3 de marzo de 2017

2360- DE SALZADELLA A VERACRUZ.

Veracruz (México) y Salzadella (España). Dos alejados destinos, unidos por un mismo hombre. Se trata del castellonense Daniel Montull Segura que al igual que sucediera con Antonino Fernandez, fabricante de la famosa cerveza mexicana Corona, fue un español y claro benefactor de su pueblo, gracias al dinero ganado en las lejanas tierras mexicanas. Daniel Montull Segura había nacido en el pequeño pueblo de Salzadella (Castellón) España, una localidad de 800 habitantes situada a 35 Km. del pueblo del autor de este Blog. 

Daniel emigró a "las Américas" en busca de fortuna y la logró justamente en uno de los sectores industriales aparentemente más humildes a los que pudo acceder. Sí, amigos. El tal Montull había nacido el 2 de Febrero de 1888 y con apenas 16 años embarcó dispuesto a buscar oportunidades que su pueblo no le podría dar nunca. La familia de Daniel no era pobre de necesidad pero los Montull eran una familia muy numerosa y aceptaron de buen grado que uno de sus hijos viajara hacia 'las Américas' en busca de mayor fortuna. El joven emigrante salió de España en 1905 a través del puerto de Barcelona y puso pie en el de Veracruz, trabajando de inmediato en una tienda de abarrotes o ultramarinos. 

Esta ciudad acogía al 20% de los emigrantes españoles, mientras México D.F. lo hacía del 35%. En todo caso, Veracruz era un primer paso, antes de internarse hacia la Nueva España a través de las rutas Xalapa-Perote y Córdoba-Orizaba. Ya en la gran capital mexicana Daniel pidió hablar con el gerente de la fábrica de cerillas Mendizabal & Cía. el cual también era emigrante español. Viendo su valía, tras unas semanas de prueba vendiendo cerillas por las calles mexicanas, el señor Mendizábal le dio el cargo de agente comercial. No se equivocó el tal Mendizábal, pues Daniel demostró tacto y grandes dotes comerciales, logrando la estima personal de su jefe. Tanto fue así que, careciendo de herederos, Mendizábal acabó haciéndole heredero de sus acciones lo cual llevó a Montull a crear su propia compañía, llamada La Central, y que todavía se mantiene vigente. 

Como corresponde a un hombre con esa capacidad, Montull fundó nuevas empresas en diferentes campos económicos, así como sociedades en otras como la panificadora BIMBO. Daniel Montull regresó por primera vez a España en 1929, con motivo de la Exposición Universal de Barcelona, no volviendo por segunda vez hasta 1946. A partir de ese segundo viaje, lo hizo ya todos los años y visitando ¿como no? su pueblo natal de La Salzadella. De hecho, la plaza principal de la localidad se llama Plaza de México, una antigua charca con aguas procedentes del Bobalar que Daniel convirtió en importante plaza indiana. Aunque en un plano menor, colaboró en esta obra su compañero de aventuras, el también emigrante y vecino de la localidad Tomás Molins Albiol, así como todos los vecinos de la localidad.
Daniel Montull se construyó una villa en Salzadella y cada verano visitaba su pueblo y organizaba un campeonato de fútbol con un trofeo que llevaba su nombre, regalando además balones y todo el equipamiento de los jugadores.
Por causa de sus muchos viajes comerciales, Montull acabó muriendo en Barcelona el año 1964 aunque, cumpliendo su última voluntad, fue enterrado en México. La vaca es de donde pace y no de donde nace, pero Montull dio claras muestras de su buen hacer y de no haber olvidado nunca sus orígenes. El rancho familiar de su familia en México se llama La Salzadella, mientras que su residencia en Salzadella se denomina Villa México.

Sin embargo Daniel Montull se inmortaliza, en su pueblo natal de Salzadella, al crear la Plaza de México. La conversión de una zona de aguas inmundas, plagada de mosquitos y malos olores, en una plaza muy superior a lo que corresponde a un pequeño pueblo de interior. Una plaza de ciudad para un pequeño municipio de poco más de 800 habitantes, donde los niños pueden jugar sin el riesgo del tráfico de coches, antes de carros y mulos, y donde madres y abuelas aprovechan para tomar el fresco y charlar con sus vecinas. 
Ese legado del 'millonario mexicano' siempre estará presente en la mente de sus vecinos y en la historia del pueblo de Salzadella, al convertir 'el pati de la bassa' en una atractiva plaza, envidia de los demás pueblos de la comarca. Por obra y gracia de Daniel Montull, en 1950 el foco de enfermedades y riesgo para la población de Salzadella, fue convertido en vergel de flores, plantas y árboles frondosos.
No contentos con eso, en 1964 Daniel Montull y Tomás Molins reunieron en Salzadella a casi un centenar de emigrantes de la zona, con empresas y domicilio en México. Entre todos donaron un millón de pesetas con destino a reformar la iglesia de la localidad, en estado muy lamentable. Además de esa importante restauración, desde entonces a ambos lados del retablo mayor, presidido por la Virgen de la Leche, están situadas la Virgen de Guadalupe y del Pilar, con una losa que agradece la desinteresada ayuda de los benefactores mexicanos.

RAFAEL FABREGAT

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