23 de marzo de 2014

1307- REPÚBLICA DE RUANDA.

Ruanda es país de África Central sin litoral marítimo. Limita al norte con Uganda, al sur con Burundi, al este con Tanzania y al oeste con la República Democrática del Congo. Es un país muy accidentado, hasta el punto de ser denominado "País de las mil colinas". Su punto más alto es el volcán Karisimbi, de 4.507 metros de altura sobre el nivel del mar, pero a éste se unen otras muchas montañas volcánicas que superan los 3.000 metros de altitud. La superficie total de Ruanda es de 26.338 Km2. entre los que habita una población de 12 millones de personas, de ellos casi un millón en Kigali que es la capital y ciudad más poblada del país. Aunque tiene una parte moderna con altos edificios de oficinas y centros comerciales, la mayor parte de la ciudad son casas bajas que se extienden por las colinas adyacentes.


Zona moderna y comercial.
Kigali es una ciudad de nueva creación, fundada en 1.907 bajo dominio alemán que se convirtió en capital del país tras su independencia en 1.962. Aunque anteriormente el poder estaba establecido en Butare, tras la independencia se escogió a Kigale como capital por estar ubicada en el centro del país. Lógicamente ésto hizo que aumentara rápidamente su demografía puesto que en aquellos momentos apenas sobrepasaba los 5.000 habitantes.
Kigali, centro ciudad.
El 7 de Abril de 1.994 Kigali fue escenario de miles de asesinatos entre los hutu y tutsi, etnias establecidas en Ruanda desde muchos siglos atrás y enfrentadas entre sí por el poder y por sus privilegios. Los hutu fueron los primeros en llegar a esta región africana (siglo I d.C.) y dominaron la zona hasta el siglo XV, momento en que llegaron los tutsi desde zonas etíopes, dominándoles y sobreviviendo durante la época colonial.


Kigali, periferia de la ciudad.
Cuando un matrimonio entre hutu y tutsi tenía descendencia, los hijos eran ascendidos al rango mayor y por tanto considerados Tutsi, ya que los hutu eran considerados como simples trabajadores, también desde el punto de vista legal. Cuando un tutsi asesinaba a un hutu, éstos podían matarle en venganza, pero si el asesino era un hutu, los tutsi podían matar legalmente al hutu y a otro miembro de la familia a elegir. Esto se mantuvo en época colonial pues el gobierno belga consideró a los tutsi raza superior.


Los pigmeos Twa son considerados primeros pobladores de las tierras de Ruanda y eran cazadores-recolectores. A la llegada de los hutu ambas etnias convivieron en paz. No fue así con la llegada de los tutsi en el siglo XV que, aunque primeramente parecieron adaptarse, un siglo después ya entablaron fuertes luchas con todos ellos, convirtiéndose en señores del territorio. Sin embargo a finales del siglo XIX los alemanes conquistan el país y tras la Primera Guerra Mundial la Sociedad de Naciones entrega el gobierno del país a Bélgica que lo mantiene en su poder hasta su independencia en 1.962. Los belgas, lejos de procurar la estabilidad entre las dos etnias, agudizaron más si cabe las diferencias de clases de tal manera que incluso un auténtico tutsi era catalogado hutu si tenía menos de 10 vacas. La muerte del rey tutsi Mutara III hizo que los hutu se rebelaran demandando la igualdad de derechos. Miles de tutsi murieron y finalmente, con el apoyo de los belgas, los hutu tomaron el poder y instauraron la República de Ruanda

Tras cinco siglos de dominio tutsi los odios estaban muy enconados y la independencia no apaciguó los ánimos. Los exiliados tutsi seguían pidiendo la vuelta al poder y desde Uganda el 6 de Abril de 1.994 iniciaron la invasión del país. Casi un millón de tutsi fueron asesinados y todas sus mujeres violadas. Los 5.000 niños nacidos de esas violaciones fueron asesinados. No fueron los hutu en sí, sino una falange radical, de los que también murieron decenas de miles. Sin embargo casi un 75% de los tutsi fueron aniquilados. A mediados de Julio el gobierno escapa a Zaire, seguido de dos millones de hutu. El Frente Patriótico Ugandés se apodera de Kigali y con el apoyo de Francia y Etiopía se forma un nuevo gobierno interino. Ni Francia, ni Belgica, ni Alemania, con intereses en la zona, fueron solidarios a la hora de parar la masacre. Nadie quería perder su control sobre las zonas mineras donde el oro, plata, uranio 
y diamantes se extraían en gran cantidad.


La riqueza botánica y faunística de Ruanda es indescriptible, siendo especialmente famosos sus gorilas de montaña. Los Grandes Lagos y los inmensos Parques Nacionales, repletos de vida salvaje. Clima templado (entre 12 y 27ºC) y tierra fértil que soporta una alta densidad demográfica. Su pluviometría es de 830 mm. anuales, suficiente para que se desarrollen cosechas y pastos para los diferentes animales salvajes de la región. La economía de Ruanda es de simple subsistencia para el 90% de sus habitantes, pues carece ya de recursos naturales y no tiene desarrollo tecnológico. Sigue dependiendo significativamente de las ayudas proporcionadas por Bélgica, a cambio de las cuales exporta café arábigo, té y algunas extracciones mineras de casiterita, estaño y berilio que todavía quedan en las entrañas de esta tierra, antes riquísima.


De momento Ruanda solo tiene aeropuerto en Kigali y carece de ferrocarril aunque China, dedicada estos últimos años a acaparar los minerales raros africanos, parece dispuesta a financiar la construcción de una importante línea férrea que, partiendo del puerto de Mombasa marchará hacia Nairobi (Kenia) y Kampala (Uganda) extendiéndose posteriormente hacia Juba (Sudán del Sur) y Kigali (Uganda). Con esta descomunal inversión los chinos "solo" pretenden impulsar el desarrollo de África del Este, estimulando su producción y abaratando los costes de transporte, a fin de que dichas materias primas lleguen a China a precios mucho más competitivos. Con este acto "altruista" China se gana ¿como no? los favores de los diferentes mandatarios africanos, todos muy legales y democráticos, y se convierte en el nuevo dueño de África.

RAFAEL FABREGAT


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