Los tiempos cambian, pero no solo por la crisis. Son muchas cosas. Últimamente en España baja el precio del sexo y suben las frutas y hortalizas. El motivo está bien claro. Según las actuales leyes de la globalización, se trata de la oferta y la demanda. Se abandonan los campos y se llenan las carreteras de prostitutas. ¡Y vaya prostitutas!. Nada que ver con las de mis tiempos mozos... Cincuentonas, cargadas de carnes y poco amantes de la limpieza. Pintarrajeadas con carmín barato y chillón. Poca higiene y sin bragas. No les hacían falta. Sus propias carnes lo cubrían todo...
- ¿Entras chato? -invitaban de mala gana al transeúnte.
Y los tomates a peseta el kilo. Si comprabas dos kilos, uno de acelgas de regalo.
Nada que ver con la España de hoy en la que nadie quiere trabajar el campo, salvo cuatro jubilados de huertos urbanos, mientras la juventud busca empleo allá donde no sea necesario trabajar; en la que se abandonan tronos, en el que medra el anarquismo y en la que las regiones buscan fórmulas para independizarse pensando que eso será la solución a todos sus males. Ruina del país y la suya propia. Olvido del país que las ha cobijado durante siglos, bajo las alas de la unidad y la fraternidad nacional. Como buena madre, España ha apoyado al hijo débil para que todos caminemos hacia un futuro común. ¿Es eso pecado?. No me lo parece, pero sí se lo parece a muchos de los que viven en las zonas más prósperas de antaño, hoy también condenadas al fracaso general.
Lamentablemente esa es la España de hoy, la que marca el camino a seguir y en la que, por extraño que nos parezca, se unen en una sola voz fascistas y comunistas. Hace ya mucho tiempo que sabemos que ambas corrientes son una misma cosa. Holgazanes de vida fácil. Trepas en un mundo en el que solo hay culto al dinero y al que importa poco el bienestar general. Sin ideas ni horizonte. Lo importante es alcanzar el nivel, el objetivo. No importa a costa de qué o de quien. No interesa el como. Se pide justicia con injusticias. Sabiendo que si llegan serán alabados y que ahora mismo no son nada. Ratones de laboratorio que caminan al compás de martillos y gasolina.
¿La crisis?. ¿Qué es y quien la ha creado?. Desgraciada la plebe que todo lo aguanta, sin enterarse de nada. ¿Por qué de pronto el mundo nadaba en la abundancia y sin dinero podías comprarlo todo?. ¿Acaso alguien pensó que la pobreza había pasado a la Historia y que vivir holgadamente era posible, para todos y para siempre?. ¡Ay amigos, pobres ingenuos!. Alguien tiene que trabajar para que otros llenen su plato, los que están en la calle quemando mobiliario urbano también. Somos simples marionetas en manos ajenas. ¿Alguien lo duda?. No importa a qué sector vayas del supermercado: pan, frutas, carne, pescado, herramientas, electrodomésticos... Todo viene de fuera. No somos competitivos. Ni siquiera las putas españolas dan la talla. ¿Y quien ha propiciado esto?. La globalización, los que mandan, los de siempre.
¿Hacia donde caminamos?. Si todo viene de fuera, ¿con qué dinero vamos a poder comprar lo más elemental dentro de unos años?. En el Levante español, una de las zonas más ricas de España unas décadas atrás, impera la ruina más absoluta. Los huertos de naranjos, pocos años atrás oro puro en manos en la gente adinerada de cada localidad, ya no son rentables y muchos de ellos han sido abandonados. Las innumerables fábricas de azulejos y pavimentos compran material chino porque es más barato importar que producir... Es el mundo al revés. Los que antes eran ricos, ahora con el tractor hasta la tumba porque sus hijos no quieren seguir y los pobres en la terraza de las cafeterías con su cerveza fresca en la mano.
Las putas ajadas y cuarentonas del pasado han dado paso a jovencitas de 18-20 años, auténticos bombones por los que jóvenes y no tan jóvenes se pelean cada fin de semana en locales nocturnos, creyéndolas vírgenes, ignorando que durante el día están a disposición de cualquiera por 20 euros en todas las carreteras españolas.
Algún despistado, que no se ha comido un rosco en su vida, liga no dando crédito a lo que sucede. ¡Ostia, a la vejez viruela...! Claro que tiene que pagar cena, discoteca y consumiciones, pero el pibón lo vale. Igual le ha dicho que sus papás están de viaje y no ha recibido la asignación semanal... Lo que más valoran ellas es que seas independiente y las lleves a tu casa. Buena cama, desayuno y después... Cada cual a lo suyo. Naturalmente, ¡hay que trabajar!. Ellas, claro está. Y ¿para qué esperar?.
- ¡Oye!, ¿me puedes dejar 20 euros para el taxi...?
Y mientras esto sucede... ¡los melocotones a 2 euros el kilo, las judías verdes a 3 euros y el melón y los tomates a precio de oro. Todo extranjero, claro está. Los antiguos ricos de cada pueblo van al jornal, mientras sus fincas están llenas de malas hierbas. Los pobres no quieren ir al campo y malviven con ayudas y subvenciones a las que se suma alguna que otra chapuza que, naturalmente, no se factura. Pero, ¿como es posible?. ¿Qué pasa en España?. Desde luego, ¡esto no es lo que aprendimos de niños...! Repito la pregunta... ¿Hacia donde vamos?. Porque más de cuatro solo vemos un precipicio al final del camino...
RAFAEL FABREGAT
24 de junio de 2014
1421- BAJA EL SEXO Y SUBE LA FRUTA.
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23 de junio de 2014
1420- EL SECRETO DE FAILAKAH.
Failakah es una isla, 20 Km. al noreste de la ciudad de Kuwait, en el Golfo Pérsico. Todo allí era normalidad hasta hace bien poco. A pesar de su pobre infraestructura, en la isla está despertando un cierto interés por el turismo local y desde luego lo que se cuenta en este post ayudará y mucho a que ello sea posible. En la actualidad ya se practica la pesca deportiva, la vela y otros deportes acuáticos, pero hace falta más, mucho más, para atraer la atención del turismo hacia la zona. La mayoría de los residentes son gente que ya vivía allí mucho antes de la invasión iraquí de 1990, pequeños pescadores de vida tranquila, apacible y despreocupada.
Algunos isleños que actualmente viven en Kuwait viajan cada fin de semana a su isla. En la actualidad hay un proyecto que pretende construir un puente que conecte la isla de Failakah con la ciudad de Kuwait lo cual la convertiría en un paraíso vacacional y la tranquilidad de sus habitantes desaparecería para siempre. Especialmente ahora que la isla ha desvelado su tesoro, su secreto más bien guardado, algo que nadie había imaginado. Con este atractivo turístico y la construcción del anunciado puente, Failakah pasaría del anonimato a convertirse en un segundo Bareín.
Tras dos años de excavaciones la isla ha mostrado al mundo una colonia griega del siglo IV a.C. ¡A 3.000 Km. de Grecia y en tierras inhóspitas!. El hallazgo arroja luz sobre la expansión griega en Oriente Medio y la Península Arábiga, así como la importancia comercial de su puerto en aquellos tiempos de la antigüedad. La colonia entremezcló la cultura griega y la local y fue construida durante el reinado de Alejandro Magno. Su funcionamiento normal apenas duró un par de siglos escasos (325-150 a.C.) siguiendo un rápido declive y el abandono definitivo de la ciudadela, nunca utilizada por los locales.
Hacía ya tiempo que se sabía de su existencia, pero nunca se habían llevado a cabo trabajos de excavación. Tras el acuerdo firmado por el Ministerio de Cultura griego y el Consejo Nacional de Cultura kuwaití se iniciaron los trabajos de excavación y restauración. Se han desenterrado numerosas viviendas que muestran la vida cotidiana de aquellas gentes. En su interior mucha cerámica, herramientas para la reparación de redes de pesca, pesos para las ruecas y vasos y cántaros de la citada época de Alejandro Magno. Zonas huecas enterradas descubrieron canastos semi-quemados, con restos de pescado fosilizado que todavía conservaba sus escamas.
A los americanos les llamó la atención el interés de los Iraquíes por esta isla y por la franja desértica de Kuwai, tan poco atractiva en apariencia. La respuesta del probable petróleo en sus entrañas estaba clara, pero había algo más. La costa kuwaití ha sido siempre lugar poblado, comercial y de importancia estratégica. Así lo vio también 2400 años atrás el historiador Arriano en tiempos de Alejandro y llamó la atención del emperador que la ocupó llamándola Ikaros, dotando este pequeño reducto comercial de templos dedicados a Apolo y Artemisa hasta convertirla en importante enclave en la ruta de Mesopotamia a la India. En los últimos tiempos solo el final de un par de columnas sobresalían del terreno.
Nada queda del floreciente comercio de perlas e incienso, pero la cultura occidental es curiosa y tozuda. Frisos, monedas y hasta una gran columna con escritura griega clásica fue encontrada y trasladada al Museo de Kuwait. Estos hallazgos y otros muchos serán cómplices sin duda del futuro de esta isla, hasta ahora dormida en la mediocridad. Sin embargo no todos están seguros de que la posible avalancha de turistas sea lo mejor para sus actuales habitantes. No tienen dinero, pero disfrutan de una paz y una tranquilidad que con toda seguridad desaparecerá si se lleva a cabo lo que hay programado para Failakah.
- ¿Qué necesidad hay de cambiar, lo que está bien tal como está? -dicen sus habitantes.
RAFAEL FABREGAT
Algunos isleños que actualmente viven en Kuwait viajan cada fin de semana a su isla. En la actualidad hay un proyecto que pretende construir un puente que conecte la isla de Failakah con la ciudad de Kuwait lo cual la convertiría en un paraíso vacacional y la tranquilidad de sus habitantes desaparecería para siempre. Especialmente ahora que la isla ha desvelado su tesoro, su secreto más bien guardado, algo que nadie había imaginado. Con este atractivo turístico y la construcción del anunciado puente, Failakah pasaría del anonimato a convertirse en un segundo Bareín.
Tras dos años de excavaciones la isla ha mostrado al mundo una colonia griega del siglo IV a.C. ¡A 3.000 Km. de Grecia y en tierras inhóspitas!. El hallazgo arroja luz sobre la expansión griega en Oriente Medio y la Península Arábiga, así como la importancia comercial de su puerto en aquellos tiempos de la antigüedad. La colonia entremezcló la cultura griega y la local y fue construida durante el reinado de Alejandro Magno. Su funcionamiento normal apenas duró un par de siglos escasos (325-150 a.C.) siguiendo un rápido declive y el abandono definitivo de la ciudadela, nunca utilizada por los locales.
Hacía ya tiempo que se sabía de su existencia, pero nunca se habían llevado a cabo trabajos de excavación. Tras el acuerdo firmado por el Ministerio de Cultura griego y el Consejo Nacional de Cultura kuwaití se iniciaron los trabajos de excavación y restauración. Se han desenterrado numerosas viviendas que muestran la vida cotidiana de aquellas gentes. En su interior mucha cerámica, herramientas para la reparación de redes de pesca, pesos para las ruecas y vasos y cántaros de la citada época de Alejandro Magno. Zonas huecas enterradas descubrieron canastos semi-quemados, con restos de pescado fosilizado que todavía conservaba sus escamas.
A los americanos les llamó la atención el interés de los Iraquíes por esta isla y por la franja desértica de Kuwai, tan poco atractiva en apariencia. La respuesta del probable petróleo en sus entrañas estaba clara, pero había algo más. La costa kuwaití ha sido siempre lugar poblado, comercial y de importancia estratégica. Así lo vio también 2400 años atrás el historiador Arriano en tiempos de Alejandro y llamó la atención del emperador que la ocupó llamándola Ikaros, dotando este pequeño reducto comercial de templos dedicados a Apolo y Artemisa hasta convertirla en importante enclave en la ruta de Mesopotamia a la India. En los últimos tiempos solo el final de un par de columnas sobresalían del terreno.
Nada queda del floreciente comercio de perlas e incienso, pero la cultura occidental es curiosa y tozuda. Frisos, monedas y hasta una gran columna con escritura griega clásica fue encontrada y trasladada al Museo de Kuwait. Estos hallazgos y otros muchos serán cómplices sin duda del futuro de esta isla, hasta ahora dormida en la mediocridad. Sin embargo no todos están seguros de que la posible avalancha de turistas sea lo mejor para sus actuales habitantes. No tienen dinero, pero disfrutan de una paz y una tranquilidad que con toda seguridad desaparecerá si se lleva a cabo lo que hay programado para Failakah.
- ¿Qué necesidad hay de cambiar, lo que está bien tal como está? -dicen sus habitantes.
RAFAEL FABREGAT
1419- EL EJÉRCITO DE CAMBISES.
Hijo de Ciro II el Grande, Cambises II heredó el trono de Persia a la muerte de su padre en el año 530 a.C. y que regentaría, según Herodoto, durante seis años y cinco meses, hasta el verano del 522 a.C. Conquistados los países asiáticos por su padre, el joven Cambises quiso hacer lo mismo con Egipto, único estado independiente de Oriente Medio. En la Batalla de Pelusio los egipcios del faraón Psamético III fueron derrotados y Cambises entró victorioso en Menfis donde adoptó costumbres y títulos proclamándose faraón. Sin embargo no gozaba del apoyo de los sacerdotes de Amón y se aprestó a someter al oráculo del Templo de Amón, en el oasis de Siwa. Bien protegidos por las mejores tropas del reino, el oráculo y sus seguidores predicaban la desobediencia al invasor desde la distancia, por lo que Cambises II mandó un ejército de 50.000 hombres a destruir el Templo de Amón.
Tras una semana de intenso calor y penurias, aquellos soldados llegaron al oasis de El-Kharga. El sol era indolente en aquel gigantesco desierto sin fin, con temperaturas que sin duda rozarían los 50ºC. Bajo la sombra de las verdes palmeras descansaron un día entero y después, bien aprovisionados de dátiles y agua iniciaron nuevamente el camino hacia Siwa. Nunca más se supo de aquel grandioso ejército. La creencia popular es que una inusual tormenta de arena les cubrió a todos haciéndolos desaparecer de la faz de la tierra.
Ya cruzado más de la mitad del desierto del Sáhara y a pocas jornadas del valle del Nilo, la tormenta de arena sorprendió al ejército enterrándolo para siempre. Entendidos egiptólogos no creen tal posibilidad pero lo cierto es que nada más se supo de aquel gran número de soldados. Lo único claro es que diferentes expediciones de investigadores han encontrado restos de huesos humanos en gran cantidad y lugares diferentes. Se cree por tanto que a la vista de la tormenta el ejército se dispersaría pero no pudo escapar.
Junto a ellos armas, artefactos de todo tipo y antiguas vasijas portadoras de alimentos de la época de Cambises. Dos mil quinientos años después, una última expedición de alumnos y profesores de la Universidad de Lecce dice haber descubierto cantidad injente de huesos, armas y joyas semi-enterradas en el desierto del Sáhara que bien podrían corresponder a aquel ejército desaparecido.
A poco que se escarbe, cientos de huesos, armas de bronce, amuletos y brazaletes aparecen bajo la arena que un día ya muy lejano se supone les enterró a todos.
Naturalmente esta es la hipótesis, una más, pero no hay prueba alguna de que se trate del citado ejército de Cambises, ni de que la arena fuese el desencadenante de la tragedia.
Son muchas las leyendas sobre su desaparición y muchos también los libros y novelas que mencionan este hecho nunca contrastado. Las dudas son muchas, pero ninguna prueba que certifique que los restos encontrados sean los de aquel histórico ejército. De hecho ya se encontraron en otros lugares huesos a los que también se atribuyó ser el ejército desaparecido.
A toda esta incógnita se suma también el interés de las agencias de viajes en atraer visitantes a la zona. Todo gira alrededor del dinero y es este mismo el que repele cualquier vestigio de verosimilitud.
¡Solo los necios creen saber la verdad de las cosas!.
RAFAEL FABREGAT
Tras una semana de intenso calor y penurias, aquellos soldados llegaron al oasis de El-Kharga. El sol era indolente en aquel gigantesco desierto sin fin, con temperaturas que sin duda rozarían los 50ºC. Bajo la sombra de las verdes palmeras descansaron un día entero y después, bien aprovisionados de dátiles y agua iniciaron nuevamente el camino hacia Siwa. Nunca más se supo de aquel grandioso ejército. La creencia popular es que una inusual tormenta de arena les cubrió a todos haciéndolos desaparecer de la faz de la tierra. Ya cruzado más de la mitad del desierto del Sáhara y a pocas jornadas del valle del Nilo, la tormenta de arena sorprendió al ejército enterrándolo para siempre. Entendidos egiptólogos no creen tal posibilidad pero lo cierto es que nada más se supo de aquel gran número de soldados. Lo único claro es que diferentes expediciones de investigadores han encontrado restos de huesos humanos en gran cantidad y lugares diferentes. Se cree por tanto que a la vista de la tormenta el ejército se dispersaría pero no pudo escapar.
Junto a ellos armas, artefactos de todo tipo y antiguas vasijas portadoras de alimentos de la época de Cambises. Dos mil quinientos años después, una última expedición de alumnos y profesores de la Universidad de Lecce dice haber descubierto cantidad injente de huesos, armas y joyas semi-enterradas en el desierto del Sáhara que bien podrían corresponder a aquel ejército desaparecido.
A poco que se escarbe, cientos de huesos, armas de bronce, amuletos y brazaletes aparecen bajo la arena que un día ya muy lejano se supone les enterró a todos.
Naturalmente esta es la hipótesis, una más, pero no hay prueba alguna de que se trate del citado ejército de Cambises, ni de que la arena fuese el desencadenante de la tragedia.
Son muchas las leyendas sobre su desaparición y muchos también los libros y novelas que mencionan este hecho nunca contrastado. Las dudas son muchas, pero ninguna prueba que certifique que los restos encontrados sean los de aquel histórico ejército. De hecho ya se encontraron en otros lugares huesos a los que también se atribuyó ser el ejército desaparecido. A toda esta incógnita se suma también el interés de las agencias de viajes en atraer visitantes a la zona. Todo gira alrededor del dinero y es este mismo el que repele cualquier vestigio de verosimilitud.
¡Solo los necios creen saber la verdad de las cosas!.
RAFAEL FABREGAT
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21 de junio de 2014
1418- LOS GÉISERES DE ENCÉLADO.
Nos referimos hoy a Encélado, una de las lunas del planeta Saturno y la que con más probabilidad puede albergar vida de todo el sistema solar. Todo esto ha podido ser averiguado en las diferentes misiones espaciales enviadas a Saturno y sus satélites.
La razón en muy simple. Bajo esos 40 Km. de espesor de la capa de hielo permanente que cubre la superficie del satélite, un grandioso océano de agua líquida permanece en el hemisferio sur, protegido del frío exterior. ¿Qué impide pensar que esa agua no contenga algún tipo de vida?. Europa, uno de los satélites del planeta Júpiter, era el lugar del Sistema Solar que se consideraba con más posibilidades de albergar vida. El motivo es que se detectó que bajo una capa de hielo de 100 Km. de grosor había agua en estado líquido. Pues bien, esa misma peculiaridad ha sido detectada en Encélado.
Con toda probabilidad ocurrirá lo mismo en otros lugares del Universo puesto que la presencia de este fenómeno es más común de lo que imaginábamos. Como aquí en la Tierra, el fondo de dicho océano está compuesto de rocas y aunque en baja proporción Encélado parece tener todavía una cierta actividad volcánica confirmada por la contínua expulsión de vapor que se aprecia en su polo sur. Esa actividad es con toda probabilidad la que genera el calor suficiente para mantener su agua interior en estado líquido. Encélado orbita en la parte más densa del anillo E, a 180.000 de las nubes de Saturno y completa su órbita en un tiempo de 32,9 horas. La temperatura media de su superficie es de -197ºC, aunque en el sur es 15/20º más elevada.
Al igual que sucede con nuestra Luna y otros satélites mayores de Saturno, rota de forma sincrónica y por tanto siempre es la misma cara la que apunta hacia el planeta Saturno. El anillo E, en el que se ubica Encélado, es el más exterior de Saturno y con 1 millón de Km. el más ancho de ellos. Sobrevolado con nuestra sonda espacial Cassini, se llegó a la conclusión que el propio Encélado es el que proporciona los materiales que forman el anillo E, una especie de hielo y polvo de tamaño microscópico pero más abundante en ese punto donde el anillo es mucho más estrecho.
Encélado se suma pues a la media docena (comprobada) de lugares del sistema solar con actividad volcánica actual y lugares con más posibilidades de albergar vida extraterrestre.
Estas partículas provienen en buena parte de unas columnas criovolcánicas situadas en el polo sur de Encélado. A las partículas lanzadas en su actividad geológica se unen grandes géiseres cuyo vapor de agua inmediatamente congelado se une en la formación del anillo.
La presión geológica de esta zona disminuye el grosor del hielo que apenas tiene poco más de 1 Km. en algunos puntos y lanza al espacio grandes chorros permanentes de agua en forma de vapor. Aunque la mayor parte de esas partículas y vapores congelados se depositan nuevamente en la superficie del satélite, muchas de ellas escapan de su escasa gravedad y entran en la órbita de Saturno. Otra fuente de alimentación del anillo es el polvo causado por el constante bombardeo de meteoritos que caen en este satélite ya que su velocidad de escape es solo de 866 Km/h.
Falta mucho por saber y... ¡vivimos tan poco tiempo!.
RAFAEL FABREGAT
La razón en muy simple. Bajo esos 40 Km. de espesor de la capa de hielo permanente que cubre la superficie del satélite, un grandioso océano de agua líquida permanece en el hemisferio sur, protegido del frío exterior. ¿Qué impide pensar que esa agua no contenga algún tipo de vida?. Europa, uno de los satélites del planeta Júpiter, era el lugar del Sistema Solar que se consideraba con más posibilidades de albergar vida. El motivo es que se detectó que bajo una capa de hielo de 100 Km. de grosor había agua en estado líquido. Pues bien, esa misma peculiaridad ha sido detectada en Encélado.
Con toda probabilidad ocurrirá lo mismo en otros lugares del Universo puesto que la presencia de este fenómeno es más común de lo que imaginábamos. Como aquí en la Tierra, el fondo de dicho océano está compuesto de rocas y aunque en baja proporción Encélado parece tener todavía una cierta actividad volcánica confirmada por la contínua expulsión de vapor que se aprecia en su polo sur. Esa actividad es con toda probabilidad la que genera el calor suficiente para mantener su agua interior en estado líquido. Encélado orbita en la parte más densa del anillo E, a 180.000 de las nubes de Saturno y completa su órbita en un tiempo de 32,9 horas. La temperatura media de su superficie es de -197ºC, aunque en el sur es 15/20º más elevada.
Al igual que sucede con nuestra Luna y otros satélites mayores de Saturno, rota de forma sincrónica y por tanto siempre es la misma cara la que apunta hacia el planeta Saturno. El anillo E, en el que se ubica Encélado, es el más exterior de Saturno y con 1 millón de Km. el más ancho de ellos. Sobrevolado con nuestra sonda espacial Cassini, se llegó a la conclusión que el propio Encélado es el que proporciona los materiales que forman el anillo E, una especie de hielo y polvo de tamaño microscópico pero más abundante en ese punto donde el anillo es mucho más estrecho.
Encélado se suma pues a la media docena (comprobada) de lugares del sistema solar con actividad volcánica actual y lugares con más posibilidades de albergar vida extraterrestre.
Estas partículas provienen en buena parte de unas columnas criovolcánicas situadas en el polo sur de Encélado. A las partículas lanzadas en su actividad geológica se unen grandes géiseres cuyo vapor de agua inmediatamente congelado se une en la formación del anillo.
![]() |
| Géiseres del satélite Encélado. |
Falta mucho por saber y... ¡vivimos tan poco tiempo!.
RAFAEL FABREGAT
20 de junio de 2014
1417- LA SANGRE AZUL.
En el habla hispana, provenir de "sangre azul" se entiende como descender de la nobleza. Esta frase nació en la España del siglo IX, con una cantidad ingente de judíos en todos los sectores de la sociedad y militarmente dominada por los moros. En aquellos tiempos, trabajando la práctica totalidad del sector productivo en la agricultura, era lógico y natural que toda la población estuviera quemada por los rayos del sol, motivo por el cual las venas próximas a la piel no se dejaban ver. La falta de higiene también ayudaba bastante. Todos eran morenos en aquel momento, a pesar de que nadie iba a la playa. Ser de "sangre azul" o de piel blanca, era sinónimo de provenir de noble cuna.

Es por ello que la gente empezó a acuñar el concepto de "sangre azul" al referirse a la gente noble que, al no darles el sol, dejaban entrever en las muñecas las características venas azules, cuya presencia no protege la piel blanca. Por otra parte también la nobleza presumía de ser de raza pura, descendiente de los visigodos, y no mezclada con sangre judía o mora, gente de natural morena. Aquella sangre "pura" teñía de azul las venas de todos aquellos que no trabajaban en el campo, es decir, de los que no trabajaban al sol. Justamente por eso y de forma despectiva, se les llamaba también "de sangre azul" a todos aquellos que trabajaban en diferentes oficios locales. Los agricultores llamaban "Gosos de poble" (perros de pueblo) a la gente de oficio, pobres como ellos, pero que estaban al resguardo de los rayos solares.
Los nobles de la época se dejaban su sangre en los numerosos campos de batalla y todos tenían claro que también la suya era roja como la de los demás. La única diferencia era que, espada en alto, los aristócratas exhibían bajo su piel pálida las venas azules características en todo brazo al que no le da el sol con frecuencia. Por eso debemos entender que aquello de "el príncipe azul" era tan solo una manera despectiva del pueblo de referirse a todos los que ejercían oficios que desde su punto de vista no podían llamarse trabajo y mucho más a la aristocracia y a sus servidores. Ese detalle les distinguía del resto de la tropa, principalmente formada por los campesinos reclutados para tal fin, cuando se requería de su ayuda frente al enemigo.
Los aristócratas se veían así mismos como una raza noble, diferente, biológicamente distinta y superior. Y verse las venas azules era una forma de corroborar sus creencias, sin pararse a pensar que todo era motivado por su falta de exposición a los rayos solares. Esta creencia arraigó y se prolongó hasta bien entrado el siglo XVI. Los aspirantes a hidalgo, tenían no solo que aportar testimonios de su destreza en diferentes aptitudes guerreras, sino que habían de exhibir también aquellas venas que determinaban su "pureza de sangre", imprescindible para demostrar su hidalguía. Con estas pruebas se demostraba no solamente su cristiandad, sino que en su genealogía no había mezcla de sangre judía o conversa.
Ya una vez justificado lo anterior, la hidalguía se heredaba siempre que hubiera cuatro generaciones anteriores de hidalgos. Los hidalgos estaban exentos de pagar impuestos, pero tenían a cambio obligaciones guerreras. Una vez se accedía a esta clase social, era casi obligado que los matrimonios se concertaran entre las diferentes castas, de tal manera que se preservara la nobleza de sangre. Por increíble que nos parezca en la actualidad, el color de la piel era entonces rasgo suficiente para determinar la clase baja de una persona y por lo tanto el posible rechazo de una relación con fines matrimoniales. Aunque acuñado en España, el término de "sangre azul" se extendió rápidamente por buena parte del mundo, especialmente por Europa y Asia.
RAFAEL FABREGAT

Es por ello que la gente empezó a acuñar el concepto de "sangre azul" al referirse a la gente noble que, al no darles el sol, dejaban entrever en las muñecas las características venas azules, cuya presencia no protege la piel blanca. Por otra parte también la nobleza presumía de ser de raza pura, descendiente de los visigodos, y no mezclada con sangre judía o mora, gente de natural morena. Aquella sangre "pura" teñía de azul las venas de todos aquellos que no trabajaban en el campo, es decir, de los que no trabajaban al sol. Justamente por eso y de forma despectiva, se les llamaba también "de sangre azul" a todos aquellos que trabajaban en diferentes oficios locales. Los agricultores llamaban "Gosos de poble" (perros de pueblo) a la gente de oficio, pobres como ellos, pero que estaban al resguardo de los rayos solares.
Los nobles de la época se dejaban su sangre en los numerosos campos de batalla y todos tenían claro que también la suya era roja como la de los demás. La única diferencia era que, espada en alto, los aristócratas exhibían bajo su piel pálida las venas azules características en todo brazo al que no le da el sol con frecuencia. Por eso debemos entender que aquello de "el príncipe azul" era tan solo una manera despectiva del pueblo de referirse a todos los que ejercían oficios que desde su punto de vista no podían llamarse trabajo y mucho más a la aristocracia y a sus servidores. Ese detalle les distinguía del resto de la tropa, principalmente formada por los campesinos reclutados para tal fin, cuando se requería de su ayuda frente al enemigo.
Los aristócratas se veían así mismos como una raza noble, diferente, biológicamente distinta y superior. Y verse las venas azules era una forma de corroborar sus creencias, sin pararse a pensar que todo era motivado por su falta de exposición a los rayos solares. Esta creencia arraigó y se prolongó hasta bien entrado el siglo XVI. Los aspirantes a hidalgo, tenían no solo que aportar testimonios de su destreza en diferentes aptitudes guerreras, sino que habían de exhibir también aquellas venas que determinaban su "pureza de sangre", imprescindible para demostrar su hidalguía. Con estas pruebas se demostraba no solamente su cristiandad, sino que en su genealogía no había mezcla de sangre judía o conversa.
Ya una vez justificado lo anterior, la hidalguía se heredaba siempre que hubiera cuatro generaciones anteriores de hidalgos. Los hidalgos estaban exentos de pagar impuestos, pero tenían a cambio obligaciones guerreras. Una vez se accedía a esta clase social, era casi obligado que los matrimonios se concertaran entre las diferentes castas, de tal manera que se preservara la nobleza de sangre. Por increíble que nos parezca en la actualidad, el color de la piel era entonces rasgo suficiente para determinar la clase baja de una persona y por lo tanto el posible rechazo de una relación con fines matrimoniales. Aunque acuñado en España, el término de "sangre azul" se extendió rápidamente por buena parte del mundo, especialmente por Europa y Asia.
RAFAEL FABREGAT
19 de junio de 2014
1416- FELIPE VI, NUEVO REY DE ESPAÑA.
El día 19 de Junio del año 2014 es ya fecha histórica para España. Ayer día 18 abdicaba oficialmente el rey Juan Carlos I y hoy inicia reinado su hijo con el nombre de Felipe VI.
Día de gloria para los monárquicos y nefasto para los republicanos que, amparados por la libertad que proporciona la Democracia, se han manifestado estos días atrás en todos los medios a su alcance, contrarios a la Institución y a la Constitución.
Pedían un referéndum. ¿Con qué derecho?. ¿Acaso los españoles no nos manifestamos cada cuatro años en las urnas?. Aunque yo se lo hubiera otorgado, siempre y cuando se hicieran cargo de los gastos. ¡Porque no vamos a pagar entre todos el capricho de unos cuantos!, habida cuenta que esto ya fue votado y así consta en la Constitución Española. Está claro que la citada Constitución puede ser modificada, en parte e incluso en su totalidad, pero eso no se hace atendiendo peticiones callejeras.
- ¡Vaya mierda! -dicen ellos- Por si dos reyes eran pocos, ahora cuatro...
Esa modificación que esta gente pide, se consigue en el Congreso de Diputados y es allí justamente donde el pueblo está representado. No hace falta pues ningún referéndum para eliminar la monarquía e instaurar la República. El sentir de los españoles queda perfectamente reflejado con el reparto de escaños, tras cada una de las consultas que se llevan a cabo cada cuatro años.
Las soluciones y los cambios, en el Congreso. Allí es donde estamos representados todos los españoles. ¿O es que después de casi cuarenta años, todavía no nos hemos enterado de como funciona un país democrático?. Todo lo demás es anarquismo y ganas de marear la perdiz. Así que paciencia. Todo llegará sin duda, pero con paciencia. Claro que, ¡como la mayoría democrática no nos hace ni puñetero caso...! (Piensan ellos) Pues eso, hay que salir a la calle a manifestar vuestro malestar y, de paso, romper unos cuantos escaparates y algún que otro cajero automático...
Será sin duda una buena fórmula para aplacar odios y para justificar, cara a quienes les apoyan, el sueldo que cobran. Pero el suyo no es, de momento, el pensar mayoritario de los españoles y como ya he dicho antes, para instaurar la república tendrán que esperar. Los que peinan canas, mejor sentados. Sería lo más inteligente, porque la cosa va para largo. Nadie que tenga dos dedos de frente quiere anarquismo en sus calles. Por cierto, siempre he tenido esta duda... A esta gente que está en la calle, ¿quién les hace la comida o de donde sacan el dinero para comprarla?. Porque yo, para poder comer, ¡siempre tuve que trabajar...!
RAFAEL FABREGAT
Día de gloria para los monárquicos y nefasto para los republicanos que, amparados por la libertad que proporciona la Democracia, se han manifestado estos días atrás en todos los medios a su alcance, contrarios a la Institución y a la Constitución.
Pedían un referéndum. ¿Con qué derecho?. ¿Acaso los españoles no nos manifestamos cada cuatro años en las urnas?. Aunque yo se lo hubiera otorgado, siempre y cuando se hicieran cargo de los gastos. ¡Porque no vamos a pagar entre todos el capricho de unos cuantos!, habida cuenta que esto ya fue votado y así consta en la Constitución Española. Está claro que la citada Constitución puede ser modificada, en parte e incluso en su totalidad, pero eso no se hace atendiendo peticiones callejeras.
- ¡Vaya mierda! -dicen ellos- Por si dos reyes eran pocos, ahora cuatro...
Esa modificación que esta gente pide, se consigue en el Congreso de Diputados y es allí justamente donde el pueblo está representado. No hace falta pues ningún referéndum para eliminar la monarquía e instaurar la República. El sentir de los españoles queda perfectamente reflejado con el reparto de escaños, tras cada una de las consultas que se llevan a cabo cada cuatro años.
Las soluciones y los cambios, en el Congreso. Allí es donde estamos representados todos los españoles. ¿O es que después de casi cuarenta años, todavía no nos hemos enterado de como funciona un país democrático?. Todo lo demás es anarquismo y ganas de marear la perdiz. Así que paciencia. Todo llegará sin duda, pero con paciencia. Claro que, ¡como la mayoría democrática no nos hace ni puñetero caso...! (Piensan ellos) Pues eso, hay que salir a la calle a manifestar vuestro malestar y, de paso, romper unos cuantos escaparates y algún que otro cajero automático...
Será sin duda una buena fórmula para aplacar odios y para justificar, cara a quienes les apoyan, el sueldo que cobran. Pero el suyo no es, de momento, el pensar mayoritario de los españoles y como ya he dicho antes, para instaurar la república tendrán que esperar. Los que peinan canas, mejor sentados. Sería lo más inteligente, porque la cosa va para largo. Nadie que tenga dos dedos de frente quiere anarquismo en sus calles. Por cierto, siempre he tenido esta duda... A esta gente que está en la calle, ¿quién les hace la comida o de donde sacan el dinero para comprarla?. Porque yo, para poder comer, ¡siempre tuve que trabajar...!
RAFAEL FABREGAT
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