31 de agosto de 2014

1492- POLÉMICO ESCUDO ARAGONÉS.

Polémico escudo aragonés, como sin duda lo será esta entrada, pero un servidor, cuando se trata de discusiones históricas, siempre está a favor de la Historia. La bendita democracia que disfrutamos está (excelentemente) aprovechada por todos los foráneos llegados del mundo entero y muy especialmente por rumanos y marroquíes, más avezados en la defensa de sus derechos y no tanto en la de sus obligaciones. Pero, en fin, ese no es el tema de hoy. O sí, porque de lo que se trata es que esos inmigrantes a los que (si son gente de bien) recibimos en paz y con alegría, empiezan a cansar con su prepotencia y su uso y abuso de nuestras instituciones y la buena voluntad de los españoles. Este es nuestro país, nuestra historia y nuestras costumbres y no podemos tolerar que, aprovechándose de las libertades que les otorga nuestra Democracia, venga nadie de fuera para hacérnoslas cambiar. En varios puntos de nuestra geografía, pero muy especialmente en el antiguo Reino de Valencia, se celebran las fiestas llamadas de "Moros y Cristianos", en las que se simulan ataques sarracenos que, como no podía ser de otra manera (?) finalizan con la victoria cristiana. 


Pues bien, desde el púlpito de los muchos lugares de culto que los musulmanes de diferentes países han establecido en España, empieza a pedirse la suspensión de estas celebraciones, cuando para los españoles de hoy solo es una fiesta más. Olvidan que ellos fueron los invasores y solo quieren recordar los derechos que les asisten por los siglos de opresión a las gentes que aquí encontraron. ¿Qué derechos morales puede tener un invasor?. Hoy, quinientos años después, advierten y amenzan con recuperar lo que, según ellos, les pertenece. ¿Qué tenían cuando llegaron aquí el año 711?. Pues eso es lo que se llevaron al ser expulsados tras la Reconquista Cristiana. 


Las conquistas a través de la guerra están ya en desuso. Hoy la conquista de un nuevo territorio y de su sociedad solo puede conseguirse con educación, trabajo y buenas maneras. Y los españoles somos generosos, buenazos y fáciles de engañar. ¿Qué más quieren?. El año 2004 comunidades islámicas de Zaragoza exigieron se eliminara del escudo de Aragón la imagen de cuatro cabezas negras (para ellos moras) que simbolizan la victoria cristiana en la Batalla de Alcoraz (1096) uno de los cuatro elementos que componen este escudo histórico que revive el nacimiento de esta Comunidad Autónoma: el reino del Sobrarbe, el blasón del antiguo Aragón, la Cruz de Alcoráz y la bandera cuatribarrada del Reino de Aragón. 


La Cruz de Alcoraz o de San Jorge aparece cantonada con cuatro cabezas desde 1340, aunque la heráldica ya la utilizaba desde 1281. Conmemora la Batalla de Alcoraz en la que murió el rey aragonés Sancho Ramírez y le sustituyó su hijo Pedro I y su lugarteniente y cuñado Bocalla de Luna.
Según cuenta la leyenda, tras seis meses de asedio, Pedro I decidió atacar abiertamente al enemigo que dominaba Huesca y en medio de la batalla apareció San Jorge para ayudarles. Al acabar la batalla los campos circundantes estaban sembrados con los miles de cadáveres moros y cristianos y debemos entender que todos ellos fueron religiosamente enterrados, no sin antes percatarse de que entre ellos estaban las cabezas de los cuatro reyes moros. Casi dos siglos después tomó forma entre los aragoneses que San Jorge había sido y era protector de la Corona de Aragón. Por su sentido de Reconquista, se incorporó la "cabeza de negro" (que no de moro) a la heráldica, figurando en muchos escudos.


Los españoles tenemos claro que la "cabeza de negro" no es otra cosa que un símbolo iconográfico medieval que para nada desprecia ni quiere despreciar a la gente musulmana. Sin embargo la historia es la que es y tampoco podemos atender las susceptibilidades de dirigentes que buscan preponderancia entre sus adeptos reclamando tonterías que para nada tienen que intervenir entre el bienestar de los suyos en territorio propio y menos aún en el ajeno. Más bien su misión es procurar que su gente encuentre trabajo y mejores condiciones de vida de las que tenían en sus países de origen, pero sin meterse con los autóctonos y sin trastocar la sensibilidad de quienes los acogen con los brazos abiertos. 

RAFAEL FABREGAT

No hay comentarios:

Publicar un comentario