
Naturalmente trabajo en mayúsculas, es decir, actividad que justifique sobradamente el sueldo que cobran y que no puede ser otra que buscar soluciones que lleven al bienestar general de los ciudadanos que les votan.
2.008, 2.009, 2.010... ¿2.011 también? Pero, ¡por favor! ¿Hasta cuando ha de durar en España esta maldita crisis?
¡Necesitamos soluciones, no parches!

La fórmula de dar comida al hambriento ha sido la aplicada siempre en los países tercermundistas y todos (los actualmente parados también) siempre hemos dicho que la solución no es dar pescado, si no buscar e instaurar las condiciones adecuadas para que cada uno pueda pescar por sí solo. Sin limosnas que a fin de cuentas, en este caso, salen del bolsillo de quienes las reciben.
Y el político que no sea capaz de vislumbrar al menos una pequeña luz en la lejanía... ¡que se marche a su casa! que, seguramente, no necesitará ponerse a la cola del paro para poder hacer frente a sus gastos.
En cuanto a la salud, como es natural, ni el más loco de los mortales reniega ni ha renegado nunca de su exceso, pero no ha sido siempre así en lo concerniente al trabajo.


El mundo tiene mecanismos naturales suficientes para alimentar sobradamente a todos cuantos habitamos este planeta y algunos más, aunque... no debemos olvidar que el bienestar generalizado hace aumentar la población mundial y la Tierra, como todas las cosas, tiene unos límites que no deberíamos traspasar.

Inicialmente se trataba de "comer sin ser comido" pero, con el paso del tiempo, se trasformó en "todo para mí y nada para tí" y por si esto fuera poco, a esto se sumó también el afán de poder.
La primera necesidad vital es el comer, pero cuando el estómago está lleno nace el afán de la notoriedad. Para muchos, ser más que su vecino es lo más importante, superior incluso al poder económico... aunque suele ir parejo.
Como los animales más irracionales no solo de pan vive el hombre si no que, satisfecha la necesidad de alimentarnos, entra en juego la de ser jefe del clan o, al menos, parte del grupo que lo dirige.
RAFAEL FABREGAT
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