19 de junio de 2021

3066- RASCASUELOS, LA PIRÁMIDE INVERTIDA.

Ni que decir tiene, que es uno de los proyectos más polémicos del momento y que consiste en construir una pirámide invertida bajo la plaza principal de la capital mexicana: El Zócalo. Claro que dicha construcción todavía no ha visto la luz pero, de llevarse a cabo, sería toda una proeza nunca vista en nuestro planeta. Los 57.000 m2. de la capital de México, vaciados y vueltos a rellenar, a medida que la construcción fuera alcanzando la altura prevista de 65 pisos. Del rascacielos al rascasuelos, así, de un plumazo. La gente ya no sabe qué inventar. Habría qué ver el grosor de las paredes de es "Primer piso" para ser capaz de soportar los millones de toneladas que sumarían todos los pisos superiores. A mi no me atraen demasiado las alturas, ni para arriba ni para abajo, así que por muy ruidodo que sea, caso de comprarme uno, lo quiero a pie de plaza.

Una enigmática ciudad bajo tierra, que no la quiero para mi. ¿Será posible que dicho proyecto vea la luz?. Desde luego, no en ese lugar emblemático.
Una de las plazas más grandes del mundo (57.600 m2) vaciados y vueltos a rellenar, ubicando una pirámide de 65 pisos invertidos. Arquitectónicamente es posible, nadie lo duda, pero ¿quién querría vivir a 170 metros bajo tierra?. Que no, que no... ¡Yo no!. Yo quiero ver la luz del sol y respirar aire puro, a ser posible cerca de las montañas. La tierra para las orugas... 
Enmarcada por la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional y los edificios gubernamentales, la Plaza del Zócalo en México DF es el punto neurálgico de la capital mexicana. ¿por qué destrozarlo?.

Los artistas y promotores de tan descabellado proyecto han aclarado que todas las viviendas y/o locales serían exteriores, con luz y ventilación natural, ya que la pirámide en cuestión sería totalmente hueca, es decir: las paredes exteriores serían del ancho suficiente para garantizar la seguridad, al mismo tiempo que las viviendas o locales comerciales dispongan del espacio y comodidades acordes a un edificio del siglo XXI. Nadie duda que la idea es plausible y las garantías totales, pero lo nuevo siempre ofrece dudas. 
ECuando se proyectaron los primeros rascacielos también muchos se pondrían las manos en la cabeza diciendo que, viviendo en plata baja, sobraban metros para que todos tuviéramos una vivienda digna y mucho más cómoda. Los tiempos cambian y construir lo nunca visto siempre es una buena idea y llamar la atención garantiza el éxito, pero...

Se diga lo que se diga, vivir en una zona exclusiva y hacerlo a cierta altura, proporciona vistas impresionantes y una seguridad que no hay en los suburbios de ninguna parte del mundo, pero... ¿A qué precio?. Y lo que es peor... ¿Qué vistas tendrán los que vivan bajo tierra, aunque sea en el Zócalo de México DF y Barrio de Santa Fe?. Me digan lo que me digan, a mi no me van a convencer...! El aire cuanto más puro mejor y las vistas, hasta donde alcance la ídem. Sin duda alguna, con el precio que van a tener las viviendas de la "pirámide invertida", se podrán encontrar otras en cualquier lugar de ese mismo barrio y también con todas las calidades y garantías que estos "locos de las profundidades" ofrecen así que, lo dicho: cada cual que haga lo que se le antoje. Esto no ha hecho más que empezar, pero yo me quedo a pie de calle... 

RAFAEL FABREGAT

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