8 de diciembre de 2010

0214- ESTACION DE LA RIBERA DE CABANES..

Supongo que la crisis del 2.008, que azotó el mundo y con ímpetu especial la economía española, habriría los ojos no solo de los mayores que miraban asustados el incierto futuro; también los jóvenes veinteañeros, que conocieron momentos de gloria en la casa paterna, se dieron cuenta que el mundo es cambiante y que nada está garantizado. Pocas cosas son de la misma forma que lo eran apenas unos años atrás y mucho menos de tal y como lo eran a mediados del siglo XX. Recientemente salidos de una guerra civil y con las tierras improductivas por el conflicto bélico vivido entre hermanos, el hambre era mucha y la comida escasa.

Cabanes, aunque son muchas las huellas de las trincheras excavadas en sus montes próximos para repeler el posible ataque enemigo, no tuvo un contacto especialmente directo con la guerra.
Ninguna batalla se desarrolló en sus cercanías pero, situada en el bando republicano, es de destacar el bombardeo aéreo recibido por las fuerzas del general Franco, el día 4 de Mayo de 1.937 que, en mayor o menor grado, destruyó alrededor de 30 casas, entre ellas el propio Ayuntamiento, matando a dos personas e hiriendo a varias docenas.
Alrededor de 50 aparatos "Junker" alemanes se repartieron entre Castellón, Almazora y Cabanes causando la destrucción y la muerte.
Mientras estos hechos acontecían, los mozos cabanenses aptos para la guerra habían sido desplazados por el gobierno republicano y eran escasos los brazos disponibles para el trabajo en el campo. La tierra, prácticamente abandonada, apenas producía el sustento necesario con el que sobrevivir. 

Menos privaciones pasaban aquellos que teniendo "cuadró" en la Ribera, con tierra fértil por naturaleza, podían sembrar patatas y otras hortalizas en una cosecha prácticamente asegurada con la que llenar el estómago cada día.
Con el final de la guerra, la estación de tren de la Ribera tuvo gran protagonismo por la implantación del "estraperlo" y por ser el principal medio de transporte de personas y mercancías. Diezmados los escasos vehículos de motor y ante las dificultades para conseguir el ansiado petróleo, el tren era sistema principal de viaje, allí donde se disponía de esa posibilidad. A través del tren no solo se remitía cualquier mercadería, sino que también era la forma más económica de viajar para buscarse el negocio o el sustento.

Por la riqueza de la zona, la estación de tren de la Ribera de Cabanes era en aquellos tiempos una parada relevante. Decenas de personas bajaban y subían en cada una de las paradas que cualquier tren hacía a lo largo del día, al tiempo que en su muelle se cargaban y descargaban mercancías de forma permanente, en el muelle y vía muerta instalada al efecto. Todos los trenes de entonces estaban impulsados a vapor y nuestra emblemática Estación contaba con depósitos de agua y carbón con los que abastecer a los trenes, lo que daba a la Estación de Cabanes una de las primeras categorías ferroviarias. Tampoco el despacho de billetes se quedaba atrás puesto que, además de toda la gente de fuera que llegaba a la zona, ante la más mínima necesidad de desplazamiento, todas las gentes de los núcleos de la Ribera viajaban a través del tren. 

Mercancías y viajeros daban a nuestra Estación un gran movimiento de personal y a raíz de ello, prontamente abrió sus puertas una Cantina que alegraba la espera de aquellos que tenían unas pesetas para gastar, que serían los menos. Próxima a esta cantina estaba la casa de los abuelos de mi mujer, una de las primeras en construirse en ese barrio. El abuelo contaba cientos de veces que, ante las largas paradas, gentes sin recursos llamaban a su puerta pidiendo un vaso de agua con el que apagar la sed de su largo viaje y que rápidamente desaparecían al oír el grito del Jefe de estación... ¡Viajeros al tren...!
Contaba también el abuelo que gentes de Burriana, literalmente acosados por el hambre, bajaban en nuestra estación cargados de caracoles, buscando unas patatas o boniatos como intercambio y forma de poder llenar el estómago de sus familias. 

Jornaleros de todo tipo, algunos con sus propias azadas, pedían un trabajo por el simple sustento. Tampoco los gitanos y aventureros faltaban y había que mirar atentamente quien era y que quería cada uno de los muchos que diariamente llamaba a sus puertas.
También Juan "Cruselles" montó tienda de ultramarinos enfrente de la Cantina y "el Fraret" hizo lo propio en la calle adyacente. Los bolsillos de los viajeros estaban poco abultados, pero el largo tiempo que los trenes paraban en nuestra estación, obligaba a viajeros y comerciantes a realizar alguna compra o gasto inevitable con el que poder atender las necesidades del cuerpo. Unos años después, todavía funcionando los trenes a vapor y ya ennegrecidas las fachadas de las casas de la zona por el humo de las chimeneas de tan irrespetuosas máquinas, la comarca empezó a despertar y rápidamente se incrementó la producción de naranjas y frutas diversas. 

Numerosos vagones se cargaban con frutas y hortalizas de la zona, a la vez que otros vagones cisterna trasvasaban el primer vino de Cabanes y pueblos limítrofes como Benlloch, La Pobla, Vilafamés, Vall d'Alba, etc. Ante la espectacular cantidad de escobas que se fabricaban cada día en Cabanes, era costumbre bajarlas en carros hasta la Estación y remitirlas por tren hacia los mercados catalanes.
La actividad de nuestra Estación era frenética. Solo la carga y descarga de los diferentes vagones de mercancías ocupaba a varios operarios y el despacho de billetes y las esperas interminables de los viajeros hasta la llegada y salida del tren solicitado hacían que, permanentemente, decenas de personas deambularan permanentemente por las inmediaciones.

Todo es historia. Si bien el tren se modernizó a pasos agigantados, la implantación masiva del transporte por carretera y su facilidad de entrega (de puerta a puerta) acabó con este medio de transporte. En la década de los años 60 la llegada de los vehículos "utilitarios" mermó el uso del tren como medio de transporte de viajeros; descendió la venta de billetes y el envío de mercancías por ferrocarril. Unos años después y ante la nula rentabilidad de este apeadero, RENFE llevó a cabo su cierre.
Aquella Estación de ordenado bullicio, que durante tantos años le proporcionó importantes ganancias a la compañía, quedó en desuso, sola y abandonada a su suerte. Los hierbajos crecían y crecen sin que nadie se digne a limpiarlos, ni siquiera como merecido homenaje a su brillante pasado, de pingües beneficios para todos.
Nuestro Ayuntamiento, en un acto de sentido homenaje al esplendor que esta Estación ha significado para el pueblo de Cabanes y muy especialmente a los vecinos de la Ribera, ha limpiado la zona e instalado parterres que alegran la vista de cuantos por allí pasan; muy especialmente la de las personas que allí viven y a los que, como nosotros, tienen una casita en la que pasar unos días de asueto, pero los terrenos de Renfe siguen abandonados, hasta que un día el fuego acabará con todo ello.

RAFAEL FABREGAT

7 de diciembre de 2010

0213- LOS SASTRES DE CABANES.

Es increíble que profesión como ésta haya pasado a la historia, pero así es. No solo aquí, en un pequeño pueblo de apenas 2.500 habitantes; también en Castellón capital, es difícil encontrar un sastre para que te haga un traje a medida, siendo como era una cosa tan normal (y tan bien pagada) apenas unas décadas atrás. Son las "cosas" del pret a porter.
Actualmente los establecimientos de solera, te admiten el arreglo de bajos, mangas, etc. pero hace unos años esos mismos establecimientos tenían en nómina prestigiosos sastres que con mucho mimo y profesionalidad te hacían un traje completo a medida, algo caído totalmente en desuso en este momento por el encarecimiento de la mano de obra. Entonces tampoco es que fuera barato, pero eran precios más asequibles.

Eso, prácticamente, ya no existe. Algún sastre quedará en Castellón, no digo que no, pero más bien escasos y tan solo dirigidos a la confección de trajes de novio o de la élite local, consiguientemente a precios desorbitados, de los que clientes normales huyen despavoridos.
Cabanes, imagino que como cualquier otro pueblo de la comarca, ha tenido buena oferta al respecto, especialmente en el apartado de camisería y pantalones; no tanto en el de traje de chaqueta, aunque también. De todas formas, en aquellos tiempos el pantalón era la prenda por excelencia. Encima, una camisa primero y un jersey después completaban el atuendo. La chaqueta, llamada "americana" prácticamente no se llevaba. El primer sastre que recuerda un servidor, quizás por las muchas visitas que hacíamos a su taller, era el abuelo materno de "Rodolfín el de Caragol". 

Nosotros, niños de 6/8 años íbamos a buscar al amiguito y casi cada día pasábamos por aquella habitación llena de telas y retales, con aquel olor especial a tela sin estrenar. El matrimonio vivía y trabajaba en la casa que ocupa actualmente la viuda de Vicentico el de Pura y su familia, en el número 6 de la calle Delegado Valera.
Naturalmente estaba también mi tío paterno Manuel el Sastre, hermano de mi padre, que tenía casa y taller en el número cuatro de la calle hoy llamada del Cid Camperador, muy cerca del Ravatxol y que actualmente ha doblado su longitud al llegar hasta la calle de Escultor Maurat, antes un simple camino. Obligatoriamente los números habrán cambiado puesto que su ampliación se ha realizado en sentido contrario a la calle inicial. Primeramente en la plaza Virgen del Buensuceso y posteriormente en la calle de San Vicente llevó a cabo el mismo oficio Arturet el Sastre, también dedicado principalmente a la confección de pantalones, con una gran aceptación y larga lista de clientes que avalaban su buen hacer y la amabilidad que ha tenido siempre con su clientela y con toda la vecindad.

Sastre de "mayor altura" llegó algunos años después a Cabanes, de la mano de Fernando Safont. El hombre era (y es) extremadamente bajito y debido a ello todo el mundo se refería a él con el apelativo de "el Sastret", sin que muchos vecinos conocieran ni siquiera su nombre de pila. De todas formas, el hecho de aplicarle ese diminutivo sería por su baja estatura y no porque lo hicieran de forma despectiva. Según los comentarios de la época, era el único sastre local capacitado para confeccionar correctamente trajes completos a medida (pantalón, chaleco y chaqueta) por lo que, a pesar de ser forastero, prontamente fue reconocida su valía y el trabajo empezó a llegarle. Como era habitual, también él contaba con variada oferta de diferentes telas para trajes, por lo que el negocio duplicaba los beneficios. Sin embargo, como tantas veces hemos dicho, en este mundo nada es para siempre y hacia los años 60 el pret-a-porter empezó a invadirlo todo.
Primero en Castellón capital y posteriormente en "les botigues" del propio Cabanes, todo podía adquirirse en una completa oferta de ropa de diferentes modelos, tallas y variedad de telas y colores. 

Pantalones, chaquetas, jerseys, camisas, etc. de todas las tallas estaban al alcance de la mano, a disposición inmediata del cliente, sin esperas ni medidas que tomar; de hoy para hoy. La prenda confeccionada no era en absoluto comparable a la realizada expresamente para uno, pero la inmediatez era su poderosa arma de venta. La profesión de sastre quedaba herida de muerte, como quedaba también malherida la de las numerosas modistas dedicadas a la confección de prendas femeninas que abundaban en todos los pueblos de España y también en Cabanes. Para entonces ya hacía algunos años que el abuelo de Rodolfín había fallecido. Su hija, marido e hijos, antes viviendo en número 42 de la calle del Carmen, esquina General Moscardó (hoy carrer Nou), habían marchado a Benicarló, donde su hermano tenía un estudio fotográfico y donde en diferentes trabajos recompondrían su vida. Mi tío Manuel el Sastre, también se jubiló pronto dejado su profesión en manos de su hijo Artemio que, aunque ayudado primeramente por su madre (altamente avezada al oficio), no disfrutó precisamente de exceso de trabajo

Fernando "el sastret" se montó un granja de cerdos a las afueras del pueblo y colgó las tijeras, guardando en un desván las máquinas de coser.
Arturet, altamente estimado por su clientela aguantó el rigor de la fuerte competencia que la palabreja (pret-a-porter) infringía al sector pero, finalmente, también tuvo que colgar las tijeras. La profesión quedaba cerrada sin remisión, por el escaso trabajo y el exceso de fiscalización. Alguna modista resistió algún tiempo más pero ya con un trabajo escaso que obligó prontamente a trabajar a escondidas o para algún mayorista de la capital. En épocas anteriores el cierre hubiera sido más lento, pero la imposibilidad de atender los impuestos requeridos para tener abierto el negocio lo hacían económicamente inviable.

Así murió en Cabanes (y en buena parte del mundo) la profesión de sastre, como posteriormente lo ha hecho la de los muchos establecimientos minoristas de confección que siguieron a éstos. La globalización hace que los países subdesarrollados tengan en este momento las mejores armas para ejercer esa competencia que, aunque legal, yo llamo desleal. Desleal puesto que está ejercida por gentes que trabajan a destajo y en su mayor parte con sueldos de miseria, en países donde ganar 5 € de jornal es una meta de ensueño por la que luchar. Hasta que el ciclo de la globalización se complete, muchos países (como el nuestro) quedarán a la deriva y no está lejos el día en que, todos vestidos de camareros, luchemos por conseguir trabajo en una terraza cualquiera donde poder servir helados a esos mismos chinos que hasta pocos años atrás apenas tenían un puñado de arroz para comer. 

Solo el sol, que falta en numerosos países del planeta, será nuestro aliado.
De los 1.300 millones de chinos que inundan su país, más de un 30% están ya en situación de venir a España de vacaciones y no creo yo que ninguno de nosotros podamos despreciar la oportunidad de ganarnos el jornal sirviéndoles el té que sin duda nos pedirán, claro que aquí no sé yo si podremos hacerlo tan bien como las gheisas de su vecino japón. Como en España lo de ser teatreros se nos da bastante bien, podemos hacernos actores de comedias chinas, eso sí. En fin, algo habremos de aprender y muy especialmente si se eliminan las pagas de protección social, que será que no porque éstas permiten la supervivencia de algunos partidos políticos. Ante una situación mundial como la presente, nadie sabe con exactitud que habrán de hacer los futuros jóvenes para ganarse el sustento. Nosotros ya tenemos casi todo el camino recorrido pero los que vienen detrás... Ante una agricultura y una industria obsoleta, ¿que habrán de hacer para poder comer?

RAFAEL FABREGAT

5 de diciembre de 2010

0212- ESPAÑA EN ESTADO DE ALARMA.

Al circo del PSOE le crecen los enanos pero, así y todo, quiero felicitar al gobierno por la comparecencia del ministro de Fomento (Blanco) primero y por la del Vicepresidente (Rubalcaba) después. Era de obligado cumplimiento que, ante los acontecimientos llevados a cabo por el Sindicato de Sinvergüenzas, (perdón) quiero decir de Controladores Aéreos, alguien diera la cara y el Sr. Blanco salió a darla, prometiendo medidas que paliaran la situación, como así sucedió.
El personal, jodido como está ante la dramática situación por la que está atravesando la economía española, cuando tiene unos días disponibles y cuatro perras para gastar, quiere desconectar marchándose allá donde le viene en gana, olvidándose por unos días de todo y de todos. No son discursos lo que quiere sino soluciones y las aerolíneas, ajenas al conflicto, normalmente se desentienden y el viajero, ante una huelga salvaje e imprevista como la presente, se queda tirado en el aeropuerto habiendo de decidir si quedar a la espera de soluciones o marchar a su casa.

Hace ya muchísimo tiempo que la gente tiene su opinión y una idea clara de los elementos que forman el colectivo de Controladores. Mimados del sistema que ganan, en un solo día (6 horas) de trabajo, lo mismo que otros cavando zanjas durante todo un mes, bajo el sol, el frío o la lluvia. Y encima, malcontentos. Eso, señores, no se puede permitir y la opinión pública creo que lo ha dejado bien claro.
Son gente especializada, pero tanto o más lo está el médico que cuida de nuestra salud y no gana ni la mitad, con muchas más horas y esfuerzo.
¡Están estresados...! -dicen los holgazanes. También lo están los maestros de escuela, especialmente los de secundaria, que tienen que aguantar cada día todas las cabronadas que unos alumnos, mal educados por sus padres, prepotentes y sin ética les inflingen... ¡y todos los días al tajo! con la vigésima parte (si llega) del sueldo que los controladores reciben.
¡Ya está bien...! Creo que esta ha sido la gota que ha colmado el vaso y, si mucho no me equivoco, de la golfería realizada estos días tendrán que arrepentirse ellos y todos los que vendrán detrás.

¡Estaban de baja, señores! Tenían baja la vergüenza, la autoestima, la profesionalidad, la consideración hacia los demás, la responsabilidad ante hechos y necesidades de fuerza mayor que tantas veces se cubren a través de los medios aéreos.
Para estar de baja hay que presentar un Parte firmado por un médico que, a través de dicho documento, se hace responsable de la veracidad que en dicha baja se acredita. Pues bien... ¡Los "enfermos imaginarios" a la puta calle y el médico que ha firmado la baja también! Que ni uno ni otro puedan ¡jamás! ejercer su profesión. Es una necesidad inaplazable que esta profesión no sea un club de privilegiados. Que el Gobierno promocione la libre preparación de Controladores y que establezca un sueldo equitativo a su trabajo y a la responsabilidad que para el mismo se requiere. Que para cubrir las necesidades nacionales de controladores haya oferta laboral suficiente al respecto y que se les pague el jornal adecuado a su dedicación y a su capacidad, que nadie duda es mucha, pero no la suficiente para cobrar 200, 300 y hasta 600.000 € al año, por 6 horas de trabajo al día que es otra de sus exigencias. Que ganen lo que gana un especialista de élite, como nadie duda que ellos lo son, pero nada más y por supuesto, que haya la misma facilidad que hay en otras profesiones, no solo para acceder a un puesto de trabajo, sino para despedir a quien no valga.

Una buena solución, para ésta y otras muchas profesiones plagadas de holgazanes, sería la privatización. Al respecto, mi opinión es que el Gobierno no debería tener otra preocupación que la de gobernar. Administración, Sanidad, Educación y Defensa como pilares básicos y control general de todas las ramas que de ahí se derivan. Todos sabemos que no todo puede dejarse en las manos del sector privado, ya que se crearían abusos insoportables. El control del Gobierno es necesario en muchos sectores, pero no necesariamente es obligado que sea éste quien lleve las riendas, sino tan solo el control; la vigilancia que garantice los derechos de todos los ciudadanos, pero nada más. Aún llevando las riendas, vemos cada día que los abusos se suceden y nadie duda que el sector privado controlaría mucho mejor situaciones como las producidas estos días por el colectivo de controladores. Llevamos muchos años denunciando los abusos de los que mandan, pero también los que "obedecen" abusan cuando pueden. Parece ser que es innato de la condición humana.

Aunque no comulgue con las "ruedas de molino" de los socialistas y aunque personalmente todavía me guste menos el "dúo dinámico" que componen los históricos Blanco y Rubalcaba, alabo la rápida comparecencia del primero en los medios de comunicación intentando calmar la situación y muy especialmente la pronta intervención del segundo en la aplicación de medidas que disparataran las abusivas intenciones de los controladores. A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César...
Yo, que no he volado jamás, dudo mucho que lo haga en el futuro. Fobias aparte, creo que no me apetece dejar mi vida en manos de "cuatro locos"; gente inestable, estresada y con síntomas de ansiedad, (todo esto dicho por ellos mismos) y a lo que yo añado: sinvergüenzas irresponsables que, ganando veinte veces más que el mejor pagado de los trabajadores de nuestro país, abusa de su privilegiado trabajo de élite para exigir todavía mayores privilegios, abusando de sus conciudadanos y poniendo incluso en peligro vidas y situaciones de las que deberían ser responsables directos. ¿Dejar yo mi vida en manos de semejantes criminales? Echarlos del trabajo, como la mayoría de los afectados piden, no sería en algunos casos suficiente, sino que deberían pagar el daño causado a los casi 600.000 afectados por la brutal huelga encubierta que han protagonizado.


Bien..., hablaba yo de mi predisposición a darles un DIEZ, a los ministros Blanco y Rubalcaba por sus rápidas intervenciones con respecto a los hechos acontecidos y su valentía al poner en marcha armas de tan importante calibre como es darle al asunto categoría de "Estado de alarma general", palabras que solo suelen escucharse en situaciones de grandes catástrofes o de guerra, etc. y que son las que permiten soluciones de duro contenido y rápida resolución, pero... ¡Sí amigos, hay un pero! y es que esta huelga brutal que ha sufrido la sociedad estos días pasados, ha sido fruto de la mala negociación que el Gobierno ha hecho con el Sindicato de Controladores. Nuestros gobernantes sabrán hacer muchas cosas, pero no saben vender, algo imprescindible en un trabajo como el suyo. A eso, en términos políticos, se le llama Diplomacia pero todos sabemos que diplomacia y saber vender son sinónimos. Sin embargo, ojo al dato, vender barato no es saber vender y en este caso los compradores pedían calidad y precio.

Yo no tengo otra opinión política que ser defensor de la libertad, pero una libertad que sea respetuosa con las opiniones y derechos de los demás. Tu libertad acaba, cuando invades la del vecino.
Aunque las políticas socialistas no me gustan en absoluto, justamente porque más que sociales me parecen un nido de holgazanes, debo reconocer ahora que esta actuación para frenar la prepotencia de los controladores me ha gustado. El asunto, más o menos, ha sido como sigue:
..."A instancias de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (en adelante USCA) el gobierno se reune con los representantes de los controladores en el Ministerio de Fomento en la tarde del viernes día 3 de Diciembre. USCA siempre ha aprovechado puentes y salidas vacacionales para poner al gobierno entre la espada y la pared y ese día no era una excepción. Recaban de AENA la firma del segundo convenio en el que exigen nuevas prebendas y amenazan con la huelga, pero el Gobierno se mantiene firme y no cede al chantaje.

El punto más importante es la fórmula de reparto de la masa salarial de 480 millones de euros pidiéndose, entre otras muchas cosas, incrementos por adaptación de jornada del 4% para el año 2011 que llegan al 10% en 2014. El borrador cuya firma exigen ese día incluye también que la jornada laboral no exceda de 1420 horas anuales y nunca más de 152 horas al mes. Que los controladores que no superen las pruebas de inglés, que actualmente se exigen, marchen a su casa con el 80% de su sueldo y no al paro. Por si sus abusos hasta hoy no habían sido suficientes, USCA pide también retomar la organización del trabajo, o sea el control de los trabajadores y por lo tanto los recursos humanos de las torres de control".

Al no haber acuerdo, los representantes sindicales abandonaron la mesa de negociación y se fueron a informar a la asamblea reunida en un hotel cercano. No sabemos si el colectivo, ante la negativa del gobierno a aceptar sus pretensiones, se avendría a rebajarlas pero su sorpresa fue que cuando volvieron a las 2 de la madrugada a la sede del Ministerio de Fomento el gobierno ya había anunciado que, por real decreto, el colectivo pasaba a estar regido por la legislación laboral militar. El colectivo se dio cuenta de su error, al llevar sus pretensiones a extremos inaceptables y se asustó por las consecuencias que de ello podían derivarse. Incluso un sindicalista tuvo que ser hospitalizado por fuertes taquicardias. Una de sus últimas peticiones ha sido jornada laboral de 6 horas de trabajo y 200.000 € anuales de sueldo mínimo.

USCA nunca pensó que el gobierno pudiera llegar tan lejos pero, efectivamente el sábado día 4 se decretó el "Estado de Alarma". Los representantes legales de USCA afirman que el sindicato nunca instigó a sus afiliados a la huelga, sino que fue el comité de empresa el que adoptó esa postura para eximirse ellos mismos de responsabilidades futuras. De momento se han abierto 442 expedientes a otros tantos controladores, aunque el ministro de Fomento cree que es USCA el responsable de la falta de operatividad del colectivo. De todas formas será una investigación judicial la que determine si fue una actuación encubierta de USCA o determinación espontánea de los afiliados. Sea como fuere AENA explica que antes de finalizar el año habían de firmar el nuevo convenio y por lo tanto de no haber sido ahora habría sido en plenas Navidades, pero el objetivo de los controladores era montar lo que montaron, para hacer realidad sus pretensiones.

EL ÚLTIMO CONDILL

2 de diciembre de 2010

0211- EL PIRINEO CATALAN. El románico en la Vall de Boí.

Nuestros viajes casi siempre han sido precipitados, pero nunca improvisados. Nos gusta salir de casa con los cabos bien atados, siempre sobre la base de una buena organización, aunque el viaje sea de hoy para mañana. Planificación de la ruta, hasta el más pequeño detalle y cerrada la reserva de los hoteles elegidos. Sorpresas sí, las que el viaje depare, pero con una cuidada planificación y reserva de Hoteles y análisis de los más importantes lugares a visitar, junto a la información suficiente de lo que su visita puede depararnos, incluídos los horarios más aconsejables para realizarla.
Hecho esto quedan en el aire sorpresas, siempre agradables, como visitar una quesería artesana que venda al público en el Valle de Roncal, o un agricultor particular del valle de Echo que venda los famosos boliches de Embún, etc. Son estos detalles los que hacen grande un viaje sencillo. La animada charla con estos personajes y la de aquellos amables vecinos que gustosos dejan su trabajo para acompañarte a la casa de los primeros. Detalles de antaño, que ya no existen en nuestra zona y que invaden de agradable nostalgia los pensamientos de aquellos que ya tenemos una cierta edad. No es menester visitar grandes ciudades, sus interesantes museos y sus grandiosas catedrales que, por supuesto, también visitamos y estamos encantados con ello pero, tanto para mi mujer como para mí mismo, entablar unas frases con los lugareños, adquirir sus artesanales productos y visitar una simple ermita románica, olvidada entre las montañas pirenaicas, compensan sobradamente el largo viaje.

Era viernes y ese fin de semana acogía el "puente del Pilar". Nada teníamos hablado ni previsto pero, a falta de quebraderos de cabeza, se me ocurre que podríamos irnos 3 o 4 días al Valle de Arán. Mi mujer siempre acoge bien estas propuestas y en lugar de marchar a nuestra casita de La Ribera marchamos hacia Castellón donde la Agencia acostumbrada nos aconsejará al respecto. Aunque nuestro deseo es viajar siempre por nuestra cuenta, nos entregan folletos y nos reservan hoteles en cada uno de los puntos donde pernoctar. 

A la mañana siguiente ya salimos hacia el pirineo catalán; serán cuatro días y tres noches.
No vamos a sufrir, sino a disfrutar, por lo que no madrugamos y ya en la brasería del Rte. Vicente, de Sta. Magdalena de Pulpis, paramos a almorzar. Con el cuerpo caliente y tras los oportunos cafés salimos con dirección Lérida. Una vez allí la N-230 nos lleva hacia el Puente de Montañana, en cuyo punto se une al río Noguera formando ambos frontera entre Aragón y Catalunya hasta el mismo túnel de Vielha. Los Pirineos, con sus cumbres superiores a los 3.000 m. se vislumbran imponentes a lo lejos. Pasado el espectacular túnel, la panorámica del inmenso Valle de Arán se abre antes nuestros ojos incrédulos ante el espectáculo de un mundo diferente. Aldeas inexpugnables y el armonioso negro de sus tejados de pizarra, salpican las laderas de aquellos valles inmensos. 

Todo es nuevo y diferente para el visitante primerizo y especialmente si viene del sur. Llaman también la atención aquellas altas cumbres permanentemente nevadas.
Llegamos a Vielha al final de la tarde, pero todavía con un par de horas de luz solar. Localizado el hotel y dejadas las maletas, como jóvenes quinceañeros, salimos a la calle ávidos de nuevas experiencias. Las primeras no se hacen esperar puesto que muy próxima está la Plaza Mayor y en ella, un espectáculo folklórico donde músicos y danzantes dan la bienvenida al viajero. Visitamos todavía una buena parte de la zona antigua de la ciudad y volvemos a la plaza, todavía impregnada del interesante espectáculo que saboreamos desde la terraza de uno de los bares allí ubicados. La agenda está repleta, en la misma plaza se encuentra la iglesia parroquial de San Miguel del románico tardío. (XII/XIII) No hay tiempo que perder, pues esa primera noche tenemos cena en el hotel y ya nos han advertido que las mesas no se reservan más tarde de las 22 horas.

En este lugar la cena suele ser a las 21 h. y cuando llegamos todas las mesas están ocupadas, a excepción de la nuestra que nos espera coqueta en un rincón de la sala. Como sucede en las zonas de alta montaña la cena no es ligera pero nosotros, cansados con el viaje y no teniendo previsto salir posteriormente del hotel, no acabamos las viandas a fin de no sobrecargar el estómago con una cena excesiva y tras un corto paseo posterior, por los alrededores del hotel, marchamos a descansar. Lo programado para el día siguiente no permitía levantarse excesivamente tarde por lo que, tras un interesante desayuno bufé en el propio hotel, partimos en visita a los diferentes pueblecitos del norte del valle: Vilac, Vila, Arrós, valle y cascada Sauth deth Pish, Bossot, Les... Pasamos la frontera de Francia y tras breve visita regresamos para comer en Les.

Esta población es zona de gran afluencia de franceses que entran a comprar algunos productos españoles, muy mejorados de precio, por lo que existen grandes supermercados que atienden esta demanda. Compramos también nosotros algunos productos a modo de souvenir para la familia y regresamos a Vielha. Sin embargo no hay parada en el hotel pues se impone la visita a la parte Este del Valle de Arán, donde interesantes pueblecitos y sus diferentes iglesias románicas nos esperan. Llegamos hasta Baqueira y subimos a Beret, visitando las diferentes pistas de esquí. Al bajar nos impresionan sobremanera las vistas del inmenso valle que se abre a nuestros pies, hasta el punto que decidimos regresar al día siguiente por esa complicada pero interesante ruta. Está atardeciendo cuando regresamos a Vielha, donde pasar nuestra segunda y última noche.

Por la mañana iniciamos el camino de vuelta y, tal como decidimos el día anterior, tomamos la C-28 hasta Baqueira y Port de la Bonaigua. Paralelos al Noguera Pallaresa llegamos a Sort, donde es obligado comprar unos décimos de Lotería y, desde allí, seguimos hasta Pobla de Segur.
Tenemos un pequeño problema... Ensimismados por el espectacular paisaje cambiamos la ruta de regreso y ahora ha quedado atrás el objetivo principal del viaje: la riqueza románica de la Vall de Boí. Todavía estamos a tiempo de enmendar el despiste y cogemos la N-260 que nos llevará hasta Pont de Suert, donde empieza el Valle de Boí, sin embargo... La indicada carretera nacional, que lo sería muchas décadas atrás, es apenas una carretera local por la que no transcurre vehículo alguno y sí muchos ganado caprino y vacuno. 


Cincuenta y seis kilómetros de cuestas y curvas sin fin justifican sobradamente el que apenas encontremos media docena de vehículos locales en todo ese recorrido. Sin embargo el premio final valió la pena y hubiera podido valerlo todavía más de haber subido al Parc Nacional d'Aigüestortes, a escasa distancia, pero no era nuestro objetivo y fue un detalle que quedó pendiente para otro posterior viaje. Visitamos los diferentes pueblos del valle y sus interesantes iglesias románicas, con especial hincapié en la de San Clemente de Taüll y sus pinturas románicas, aunque lo que allí se exhibe no sea más que una copia y cuyo original se ubica en el Museo Nacional de Arte de Catalunya y cuyo expolio, una vez más, se justifica como garantía de preservación. Todos los pueblecitos del valle tienen en sus iglesias la más espectacular pureza del arte románico pero San Clemente de Taüll, con diferencia, es la mejor y la más visitada. El objetivo estaba conseguido, pero el día había sido largo y fatigoso. 

Paramos a pernoctar en Lérida capital. Interesante Hotel y espectacular cena en una taberna al final de la calle Mayor, donde el buen queso de oveja curado, los diferentes ibéricos de bellota y el pà amb tomaca, acompañados del mejor vino del Priorat, hicieron las delicias de los cansados viajeros. Se impuso un largo paseo, para bajar las viandas, a lo largo de esa misma calle, la más turística de la ciudad; también de un último café en la grandiosa avenida junto al río Segre, donde teníamos el Hotel y que divide Lérida en dos mitades. Sus antiguos barrios y la imponente Seu Vella quedan al Oeste del citado río, al tiempo que toda la parte nueva de la ciudad queda al Este. Esa misma avenida es la principal entrada y salida a la capital, llegando desde la costa mediterránea, por lo que al día siguiente nos fue muy fácil el regreso a nuestra tierra. Así lo hicimos tras el desayuno de rigor. Nos gusta salir, pero más todavía regresar. Invariablemente, como supongo que hacen todos, en nuestra llegada a casa el comentario siempre es el mismo:
- ¡Que be se està en casa teva!. Claro que para saberlo, hay que salir.

RAFAEL FABREGAT

1 de diciembre de 2010

0210- ¿SE ELIMINARÁN ALGÚN DÍA LAS AYUDAS SOCIALES?

Ojalá no pero, ¿cómo se podrá soportar?. Que últimamente el partido en el poder no hace otra cosa que dar palos de ciego, es algo que cualquiera puede ver. 
Yo no dudo que pongan todo su interés en solucionar el problema; ocurre simplemente que, al igual que le pasaba en su día a Mourinho en el campo del Barcelona, no saben como hacerlo. 
La diferencia es que Mourinho, a pesar de la prepotencia que sus detractores dicen que tiene, dijo a los medios que ni siquiera había necesitado salir del banquillo puesto que para debacle de tal envergadura, no tenía solución alguna. 
Desde mi punto de vista, reconocer su impotencia fue un acto de valentía.
¿Es una salida, negar la evidencia?. Nada mejor, cuando uno se siente impotente, que reflexionar y con tiempo y serenidad intentar corregir los errores realizados. 
El problema es que hay personas que no vislumbran sus errores, sino solamente los del contrario y con esa actitud nada se puede aprender y nada se puede corregir.
- Soy el mejor y mi método es el único válido  
-piensan ellos.
Y, mientras tanto, cuando sus métodos no dan solución al problema, se limitan a pensar que éste no tiene solución. Así nos va a los gobernados por semejantes inútiles... A nadie extrañó que un gobierno que se llama Socialista aplicara a los parados, a quienes se les acabó el derecho a cobrar la prestación por desempleo, una pensión social que les permitiera seguir adelante. 

Era lo lógico y natural, aún a sabiendas de que los exiguos fondos de la S.S. no lo permitían.
- ¡Ya saldrá el sol por Antequera!  -dijeron para sí.
Pero ¡ay!. El sol no ha salido y la opinión financiera mundial y especialmente los mercados bursátiles, miran de reojo y cada día con más atención, a la economía española.
Han tenido que congelarse sueldos, pensiones, inversiones públicas y ya se dice que todo eso no será suficiente. Estamos manteniendo demasiados golfos y aquí está la factura que tendrá que pagar la gente de bien y especialmente los jubilados, algunos ya con pensiones ridículas. Ahora, cuando ven hundido sin remisión el "barco" de las urnas, anuncian el fin de la prestación social de los 426 €. No hay dinero, ni solución para salvar el culo en las próximas elecciones, todavía lejanas. Que están hundiendo el país, lo sabemos; que lo han hipotecado, también; que cada día que pasa aumenta la deuda y los intereses consiguientes, también; lo que no podíamos intuir, por el dramatismo que ello significa, es que llevaran la situación a tal extremo de incertidumbre que (ojalá me equivoque) nos lanzarán contra el precipicio en que ya cayó Grecia e Irlanda, cuando nuestra economía ha sido siempre mil veces superior a la de estos países.

Yo creo que ya nos han hecho bastante daño... ¿A que esperan para marcharse?. Cuando un capitán es incapaz de gobernar la nave, nada más honrado de su parte que renunciar al mando y no exponer en demasía la flotabilidad del barco y la vida de los marineros. Pero... ¡bah!. Éste no es de los que reconoce fácilmente sus errores. La ley le protege y le permite seguir capitaneando el buque hasta que se hunda completamente (y aún después); esperemos que sea el último en abandonarlo, como es lo pertinente; si se hunde que lo haga con él en la popa, mano en alto desafiando la tempestad. De locos, pero ahí está el capitán garfio (Sánchez) y pata de palo (Iglesias) aleccionando a sus tropas al tiempo que el cielo se oscurece y las olas arrasan la cubierta..
- ¡Sujetad el trinquete y arriad la mayor! -gritan desesperados.
- ¡El barco se hunde, mi capitán! -grita Grande-Marlasca.
- ¡Esperad!. Creo que en la lejanía se ven brotes verdes...
- Vámonos... ¡está como un cencerro! -dice Garzón, escapando con uno de los botes del irremisible naufragio.
- ¡Sálvese quien pueda! -es lo último que se oye gritar a Iglesias y a Irene Montero...

De pronto un gran barco se vislumbra en la lejanía. 
El capitán, solo ante la galerna, en medio de la tempestad y cegado por la espuma que las enormes olas levantan, hace un esfuerzo por ver las siglas dibujadas sobre la calavera de la bandera que hondea en su palo mayor.
-Banco Central Europeo- 
- ¡Alabado sea Dios! -dice el capitán para sus adentros.
- ¡Herido de muerte y prisionero de la opinión pública, pero vivo al fin y al cabo...!  -consigue balbucear.
- Ahora ya... ¡Cada palo que aguante su vela!. Detrás otros vendrán y ya se apañarán...

RAFAEL FABREGAT