El placer resultante en la culminación del acto amoroso provoca en algunas mujeres una relajación y alguna consecuencia que se ha dado en llamar "squirting". Se trata de la expulsión de un líquido que en realidad poco o nada tiene que ver con la eyaculación femenina, pues básicamente se trata de orina. La mayoría de las mujeres identifican esta cuestión de una manera bastante acertada al pensar que, cuando alcanzan un orgasmo de máximo nivel, les invade una sensación de abandono y este relax hace que puedan orinarse encima. Para dar respuesta a esta curiosidad femenina algunos investigadores ginecológicos han estudiado el asunto y han llegado a la conclusión de que hay dos tipos de expulsión de fluidos femeninos que nada tienen que ver entre ellos, aunque tengan el mismo origen.

La eyaculación de fluido uretral se podría llamar la eyaculación femenina, un antígeno prostático específico. Una enzima que no está presente en la orina pero que sí aparece en muchas mujeres tras haber experimentado un orgasmo relevante. En consecuencia es cierto que algunas mujeres expulsan, o pueden expulsar, durante el orgasmo dos tipos de fluidos: el antígeno prostático o también una mezcla de éste con orina. Ambas sustancias tienen el mismo origen y son síntoma de una relación altamente satisfactoria y de la consiguiente relajación que ésta lleva consigo. De la misma manera que también la expulsión de simple orina denota un clímax elevado, causa de la relajación del esfínter externo femenino.
RAFAEL FABREGAT
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