2 de febrero de 2026

3333/0018- LA TELEVISIÓN BASURA.


Demasiados años hace que dura el éxito de determinados programas sin contenido alguno. Parece increíble que tanta basura siga teniendo éxito, año tras año, lo que viene a demostrar cual es la cultura de nuestro país. Está claro que la gente mayor con estudios elementales, aprendió muy poco en aquella escuela pública de posguerra, más interesada en tener contento al régimen que al aprendizaje de los niños asistentes. Claro que las cadenas de televisión, bien que se frotan las manos todos los días del año, con esa asídua clientela que se siente feliz con tales programas. Un entretenimiento donde la cultura brilla por su ausencia y los mal hablados campan a sus anchas, ganando cifras astronómicas por el solo hecho de criticar a sus amigos y conocidos, además de alguna bronca en plató. Es lo que vende...


Y a consecuencia de tanto éxito nuestros políticos dicen a boca llena que esa gente de la farándula son los representantes de la "cultura española", a los que hay que apoyar económicamente en todos sus proyectos. Habrán ido todos a la misma escuela, digo yo. Para los grandes investigadores que trabajan a la sombra de cualquier laboratorio, no hay dinero, como tampoco lo hay para que en los Hospitales haya las camas y médicos suficientes. En este país solo los amiguetes y la farándula tiene los apoyos necesarios. Cualquiera que no sea de ese gremio, por muy gran proyecto que presente al ICO, no recibirá crédito alguno de la Administración mientras que, a la vista está, todos los proyectos que presentan los antedichos protagonistas los reciben a manos llenas. A los créditos del inicio de las películas me remito. 


Son muchas las películas que se ruedan con dinero público, lo cual indica que nadie estudia el guión para saber si valen lo suficiente como para merecer el dinero público. Después cuando el resultado en taquilla es negativo, no pasa nada. Si hay comprador las venden a las TV privadas y si no las mandan al Cementerio de las películas cutres, al tiempo que se justifica el ICO diciendo que para eso está, para apoyar a las causas perdidas. Volviendo al tema de la Telebasura, los personajes no suelen tener un oficio que apoye su economía personal. Parece ser que viven y bien de lo que ganan con sus tertulias diarias televisadas, actualmente llamadas reality shows, porque el inglés es más suena más bonito. La escuela, antes mencionada, a los chicos nos enseñó muy poco pero, a la vista está, a las chicas menos aún. 


El "famoseo" es lo que actualmente vende. Veremos qué es lo que pasa cuando toda esa generación, que fueron niños en las décadas de 1940 a1960, marchen a criar malvas. No hace falta mucho para verlo... ¡Un máximo de 10-15 años!. Claro que quien esto escribe es de esa época y tampoco estará aquí para verlo. Quizás esté equivocado y los citados programas, que llevan más de 30 años con nosotros, sigan triunfando, pero yo no lo creo puesto que no aportan nada más que distraer a esa gente inculta, pero no tonta. Los niños de hoy aprenden más en dos cursos que los del franquismo en ocho pero, además de eso, después marchan todos para seguir estudiando, mientras que nosotros trabajábamos para apoyar la economía familiar. Eso es la CULTURA y el PROGRESO, no lo del "famoseo por la cara".


Estamos de acuerdo en que es una moda que ha revolucionado la televisión, pero algunos creemos que ese éxito demuestra nuestra escasa cultura. En estos programas no se hace y dice otra cosa más que barbaridades a cambio de dinero. ¿Es eso cultura?. Y claro, el espectador poco instruído y morboso, es cómplice e ingrediente necesario ipara el éxito de tales majaderías. Tales programas no tienen contenido alguno y su único destino es entretener a la concurrencia con rifirrafes chabacanos y, muchas veces, hasta incluso obscenos que algunas veces acaban de mala manera. Pero, claro, eso es lo que gusta a esos espectadores y los canales televisivos tienen el dinero y las cámaras para ganar mas dinero. El que quiera
aprender, que vaya a la Universidad...

Rafael Fabregat Condill

NOS GUSTA VER TU SONRISA CADA DÍA...

CHISTE DEL 2 DE FEBRERO DE 2026.
Si lo dejas pasar... ¡te lo pierdes!.



BUENA SOLUCIÓN, PARA LOS JUBILADOS AUTÓNOMOS.

Rafael Fabregat Condill

1 de febrero de 2026

3333/0017- MOZART, UN GENIO SIN SUERTE.


Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) nació un 27 de Enero en la bellísima ciudad de Salzburgo (Austria) y ya desde muy niño fue un alumno aventajado. A los 4 años empezó a recibir clases de su padre con el clavecín familiar, ya que también era músico. A los 6 años ya había compuesto cinco piezas para piano; con 7 años ya hacía giras por Europa, acompañado de su padre y a los 12 estrenó su primera ópera. Al año siguiente, con solo 13 años el arsobispo de Salzburgo le nombró director de la orquesta de la corte, Sin embargo la vida del gran genio de la música estuvo plagada de luces y sombras. A pesar de su popularidad y admiración de las cortes europeas, pasó tiempos muy duros puesto que derrochaba todo cuanto ganaba. Son muchos los genios musicales, pintores, etc. que pudiendo tener una vida cómoda, por una u otra causa, han pasado muchas penalidades y Mozart fué uno de ellos.


El jovencísimo compositor no estaba satisfecho puesto que tales éxitos no tenían la retribución económica que creía merecer. Finalmente en 1777, ya con 21 años de edad, obtuvo permiso para realizar una gira de conciertos por Europa, que el pensaba le sanearían su economía
, pero el éxito no fue tan rotundo como esperaba. Habiendo perdido ya el aliciente de niño prodigio, las cortes visitadas no acabaron de entusiasmarse. El año siguiente fue triste para Mozart pues, en ese corto plazo, murió su madre y la mujer de la que estaba enamorado le rechazó. Solo y sin perspectivas profesionales regresó a su cidad natal donde se sometió nuevamente al obispo descubridor de su talento, para el que compuso varias obras extraordinarias. Cuatro años después se casaría con la hermana de la novia que le rechazó.


La suerte había cambiado. El emperador José II le encargó la composición de una obra y durante los dos años siguientes tuvo el trabajo asegurado. La gente se entusiasmaba con su música y la crítica alababa sus creaciones. Por primera vez Mozart ganaba el dinero que él creía justo. Las leyendas posteriores hablaron de que vivía pobre, pero no era del todo cierto. Más bien se trataba de que era caprichoso y con poca sensatez a la hora de gastar el dinero. Ya en 1786, con solo 30 años de edad, Mozart era más bien infeliz. Compuso algunas de sus más famosas obras, pero no recibió el respaldo popular que esperaba. Praga era la ciudad en la que mayores éxitos cosechaba y allí ganó mucho dinero, pero siguió gastándolo sin medida, al tiempo que su salud empezó a debilitarse. 


Sus dos hijos habían muerto y aquel año 1789 su esposa cayó enferma. Mozart se había iniciado unos años antes en la masoneria, pero tuvo problemas con la organización debido a que había mostrado alguna de sus ceremonias secretas en la obra La flauta mágica. Sea como fuere, a partir de su estreno en Viena, Mozart cayó enfermo y, en la creencia de que lo habían envenenado, apenas sobrevivió dos meses al acontecimiento. Se habló mucho de que los masones eran los culpables de su muerte, pero se cree que no fue así. Efectivamente Mozart tenía los síntomas de envenenamiento pero no fue un plan criminal, sino el tratamiento con mercurio que recibió para curarse de una enfermedad venérea. Murió el 5 de Diciembre de 1791, a los 35 años de edad. La medicina de la época tenía mucho que mejorar.

 Rafael Fabregat Condill