19 de diciembre de 2013

1213- NACIMIENTO Y MUERTE DE AMARNA.

Corre el siglo XIV a.C. y concretamente el año 1.372 a.C. Es el año que nace Akhenatón, segundo vástago del faraón Amenhotep III y de la reina Tiy, su Gran Esposa Real


TIY. Gran Esposa Real de Amenhotep III.
A diferencia de todas sus predecesoras Tiy no era de sangre real. Procedente de la ciudad de Ajmín, era hija de (Yuya) un jefe de carros de guerra y de (Tuya) la Cantora del templo de Amón. Sin embargo la candidatura de Tiy al título de reina parece que pudo ser legítima puesto que su madre (Tuya) era descendiente de Ahmose-Nefertari reina con la que nacía el Imperio Nuevo, fase más próspera de la historia de Egipto. Ese parentesco y la influencia que ejercía sobre Amenhotep III fue sin duda motivo de que sus padres fueran enterrados en el Valle de los Reyes, junto a la tumba de Tutankamon con hermosos sarcófagos de oro. Según los jeroglíficos, el nombre de nacimiento y acceso al trono de Akhenatón fue Nefer-Jeperu-Ra-Amen-Hotep aunque los diferentes historiadores le llamarían Horu, Amenhotep IV o Amenofis IV.


Akhenatón y Nefertiti con sus hijas.
Tuvo un hermano mayor (Tutmose) pero éste no llegó a heredar el trono pues 
falleció poco antes del jubileo de su padre. Amenhotep III y la reina Tiy habían tenido también una niña anterior a Akhenatón (Sitamón) que más tarde se casaría con su padre aprovechando la celebración de su jubileo, en el año 30º de su coronación. Es por este motivo que, aún naciendo en tercer lugar, Akhenatón será el sucesor al trono como décimo faraón de la Dinastía XVIII reinante en Egipto. El reinado de Akhenatón (1353-1336 a.C.) fue célebre por convertir a Atón en el dios oficial único del reino y por fundar Amarna/Ajetatón, la nueva capital del reino.  


NEFERTITI. Gran Esposa Real de Akhenatón
El nacido y entronizado Amen-Hotep IV, cambió su nombre por Akhenatón (agradable a Atón) a raíz de su reforma religiosa y cuando ya transcurría el cuarto año de su mandato. Su Gran Esposa Real fue Nefertiti a quien la historia adjudica una gran belleza y excelentes dotes como gobernante, puesto que su nombre figuraba conjuntamente con el del faraón en los cartuchos reales, algo inusual. Nefertiti apoyó siempre todas las iniciativas de Akhenatón y por supuesto la fundación de la nueva capital y templo dedicado a Atón. Tuvieron seis hijas, motivo por el cual el faraón tomó una esposa secundaria (Kiya) al objeto de tener un hijo varón del que efectivamente nacería su sucesor Tutankamón. Nefertiti murió hacia los 40 años de edad y Akhenatón se casaría con la primera y la tercera de sus hijas cuando éstas cumplieron los 14 años de edad, teniendo otra hija más con cada una de ellas.


Varios y muy importantes fueron los cortesanos que siguieron los delirios místicos de Akhenatón hacia la figura de Atón y de su radicalización nació la que sería nueva capital del Imperio (Ajetatón) y lugar donde se construiría el nuevo y gran templo dedicado al dios Atón. A mitad de camino entre Menfis y Tebas, antiguas capitales del Imperio, se ordenó construir la nueva capital. Aunque a los tres años de empezadas las obras el faraón ya dispuso convertir la nueva ciudad de Amarna en capital del imperio, ésta no sería ocupada hasta dos años más tarde, durante el noveno año del mandato de Akhenatón. 

El moderno diseño geométrico de la ciudad era octogonal y dotado de 14 grandes estelas que marcaban los límites de la misma. En su interior el Templo de Atón, palacios reales, edificios administrativos, viviendas de los nobles, hipogeos al norte y al sur de la ciudad y una ciudad anexa para los trabajadores de la necrópolis. El misticismo del faraón era de tal intensidad que Amarna se convirtió en punto intermedio entre lo humano y lo divino, entre el dios supremo y lo terrenal. Muchos de aquellos sacerdotes antiguos seguidores de Amón, pero que apoyaron al faraón en la construcción del Templo al nuevo dios Atón y a la nueva ciudad, ahora se veían relegados a un puesto secundario y tras la tensa situación se convirtieron en detractores de aquella obra. 


Tras la muerte de Akhenatón, apenas 8 años después (1.335 a.C.) el nombre del faraón y el del dios Atón fueron perseguidos y borrados de estelas, tumbas y templos, igual que éste hiciera anteriormente con Amón en los últimos años de su mandato. Siendo Tutankamón todavía muy joven para reinar, durante un par de años actuó como regente Semenejkara, que desapareció rápidamente de la historia. Había un nuevo rey, Tutankamón, hijo de Akhenatón y de la esposa secundaria Kiya pero que apenas contaba 9 años de edad. 

Respaldo del trono. Escena Tutankamón y su esposa real.
Fallecido a los 18 años (1345-1327) Tutankamón fue el último rey de sangre real, pero apenas conocido. Su corto reinado se caracterizó por la recuperación de la influencia de los sacerdotes de Amón. Ay, padre de Nefertiti y Horemhep se repartieron el poder del imperio, el primero la administración y el segundo el ejército. Retornó la normalidad socio-religiosa que devolvía el politeísmo y el poder al Sumo Sacerdote de Amón. Gobernando Horemhep el Imperio, Amarna fue arrasada y borrados los nombres de Akhenatón y de Tutankamón de las listas reales, de tal forma que después de Amenhotep III seguía él como sucesor. Durante la XIX dinastía el periodo herético del dios Atón y los faraones implicados (Akhenatón y Tutankamón) quedó silenciado. Solo los muebles y las inscripciones de sus tumbas hablaron de ellos, pero 33 siglos después de su desaparición.

RAFAEL FABREGAT

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