen prueba fiable puesto que las autoridades eran siempre varones que a menudo podían oscurecer la verdad. 


También las acusadas responderían sin duda de forma exculpatoria a fin de que se redujera al mínimo la condena por su mala conducta y así suponemos que sucedió en el caso de sor Benedetta Carlini. 
Está claro que hubo relación sexual entre Benedetta y su amante, como existieron otras muchas y especialmente dentro de los conventos. Hay que tener en cuenta que en algunos momentos llegaron a vivir entre paredes conventuales más del 10% de la población femenina adulta, por lo que sin duda hubo en aquellos oscuros rincones muchas y buenas oportunidades de florecer casos como el que nos ocupa. Incluso resulta impensable que la castidad pudiera mantenerse entre sus muros. El mundo de la Edad Media era perfecto conocedor de la realidad homosexual y no era mojigato, aunque muchos todavía no tenían muy claro que las mujeres pudieran darse placer entre ellas, sin la ayuda de un hombre. 

De hecho el documento salido del caso de Benedetta Carlini dio mucha luz en cuanto al tipo de prácticas que podían darse las mujeres entre sí y sirvió como herramienta fundamental de trabajos posteriores sobre materia de lesbianismo. Las relaciones de Benedetta con la hermana Bartolomea pueden calificarse de auténtico lesbianismo puesto que para ella no era una necesidad, desde el momento en que se sabe que varios hombres la pretendieron. Sin embargo tampoco fue una relación claramente enunciada. Cuando hizo el amor con Bartolomea Crivelli, ella imaginaba ser un ángel varón, puesto que las relaciones hombre-mujer eran las únicas conocidas por ella y por lo tanto era incapaz de concebir la relación sexual entre mujeres. Inconscientemente, al ser monja, necesitó disfrazarse mentalmente de ángel para excluir la posibilidad de pecar. 


Con el papel de varón y ángel, Benedetta quedaba absuelta de pecado contranatura. Lo relatado por Benedetta al alto tribunal era suficiente castigo para merecer la hoguera, pero los teólogos de la época solo pudieron determinar su conducta como "polución provocada por el frotamiento de las partes pudentas o masturbación mútua" que por si misma era de menor gravedad que la sodomía, lo cual no impedía que la relación entre ambas monjas no fuera emocional y sexualmente satisfactoria. La tarea inmediata de los investigadores fue (vaya morbo) comprobar los hechos in situ lo relatado y escribir detalladamente lo que oyeron o creyeron oír. Tan turbado estaba el escribano que tomaba nota durante los interrogatorios que su letra, hasta entonces perfecta, se tornó descompuesta, ilegible y llena de tachaduras. El amanuense no era el único en no entender lo que allí se relataba...


"Durante dos años, dos o tres veces por semana, tras desnudarme y acostarme, obligaba a mi compañera a que se desnudara y se metiera en la cama también, besándola como un hombre y agitándome sobre ella hasta que ambas nos corrompíamos, lo que a veces duraba una hora y otras, dos horas o más. Estas cosas las hacíamos especialmente por la mañana, al amanecer. Pretextando que necesitaba algo, la llamaba y tomándola por la fuerza pecaba con ella como he dicho antes. Para obtener mayor placer ponía mi cara entre sus pechos y los besaba, queriendo estar siempre así, sobre ella. En varias ocasiones en que Bartolomea no quiso acostarse conmigo para evitar el pecado, fui a buscarla a su cama y subiéndome encima de ella pequé igualmente a la fuerza. En otros momentos, pretendiendo estar enferma y necesitar algo, le asía con fuerza su mano y metiendo su dedo en mis genitales me excitaba tanto que me corrompía. Y besándola y poniendo mi mano en los suyos hacía que se corrompiera ella. Cuando hacía esto parecía estar en trance. Como si fuera mi ángel, adolescente de pocos años, el que hiciera aquellas cosas. El ángel llamaba a Bartolomea su amada y le hacía prometer que jamás confesaría lo que hacían juntas, asegurándole que no había pecado alguno en ello... 
Entrégame tu corazón y déjame actuar como deseo -le decía. De aquella manera el ángel lograba su propósito y ambas nos corrompíamos sin que ni una ni otra llevásemos a cabo los ejercicios espirituales que las mojas suelen hacer antes de la confesión general. Tras los actos deshonestos, hacía la señal de la cruz sobre su cuerpo y sobre el mío propio y todo quedaba perdonado. 


Todo esto y mucho más lo confesó también Bartolomea al tribunal, aunque con mucha vergüenza... 
Según relato de Bartolomea, la abadesa la obligaba a hacer el amor con ella y ambas experimentaban las epifanías místicas que Benedetta describía. O sea, que a ella también le gustaba... Otras monjas de su convento confesaron que Benedetta pasaba muchas horas del día hablando y riendo con uno de los curas del convento, lo cual hacía que la abadesa faltara muchas veces a los servicios vespertinos. Otra añade que dos o tres veces por semana se cogían en la ventana de la comunión y se tocaban besándose las manos. Lo mismo en la puerta del convento, estando ella de pie y él de rodillas. Benedetta -aseguraron las monjas- era la más limpia de todas, hasta el punto de que monjas y seglares estaban atónitos, pues San Francisco y Santa Catalina de Siena, así como otros muchos santos, fueron despreciativos con la limpieza. Y eso era así porque, mientras estaba en éxtasis, el ángel le dijo que esos otros santos no tenían el guardián que ella tenía...(!)


La confesión de sor Bartolomea fue suficiente para que la madre Benedetta fuera despojada del cargo de abadesa y mantenida bajo arresto en su celda durante los 35 años siguientes, solo pudiendo salir para ser azotada o para oír misa. Murió en 1661, a los 71 años de edad. Su amante lo había hecho un año antes, en 1660.

RAFAEL FABREGAT

1682- EL MILAGRO DE LA VIDA.

Ya sé, ya sé que me repito más que el ajo, pero mi cabeza no puede dejar de pensar en el misterio de la Creación y de la Vida. Más aún cuando mi inclinación natural es la de creer que todo esto no es más que fruto de la casualidad y de la física o de la química, que tampoco tengo yo mucha idea. 


Yo no quisiera creerlo de este modo. ¡Debe ser tan bonito creer en un Dios Creador y Protector y en una segunda vida Celestial y Eterna!. Pero, claro, todos no somos tan crédulos y hay que afrontar la realidad.  La nuestra, la de cada uno de nosotros, que es al fin y al cabo la que cuenta. ¡Que más quisiera yo!. ¡Es tan insulso y vacío esto de creer solamente en realidades físicas!. Pero es lo que hay, nadie puede cambiar esta realidad, esta forma de pensar. Yo estoy cansado de decir que si todo esto es una especie de "lotería", digamos combinación de casualidades, la vida también puede estar presente en otros lugares del Universo. ¡Son tantos los millones de estrellas que existen, que alguna habrá con un sistema planetario parecido al nuestro y albergador por tanto de vida similar!.


Pensar lo contrario sería, por decirlo así, una especie de prepotencia o un creer a pies juntillas en la Creación Divina como fórmula exclusiva que se nos concede, no sabemos por qué. Como he dicho en otras ocasiones no me considero ateo, porque efectivamente creo que detrás de esta inmensidad espacial tiene que haber una explicación, a la que podemos llamar Dios como podríamos llamarlo de otro modo. Nada sucede porque sí. Yo suelo imaginarme que este mundo, nuestro planeta, es una especie de probeta de laboratorio donde "alguien" nos metió en su día con la clara intención de ver hasta donde seríamos capaces de llegar. Nada por tanto de Cielo e Infierno, sino más bien de civilizaciones mucho más adelantadas, que siembran vida como el que siembra patatas.


A ver si brotan, a ver si son capaces de luchar contra las plagas y adversidades de toda índole... 
Por supuesto que de lo que predican las diferentes religiones de nuestro planeta, nada de nada. Para mí y para muchos no son más que cuatro listos (cientos de miles más bien) que viven sin dar palo al agua, del sudor de los demás. ¡Así, sin meter más cizaña en el asunto!. 
Gente inteligente que sabe perfectamente de lo temporal de nuestra existencia y que sabe aprovecharla, dominando la situación y haciendo que los desgraciados que tienen a su alrededor les llenen el plato y encima les miren con respeto y consideración. 
No están tan lejanos los tiempos en los que ese respeto era más miedo que otra cosa...


Porque las religiones, como las letras, con sangre entran. Lo que no cabe en mi cabeza es que con los miles de años (quizás millones) que hace que nos "sembraron", todavía haya fanáticos que den su vida y la arrebaten a los demás, en el nombre de Dios. Hay que ver lo antiguo que es esto, ¡y todavía sigue!. ¿Será real ese fanatismo, o será más bien el deseo inacabable de mantener el dominio sobre los demás?. Porque la religiones todas nacieron y se impusieron con esos objetivos y no creo yo que esto haya cambiado ni cambie nunca... La prueba es que el saber es mucho mayor cada día que pasa y los "fanáticos" siguen existiendo. Sencillamente no aprenden, porque no quieren aprender.


Está claro que la vida, no habiendo sido "sembrada", es un auténtico milagro. Según explican los científicos, un cúmulo de casualidades de tales dimensiones, que podría darse el caso que no se hubiera repetido por muchos que sean los millones de posibilidades. Según dicen los expertos, el hecho de que te salga el premio gordo de la Lotería es proporcional al número de papeletas que juegues y a la cantidad de números que haya en el bombo. Si esto es así, que sin duda lo es, está claro que en la inmensidad del Universo son muchas las papeletas que juegan en esta misma lotería de la vida y a algunos otros les habrá "tocado".


Si es así, la vida no es por tanto un milagro, sino una posibilidad entre millones que por fuerza a alguien le tiene que tocar. De todo esto debemos deducir que, si la vida es una cuestión de probabilidades cósmicas, habrá otros muchos planetas similares al nuestro que albergarán vida parecida a la nuestra. Otra cosa, claro está, es que fuéramos creación de Dios, en cuyo caso estaríamos solos. Sin embargo esta hipótesis no la creo posible ya que, de ser así, ¿para qué habría de crear Dios un Universo de tales dimensiones, si solo necesitaba un planeta?. ¡Que no, que no...!. El problema es la pregunta, que son varias, y que siempre quedan en el aire: ¿qué hay ahí afuera, por qué y para qué...?

RAFAEL FABREGAT 

5 de marzo de 2015

1681- AEROPUERTO INTERNACIONAL DE CASTELLÓN.

No tenemos remedio. España es país de "fantasmas", tan abundantes que casi igualan al número de habitantes. Todo el mundo presumiendo de sus miserias y los españoles dedicados a despellejarnos unos a otros. El aeropuerto de Castellón no podía ser menos y diez años antes de mover el primer grano de tierra ya fue maldecido por propios y extraños. Sí amigos. Todo está bien en la casa del poderoso. Ni los políticos de izquierdas ni los de derechas abren la boca, pero ¡ay, cuando eso mismo ocurre en la casa del pobre...! Todo son chascarrillos, cuando no amenazas directas que ponen en peligro tu yugular. Y lo más curioso es que los lobos con los colmillos más afilados son los que dicen defender a los pobres, a las clases más débiles. Son las paradojas de la vida...


Todo esto viene a cuento naturalmente del aeropuerto de Castellón el famoso "aeropuerto sin aviones", primera denominación que otorgaron los enemigos de esta obra en tierras castellonenses y que sin duda, más tarde o más temprano beneficiará a todos sus habitantes. Cedido a una compañía extranjera, que sí apuesta por la viabilidad del mismo, parece ser que en breve plazo el aeropuerto estará abierto a un tráfico más o menos regular, según demanda de los usuarios. De momento da servicio al Aeroclub de Castellón, a los aviones de Icona y a todos los vuelos privados que lo solicitan. También el club de fútbol Vilarreal realiza desde allí sus desplazamientos más largos.


Dado que aunque mínima, hay una cierta actividad, los enemigos de todo lo castellonense ya no lo denominan "aeropuerto sin aviones"El nombre actual es "aeropuerto fantasma". Será sin duda por los muchos "fantasmas" que le han puesto la zancadilla desde el primer momento en que vio la luz el proyecto de su construcción. ¡Éramos pocos y parió la abuela...! Desde luego a los españoles no nos hacen falta enemigos, puesto que con los "amigos" que tenemos alrededor ya vamos bien servidos. Asquerosos políticos de mierda que se ganan la vida jodiendo a los demás... Menos mal que ninguno de ellos (ni de los otros) vamos a vivir eternamente. ¡No hay mal que cien años dure...!


Impedimentos en la construcción de carreteras, en la caza del parany y hasta en que cojas una ramita de romero en monte de tu propiedad. De la misma manera no se puede limpiar el cauce de un río, aunque hombres y propiedades se inunden y perezcan. Tampoco coger un cubo de agua de ese río, aunque tengas una mata de tomates que se te muera de sed. Sin embargo sí que se pueden expropiar cientos de fincas para construir un polígono industrial cuyas naves nadie demanda, o unos chalets en urbanizaciones sin comprador y cazar a escopetazos todo lo que se ponga por delante. Todo depende de tu peso social y el de tus amistades. ¡Vaya mierda de democracia, solo a favor de los holgazanes!. Así nos va...

Pero también tenemos noticias buenas. Desde el día de ayer el aeropuerto de Castellón es internacional. Más o menos hacia las doce del mediodía (hora local, je, je) un avión de la compañía AirEuropa, procedente del país de Catalonia tuvo a bien posarse en las míseras instalaciones aeroportuarias de nuestra provincia castellonense. Traía a los jugadores del club de fútbol Barcelona para jugar la semifinal de la Copa del Rey. Se enfrentaban al equipo del Vilarreal C.F. y a pesar de que no quieren saber nada de España ni del Rey, pusieron suficiente interés en ganar el partido, hasta el punto de repetir el resultado de ida que como todos sabrán fue 3-1. Claro que llegaron, eso sí, con muchas precauciones.


Su autobús estacionó a escasos cuatro metros del avión a fin de que los malos vientos valencianos o el aliento de los aficionados que fueron a recibirles no les diera en la cara. Una gran movilización de fuerzas de Seguridad del Estado (pagada por todos los españoles, claro) estaba también en el aeropuerto de Castellón, por si algún aficionado burlaba el "cordón policial" y le daba un beso en la boca a Piqué, seguramente el más "adorado" de los jugadores del Barça en tierras valencianas y en toda España. Nosotros, los valencianos en general y los castellonenses en particular, no podemos hacer otra cosa más que agradecer a esa gran nación el honor y favor recibidos de su parte al inaugurar internacionalmente nuestro mísero aeropuerto. Gracias, gracias, gracias.

RAFAEL FABREGAT

1680- LOS CASTILLOS DE MANZANARES EL REAL.

Lo que actualmente es la Comunidad de Madrid era antiguamente zona fronteriza musulmana, Marca Media de Al-Ándalus, que los moriscos fortificaron considerablemente como forma de asegurar la defensa de Toledo y frenar el avance de la Reconquista por parte de los reinos cristianos. Esta red defensiva, integrada por diferentes castillos y atalayas, empezó a construirse entre los siglos IX y X y es esa sin lugar a dudas la fecha de construcción del antiguo Castillo de Manzanares el Real, del que apenas quedan dos muros integrados en un recinto ajardinado que los vecinos llaman con cariño la Plaza de Armas. Era de estilo mudéjar, cuadrangular, con torres cilíndricas en tres de sus esquinas y cuadrada la Torre del Homenaje, de mayores dimensiones. Todo el conjunto construido en mampostería de granito y encintado de ladrillo.


Con el fin de adecentar algunas partes dañadas de la fortaleza, en la primera mitad del siglo XIV, el rey Alfonso XI encarga diferentes trabajos de carpintería en el edificio para posteriormente cederlo a su amante Leonor de Guzmán, una joven viuda de gran belleza a la que conoció tras cinco años de casado y sin tener hijos con su esposa María de Portugal. Alfonso XI conoció a Leonor y quedó prendado de ella, teniendo diez hijos y manteniendo la relación extramatrimonial hasta su muerte. Ya posteriormente con su amante en el propio palacio, la esposa del monarca quedó en un segundo plano, aunque todavía le daría dos hijos: Fernando, que murió con apenas un año de edad y Pedro, que reinaría como Pedro I de Castilla y León, a la muerte de su padre. 

A pesar de la idolatría de Alfonso XI a su concubina Leonor de Guzmán, la reina María de Portugal que sí amaba a su esposo intentó recuperar por todos los medios la atención del rey. En uno de esos esfuerzos sobrehumanos por conseguir su favor, visitó a una hechicera judía que vivía en la calle de la Pimienta al objeto de que le preparase algún brebaje o filtro de amor con el que seducirle. 
Por una confusión, la botellita con el bebedizo fue a parar a la enfermería del Convento de San Francisco y el padre enfermero se lo dio a beber a un joven novicio llamado Fernando, enfermo de calenturas. Animado por aquel inesperado vigor el joven fraile vio flaquear su devoción y se enroló para luchar contra los moros. 
Tantos fueron sus méritos en la guerra que a su regreso el rey lo invitó a una fiesta en el alcázar, donde conoció a Leonor de la que no sabía que era amante del rey y de la que también quedó prendado hasta el punto de pedirla al rey como esposa. 

El rey aceptó a fin de que Leonor recobrase el respeto ante la Corte y no llegasen las murmuraciones hasta el trono de su suegro en Portugal. El mismo día de la boda, Doña Leonor le dijo a su esposo Fernando que no podían consumar el matrimonio puesto que ella era y seguiría siendo la favorita del rey. Ante esas palabras y no pudiendo tomar venganza directa, desenvainó su espada y rompiéndola la arrojó a los pies del monarca diciéndole: "Quedaos con la espada y con vuestra favorita, que yo vuelvo a mi convento". Dicho esto ingresó nuevamente en la Orden para no salir jamás. 
El rey Alfonso XI murió en el sitio de Sevilla a causa de la peste negra y año de 1350. Aunque apenas tenía 16 años, le sucedió su hijo Pedro I, segundo hijo de María de Portugal. Viajando a Sevilla con el cortejo fúnebre, Leonor fue apresada y encerrada en los calabozos del Palacio Real. Posteriormente, bajo la tutela de María de Portugal, fue encerrada en el Castillo de Abderrahmán III, en Talavera, donde fue ejecutada en 1351 por orden de la reina.

Todo esto para contar que nada tiene que ver el viejo Castillo de Manzanares el Real, un montón de viejas piedras, con el Castillo de los Mendoza situado en la misma localidad a apenas quinientos metros y que es el admirado por todos por ser muy posterior y perfectamente conservado. Construido a finales del siglo XV por los Duques del Infantado, los Mendoza que lo construyeron como residencia palaciega más que como fortaleza defensiva, a la muerte de Iñigo López de Mendoza en 1566, fue deshabitado por falta de comodidades, por problemas económicos y por diferentes pleitos entre los herederos. Es por todo esto que el bonito castillo medieval de Manzanares el Real, no es tan medieval ni tan real como muchos piensan. 


Este castillo que se erige orgulloso al pie de la sierra de Guadarrama, en la localidad de Manzanares el Real (Madrid), vio iniciada su construcción el año 1475. Sin embargo no nació para defender a nadie, sino como suntuosa residencia de Diego Hurtado de Mendoza y Figueroa, primer duque del Infantado, que no pudo verlo terminado. Finalizó las obras su hijo primogénito Iñigo López de Mendoza, quedando deshabitado a su muerte. No es éste pues el antiguo Castillo de Manzanares el Real, pero sí cuna de la Autonomía de Madrid, por ser lugar en el que se celebró la Asamblea de Parlamentarios que redactó los estatutos autonómicos, lo cual puede ser para el presente y el futuro incluso más relevante.

RAFAEL FABREGAT

2 de marzo de 2015

1679- ONANISMO Y CEGUERA.

ADVERTENCIA.- Este post puede herir ciertas sensibilidades. Mejor pase al siguiente...
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Durante el franquismo y en otras épocas donde la religiosidad mal entendida quería disimular los verdaderos males de la sociedad, se decía (entre otras muchas tonterías) que la masturbación provoca ceguera pero, desde el punto de vista médico, no hay la menor posibilidad de efecto negativo. No me cabe en la cabeza qué mal podía causar a la sociedad y a sí mismo quien se dedicara a tales prácticas que, por lo común, era el 99% de todos los chavales, puesto que es probable que hubiera de forma permanente un 1% que tuviera la mano o el brazo roto por alguna caída, o bien tuviera atrofiadas las manos por causa de la polio o alguna enfermedad degenerativa que, lamentablemente, de todo ha de haber en la viña del Señor.


Afortunadamente lo de la ceguera, nada de nada y bien que debía saberlo el inventor de tal malediciencia que sin ninguna duda sería el que más pajas se hacía. ¡A no ser que le sobrasen las monjas, que también...! Demasiado sabemos de las cosas que pasaban por los conventos de la época y de otros muchos anteriores en el tiempo, que fueron cerrados por haber sido convertidos en auténticos prostíbulos y abiertos después, haciendo caso omiso a todas las atrocidades allí cometidas, como si no hubiera una historia detrás para recordarlo por los siglos de los siglos. Ay, Señor, Señor. Cuanta soberbia y cuanta maldad se ha llevado a cabo en Tu nombre, o amparándose en el mismo. ¡Y es que no hay nada como las "pelotas de fraile...! Las de pastelería, quiero decir...


En fin, para quienes no estén muy documentados sobre este aspecto de la sexualidad masculina y femenina, puesto que también las mujeres lo practican hasta la extenuación, hemos de señalar que lo de masturbarse es palabra vulgar y de mal gusto. La gente más refinada lo llama onanismo por ser "Onán el Bárbaro", rey de Pajonia, no el inventor pero sí el que dio nombre a este acto de autocomplacencia sexual. Resulta que el tal Onan se hacía 300 pajas al día y a través de su magistrado hizo de este acto una especie de culto al relax, que se aconsejaba no menos de 20 veces al día (!) a fin, sin duda, de que el pueblo estuviera bien relajado y sin ánimos para revolucionarse. 


El problema es que en este mundo, más dominado por el Demonio que por Dios, no hay nada que no lleve su lado negativo... Con tanta paja, el esperma de los ciudadanos bajó de cantidad y calidad hasta el punto de que las mujeres no quedaban embarazadas y el pueblo de Pajonia desapareció de la faz de la Tierra. Ya en el siglo XVIII de nuestra Era el arqueólogo inglés Lord Mastur Bate (lo del nombrecito será broma, ¿no?) halló las ruinas del Templo de los pajeros u onanistas y en ellas un papiro con las leyes reales. Nuestro Lord quedó tan impresionado con el hallazgo que a partir de aquel momento siguió las enseñanzas del rey de Onan hasta el punto de hacerse también famoso por sus "proezas" manuales.

En las últimas décadas la autocomplacencia sexual femenina ha experimentado tanta aceptación que, aunque no llega a los niveles masculinos, las encuestas indican que ya se practica de forma habitual en el 89% de la población femenina. Pasados los tiempos en que este acto era visto como vicio y perversión, en la actualidad la masturbación se considera una forma sana de relajación normalmente aceptada por la sociedad en general. De todas formas, debido sin duda a la mayor libertad y a la precocidad en las relaciones sexuales entre adolescentes, la masturbación ha bajado notablemente y los datos indican un 94% para los hombres y un 63% para las mujeres, aunque esta última cifra será sin duda mayor puesto que ellas todavía son reticentes a reconocer estas prácticas. 


La masturbación siempre ha sido vista como algo feo y vicioso. Está claro que cuando el sexo se practica en pareja es doblemente satisfactorio y completo. Pero si no hay pareja... Lo de la masturbación es una buena solución, una válvula de escape, cuando no hay pareja con la que practicar sexo. Nada más. Algo que viene de muy antiguo... Tribus y culturas antiquísimas ya practicaban la masturbación. Hace más de dos mil años atrás, las mujeres hindúes ya tenían penes artificiales y los hombres muñecas con aberturas vaginales hechas con diferentes frutas. Los chinos no aceptaban la masturbación masculina por la pérdida de "sustancia esencial", pero sí la de las mujeres con la introducción de bolas en la vagina que parece ser les produce un gran placer al caminar. 

Y más placer aún cuando se mueven estando sentadas...
¿Será por eso que hay mujeres que siempre las ves alegres y divertidas?. No, sin duda no será por eso... 
Lo que sucede es que los que tenemos la desgracia de ir por la vida con el semblante serio tenemos envidia. Eso, eso es lo que pasa sin duda. 
Pero, claro, si no eres mujer... ¿donde te pones las bolas chinas?. Total, que habremos de sustituir las bolas chinas, por chinas en bolas... Eso, eso tendremos que hacer.
Naturalmente a quien le haga falta, claro, porque los que tenemos mujer y guapa, no necesitamos todas esas cosas. Ni las muñecas con fruta, ni las bolas, ni las chinas. 
Bastante fogosas son ya las españolas, como para que los hispanos necesitemos todos esos artilugios...

RAFAEL FABREGAT

NOTA.- La chica de la foto solo está por guapa
y por la simpatía que irradia. Las "bolas" sin duda no debe echarlas de menos.

1 de marzo de 2015

1678- Y CASANOVA LLEGÓ A ESPAÑA...

Se dice que Giacomo Casanova, el más faldero de los italianos de su tiempo, galanteó y se "pasó por la piedra" a 132 mujeres. Esto que en pleno siglo XXI puede parecer una minucia, por la gran oferta existente, no lo es tanto si tenemos en cuenta que no hablamos de mujeres de pago, sino de mujeres de primeros del siglo XVIII, ilusionadas con sus promesas de amor eterno y seducidas hasta conseguir de ellas cuantos favores fueran capaces de darle. Seguramente serían más, pero éstas son las documentadas en su obra autobiográfica "Histoire de ma vie"Lo cierto es que ya se había contado su vida y "obra" en el post 0853 de este Blog, pero hoy se complementa con la aventura de su presencia en España. 


Sin querer quitarle ningún mérito al personaje, sí hemos de recordar que Venecia ya era en aquellos tiempos una de las ciudades más casquivanas del planeta. Más aún para Casanova cuando, por lo visto, su punto de mira siempre estaba puesto en mujeres casadas, ricas y aburridas, cantantes, viudas y nobles lujuriosas. También se habla de alguna monja curiosa con los placeres de la carne pero, por lo general eran mujeres cansadas de todo, que buscaban la aventura fácil a la que Casanova siempre estaba dispuesto. Carnaza de ocasión, viciosa y pasada por muchas manos. Nada de jovencitas inocentes y virginales como alguien pudiera pensar con envidia. 


Hijo de una pareja de comediantes, al menos por parte de madre, viajó por media Europa y siempre vigilante ante las carcamales necesitadas de placer, allá por donde fue dejó bien alto el estandarte del poderío amatorio de los venecianos. Perdió su virginidad con 11 años, aunque su primer trío lo tuvo a los 15 con las hermanas Nanetta y Marta Savorgnan. A los 21 años su madre lo llevó a Roma a fin de corregir sus afanes amatorios y lo colocó como fraile al servicio del Cardenal Acquaviva, pero aquello duró poco. No voy a contar aquí sus aventuras ya relatadas, como he dicho, en mi post 0853 pero sí cabe decir que en sus muchos viajes también visitó nuestro país y no parece que saliera muy bien parado. 


Expulsado de París, el galanteador veneciano llegó a Madrid en 1767 y al respecto escribió en sus memorias: "el español convierte en cuestión de honra el más mínimo desliz de la mujer que le pertenece. Así pues, las intrigas de amor son allí en extremo misteriosas y llenas de peligros". Ni tanto ni tan calvo. Las crónicas de la época cuentan que el Madrid del siglo XVIII ya fue Edad Dorada en el tema del sexo, pues nobles viudas o solteras mayores, amparadas en las sombras de la noche, salían de sus casas para tener sexo con desconocidos de clase baja. Tampoco faltaron numerosos episodios de muertes violentas de cortesanas y de peleas callejeras a cargo de cornudos y aventureros que se saldaban a veces con hasta veinte muertos en una sola noche. 


El propio Casanova escribió sobre Madrid que, "a pesar de mantenerse todavía el poder de la Santa Inquisición, las infidelidades son muchas y también sus consecuencias, difundiendo por la capital todo tipo de enfermedades venéreas hasta el punto de que muchas de las monjas también las padecen, aunque en este caso sin causarle el menor daño a su divino esposo". Más allá de lo dicho anteriormente, la impresión que Casanova se llevó de España fue demoledora. Su descripción es el de un país atrasado, con carreteras impracticables y posadas medievales. A su llegada a Madrid Casanova sufrió el registro de guardias inquisidores que buscaban libros prohibidos y tabaco de contrabando. 


Las habitaciones de las fondas tenían cerrojo en el exterior para facilitar los registros de la Inquisición. En su breve estancia en Madrid nunca logró entrar en las esferas cortesanas. Finalmente, acusado de tener armas en su habitación, fue encerrado en el Palacio del Buen Retiro, entonces utilizado como cárcel, escribiendo posteriormente de lo insalubre de las cárceles españolas con estas palabras: "Las pulgas, los piojos y las chinches, son tan comunes en España que no molestan a nadie. Los miran como si fueran el prójimo". La lujuria letal de la noche madrileña y su escaso éxito político, convencieron a Casanova de abandonar en 1767 la Corte Española.


Pasó por Zaragoza y después bajó a Valencia. Según sus palabras, "una ciudad desagradable e incómoda, con calles sin pavimentar y sin cafés ni sitios donde sentarte a tomar algo, salvo tabernas indecentes de vino detestable". Ahí conoció a una bailarina amante del conde de Ricla, capitán general de Barcelona, que había de causar su perdición. A la vuelta de la bailarina a Barcelona, que era su lugar de procedencia, marchó tras ella y por orden del conde fue encerrado durante mes y medio en la Ciudadela. Pasado ese tiempo se le dieron tres días de plazo para abandonar Barcelona y ocho de Cataluña. No son pues de extrañar sus opiniones negativas sobre una España que abandonó entre maldiciones, prometiendo no regresar jamás. 

RAFAEL FABREGAT